El SISP inició una investigación por el hombre que murió luego de esperar tres horas en la Guardia
Funcionarios de Legales y de Recursos Humanos del Sistema Integrado de Salud comenzaron a recopilar datos en el marco de un procedimiento interno. "No es un sumario administrativo", señalaron. Además, desde Dirección Médica convocaron a los hijos del paciente para una reunión. La Defensoría del Pueblo de Tandil también manifestó interés por el esclarecimiento de esta situación que conmocionó a la comunidad.
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El lamentable hecho ocurrido el último sábado, pasado el mediodía, en la Guardia del Hospital Municipal Ramón Santamarina, generó ayer repercusiones, luego de la entrevista que brindaron los hijos de la víctima -Héctor Alberto Papponetti- a este Diario. Tanto desde el Departamento Ejecutivo como en la órbita de la Defensoría del Pueblo de Tandil manifestaron intención de indagar sobre lo ocurrido con el paciente de 85 años.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailTal como se ha venido informando, Héctor Papponetti llegó al Servicio de Emergencias del Sistema de Salud Pública cerca de las 10, trasladado de forma particular por sus hijos Susana y Luis desde su quinta del barrio El Hornero. Como paciente de PAMI, era parte de la cápita del Hospital.
Luego de pasar por el Triage, donde definieron que su consulta no conllevaba riesgo de vida, el paciente transitó tres horas de agónica espera, con fuertes dolores abdominales y en la espalda baja. Lamentablemente, minutos después de las 13, en la misma sala de espera, tuvo un ataque cardíaco, por lo que fue ingresado al sector de atención en silla de ruedas. De acuerdo con el certificado de defunción, el fallecimiento se produjo media hora después tras un segundo paro cardiorrespiratorio.
“No es un sumario”
En la víspera, tras la consulta de este Diario, fuentes del Ejecutivo confirmaron que las autoridades del Sistema Integrado de Salud (SISP) ya iniciaron una investigación. Sin embargo, descartaron que el formato encuadre en un sumario y anticiparon que se trata de un “procedimiento” administrativo.
De acuerdo con la primera información que trascendió, las áreas de Recursos Humanos y de Legales del SISP se están encargando del caso, con el objetivo de deslindar responsabilidades y aclarar lo sucedido en la Guardia, teniendo en cuenta que el desenlace fatal ocurrió luego de tres horas de espera por atención.
En ese sentido, Papponetti tuvo un primer abordaje del personal de salud que lo sometió al Triage, método que clasifica a los pacientes según su situación para organizar los turnos de atención conforme a las prioridades que revistan los cuadros clínicos.
“No es un sumario”, aclararon fuentes del Ejecutivo, que también confirmaron la intención de citar a los hijos del fallecido para mantener una reunión en las próximas horas.
Susana Papponetti, en medio de la tristeza por la pérdida de su padre, había afirmado ante este Diario que no se habían acercado desde el Hospital para brindarle explicaciones sobre lo sucedido. Ayer, tras su nota con El Eco, la llamaron del SISP a los fines de acordar un encuentro y dialogar sobre lo sucedido.
La Defensoría pedirá informes
En paralelo, desde la Defensoría del Pueblo de Tandil también manifestaron preocupación e interés por la situación que padeció la familia Papponetti en el Servicio de Emergencias del Hospital.
Mientras procuraban los datos formales para hacer una presentación, anticiparon que ameritaba pedir informes tendientes a esclarecer el caso para tranquilidad de la comunidad toda y, de ser necesario, plantear sugerencias para mejorar la calidad del servicio de salud que el sector público brinda a la población, teniendo en cuenta además que el paciente Papponetti se dirigió a la institución en calidad de afiliado de PAMI.
El relato
El martes pasado, Susana y Luis Papponetti relataron las últimas horas de su padre, a quien llevaron al Hospital a las 10, aguardó más de una hora para pasar por el Triage y casi otros 120 minutos sin lograr que lo viera un médico. En esa espera, los hijos del paciente observaron distintas situaciones mientras hacían lo imposible por sostener a Héctor, deshecho por un dolor abdominal muy fuerte que hasta lo obligó a acostarse sobre un banco de cemento en el solado exterior del Servicio de Emergencias.
La atención llegó luego de que el hombre de 85 años sufriera un episodio cardíaco, con las personas que se encontraban en la sala de espera como testigos. En paralelo, la situación se iba enrareciendo ante la presencia de un joven de Necochea que, con su salud mental alterada, concentraba los esfuerzos del personal de salud y de la policía para contenerlo.
Entre la tristeza y una suerte de culpa (infundada) por no haber reclamado más enérgicamente atención para su padre, Susana Papponetti expuso su intención de “aclarar que me atendieron todos muy educadamente, pero lo que falló, creo, son los tiempos de espera y las prioridades de atención. Y más que nada para que sirva para que otras personas no tengan que pasar por lo mismo y se sientan culpables, como yo, de no hacer lo correcto o llevarlo a otro lado”.
Para cerrar, confió que “nadie me va a sacar la imagen de su cara diciéndome ‘no doy más... no aguanto... llévame’” y expresó que “si con esto hago mal a alguien, pido disculpas”.