Dos jóvenes recuperadas que no fueron contabilizadas por Salud relataron la grata experiencia de donar plasma
Jimena Ramil Sauer y Trinidad Fontana tuvieron coronavirus en marzo y hace un mes donaron plasma. Expresaron la emoción y satisfacción de haber podido ayudar a otros a través de ese noble acto. Pidieron a la población más empatía con las personas que padecen la enfermedad porque es algo que le puede pasar a cualquier.
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Dos jóvenes de la ciudad relataron, en diálogo con el programa Informadísimas de Eco TV y de la 104.1 Tandil FM, la experiencia que vivieron al donar plasma tras haber padecido coronavirus.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailJimena Ramil Sauer contó que en diciembre se fue de viaje a Estados Unidos, a través del programa Work and Travel, mediante el cual muchos jóvenes estudiantes trabajan en otros países a la vez que aprovechan para viajar y conocer otras culturas, y regresó en marzo a raíz de la pandemia.
Al volver a Tandil, permaneció aislada en un departamento y poco después empezó a manifestar síntomas como falta de gusto y olfato y más adelante, supo que tenía coronavirus. “Me hice el estudio de los anticuerpos y tenía bastantes como para donar”, señaló.
Por su lado, Trinidad Fontana explicó que “estaba en Buenos Aires y el 16 de marzo volví porque estaban decretados por el momento los 15 días de cuarentena y cuando estuve acá, empecé a presentar síntomas, pero leves en comparación a otros, y al tiempo, por otro contagio, y a través de serología detectaron que yo lo había tenido, a ninguna de las dos nos hisoparon y las dos lo tuvimos en marzo. Yo tuve contacto con mi familia y todos ellos lo padecieron, nos aislamos todos”.
En el caso de Jimena, explicó que afortunadamente sólo padeció falta de olfato y de gusto. “Me sentía re bien, no tenía nada de fiebre, que me la tenía que tomar cada 6 horas, yo por suerte no padecí tanto”, indicó.
En cambio Trinidad sí tuvo fiebre y toda su familia manifestó dolores musculares, además de la falta de olfato. “Fue bastante prolongado, como un mes estuvimos con falta de olfato. Pero fue como una gripe en mi familia y por suerte, no pasó a mayores”, resumió.
La donación de plasma
Jimena contó que se realizó el test para evaluar el nivel de los anticuerpos en un laboratorio privado.
Trinidad explicó que la donación se hace en Mar del Plata, que es el lugar más cercano donde está la posibilidad de donar.
“Con mi familia, cuando nos enteramos que lo tuvimos, lo primero que preguntamos es cuándo podíamos donar, porque sabíamos que a las personas que se les otorga el plasma tienen una alta posibilidad de recuperarse. Así que hace un mes fui a donar con mi hermana y su novio, que también lo tuvieron y el viernes volvimos y realizamos la segunda muestra, y la primera de Jimena”, indicó.
Expuso que su caso, al igual que los del resto de su familia no fueron relevados por el Sistema de Salud Pública o privado, pero sí el del novio de su hermana y su mamá, que son el caso 3 y 4 de la ciudad. “Nosotros somos la raíz epidemiológica”, aclaró.
En cuanto a Jimena, afirmó que “no figuro como caso en el Sistema de Salud porque al no hisoparme, no tenía noción de mi caso”.
En tanto, Trinidad contó que para donar plasma las contactaron del Hospital de Hemoterapia de Mar del Plata, y “ni bien nos lo propusieron, decidimos ir. Fuimos hace un mes y donamos y estuvimos todo el día ahí”.
“Podés donar dependiendo la cantidad de anticuerpos que tenés y se puede hacer hasta 24 veces por año. En mi caso, la sensación fue de adrenalina mezclada con satisfacción, empatía. A mí particularmente me movió mucho el tema de donar, y saber que las personas que reciben el plasma sienten como un shock energético que los re ayuda, así que es satisfactorio”, señaló.
Jimena expresó que sintió nervios y mucha emoción, a la vez que destacó que el personal de Mar del Plata los trató muy bien, siempre pendiente de lo que necesitaban.
Al respecto, Trinidad manifestó que “nosotros vamos y cumplimos todo un protocolo, el lugar de hemoterapia es apartado del hospital y como ya fuimos padecientes no tenemos que realizar cuarentena cuando volvemos a la ciudad”.
“La nafta la paga el Municipio y en caso de que no tengas vehículo para ir, también te ofrecen el traslado. Quiero aclarar que no pagan por donar ni pagan por recibir el plasma, es algo totalmente voluntario”, aclaró.
En cuanto al proceso en sí de donación, detalló que “a través de una aguja estás conectado a un aparato que es centrifugador, el cual separa el plasma y te devuelve la sangre. Son 600 mililitros de plasma lo que te extraen, y quedás un poco cansado pero por la situación, el estar ahí, la emoción y todo eso. Lleva entre 45 minutos y una hora y media, lo nuestro fue un poco más porque es muy personal, depende de cada uno, pero no es nada doloroso”.
Trinidad tiene 20 años y estudia recursos humanos en Buenos Aires en la Universidad de El Salvador y contó que “me vine acá a hacer la cuarentena con mi familia”.
Por su lado, Jimena también tiene 20 años, estudia en Tandil, en la Facultad de Económicas, licenciatura en Gestión Tecnológica.
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Las redes sociales y su influencia
Trinidad expresó que “sabemos que las redes sociales tienen gran influencia en la gente, así que le pedimos que sea un poco más empática, no saben por lo que la otra persona está pasando, y un comentario puede herir y mucho”.
“Nosotras no tuvimos ataques porque en el momento no supimos que teníamos el virus, pero tengo conocidos que lo sufrieron y mucho y no está bueno, hay que apoyar porque como nos tocó a nosotras le puede tocar a cualquiera, y perjudica”, finalizó.
