Cavas de Cerro Leones: el Municipio ratificó que la seguridad es responsabilidad de la empresa propietaria
El secretario de Legal y Técnica, Juan Maciá Cantarelli, recordó que el predio pertenece a la firma Apilar S.A.
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El secretario de Legal y Técnica del Municipio de Tandil, Juan Maciá Cantarelli, volvió a sentar la postura oficial del Ejecutivo respecto a la situación de las cavas de Cerro Leones. El funcionario remarcó que el lugar es propiedad privada y que el ingreso de personas ajenas a la firma titular se encuentra totalmente vedado por razones de seguridad, haciendo hincapié en la peligrosidad de los espejos de agua allí existentes.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn ese sentido, Cantarelli fue tajante al deslindar las obligaciones primarias sobre el mantenimiento del orden en el lugar y afirmó: “Es el dueño el que tiene que velar, y es responsable de lo que sucede en el predio”. De esta manera, el secretario recordó que la ciudadanía y los visitantes deben comprender que el ingreso a ese sector, perteneciente a la empresa Apilar Sociedad Anónima, constituye una infracción al tratarse de un dominio particular donde el riesgo para la integridad física es elevado.
La intervención del Municipio en este conflicto no es nueva y responde a un marco legal establecido años atrás. Según explicó el secretario, como en cada inicio de la temporada de verano, la Comuna remitió una carta documento a la empresa titular para recordarle los compromisos asumidos. Estas obligaciones surgieron de una sentencia judicial tras una causa iniciada por la familia de un joven que falleció en el lugar.
Maciá hizo referencia al acuerdo alcanzado entre la Municipalidad de Tandil y la firma Apilar S.A., el cual “data desde 2017”, según afirmó. Tal documento, indicó, estableció una serie de tareas de mitigación de riesgo que la empresa debió ejecutar de manera continua. Entre las principales exigencias figuraron el cercado perimetral de todo el predio, el refuerzo de la cartelería que indica la prohibición de pasar y bañarse, y la construcción de taludes de tierra diseñados específicamente para impedir el acceso de vehículos y personas a las zonas de riesgo.
Maciá Cantarelli subrayó que todas estas obras corren por cuenta exclusiva del propietario, quien debe costear las mejoras y el mantenimiento del cerco. "Es una obligación de ejecución continuada", manifestó el funcionario, al tiempo que precisó que el Juzgado en lo Civil y Comercial 1 es la autoridad de control sobre dichas tareas. En ese esquema, sostuvo que la Municipalidad de Tandil ocupa un rol de fiscalizador, a partir del cual debe constatar que la empresa cumpla con lo ordenado por la Justicia.
El secretario de Legal y Técnica insistió en que el titular del dominio es quien posee la responsabilidad jurídica y material sobre lo que acontezca dentro de los límites del inmueble, por lo que el cumplimiento de las medidas de seguridad no es opcional sino una carga impuesta por el dominio del predio.
Desalentar el ingreso
Por otra parte, desde el la Comuna señalaron que, si bien la responsabilidad es privada, el Estado local no se mantuvo ajeno a la vigilancia del sector. En ese sentido afirmó que a través de la Secretaría de Protección Ciudadana se coordinaron acciones con la Policía de la Provincia de Buenos Aires para que los móviles realicen recorridas frecuentes.
"Cuando recibimos una denuncia actuamos en consecuencia", explicó Maciá Cantarelli, quien agregó que los operativos se suelen robustecer durante los fines de semana con una presencia más marcada en las inmediaciones del área.
El secretario marcó que el Municipio no tiene facultades para realizar intervenciones estructurales en un terreno ajeno, por lo cual la estrategia se centró en la intimación legal y la vigilancia periférica. La intención, precisó, es evitar que se repitan tragedias en un lugar que por sus características naturales tras la actividad de cantera, resulta de elevado peligro para los visitantes.
"El dueño debería realizar todas las medidas de seguridad o darle algún otro tipo de sentido al terreno para evitar que la gente ingrese", reiteró el secretario de Legal y Técnica. Finalmente, desde la Municipalidad instaron a la población a respetar la señalización instalada y a tomar conciencia sobre la prohibición de acceso. En una recorrida de El Eco de Tandil durante el pasado fin de semana, se observó la presencia policial como la instalación de montículos de tierra para desalentar el ingreso.
Si bien hubo personas en el lugar, no se registró el movimiento de veranos anteriores, que motivaron reiteradas denuncias vecinales.
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