La familia de Inés recordó a su “Angelita” en el Día del Donante: “Gracias por salvarnos”
A través de la cuenta Un corazón para Inés, la familia de la pequeña tandilense recordó a la donante que le permitió recibir una segunda oportunidad de vida. “Donar órganos salva vidas, de verdad”, expresaron.
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Este 29 de agosto, Día de la Persona Donante de Órganos, la familia de Inés Socobehere compartió un emotivo mensaje para recordar y agradecer a quien hizo posible que la pequeña tandilense recibiera el trasplante de corazón que necesitaba para seguir viviendo.
A través de la cuenta de Instagram Un corazón para Inés, desde donde durante meses compartieron novedades sobre su estado de salud y acompañaron la larga espera por un órgano compatible, la familia puso esta vez el foco en una protagonista fundamental de su historia: la donante a quien llaman cariñosamente “nuestra Angelita”.
“No sabemos casi nada de nuestra Angelita y su familia y siempre soñamos con si alguna vez vamos a poder conocerlos”, expresaron en la publicación.
El mensaje estuvo atravesado especialmente por el agradecimiento hacia una familia que, en medio de uno de los momentos más dolorosos que puede atravesar una persona, tomó la decisión de donar órganos y permitió que Inés tuviera una nueva oportunidad.
“Hoy y siempre les agradecemos el acto de amor que tuvieron en medio del dolor. Dijeron que sí a regalar una segunda oportunidad de vida”, escribieron.
La historia de Inés movilizó durante meses a Tandil y a miles de personas que siguieron su evolución. La pequeña permaneció durante un prolongado período internada y a la espera de un corazón compatible, mientras su familia impulsaba una fuerte campaña para generar conciencia sobre la importancia de la donación de órganos.
Finalmente llegó el corazón que tanto necesitaba y comenzó una nueva etapa, también extensa y compleja, marcada por la recuperación y por pequeños grandes avances que su familia fue compartiendo públicamente.
En las últimas semanas, las noticias fueron mostrando una evolución alentadora. Después de meses prácticamente confinada a una habitación hospitalaria, Inés pudo comenzar a salir, pasear, gatear y disfrutar del sector de juegos, imágenes que cobraron un significado todavía mayor después del largo camino recorrido.
Este 29 de agosto, sin embargo, la mirada de la familia estuvo puesta en el origen de esa segunda oportunidad: la decisión de donar.
“Gracias por salvar nuestra familia”, manifestaron, junto a un corazón reparándose, antes de cerrar la publicación con un mensaje tan breve como contundente: “Donar órganos salva vidas, de verdad”.
En el Día de la Persona Donante de Órganos, la historia de Inés volvió así a convertirse en un testimonio concreto de lo que representa la donación: detrás de cada decisión afirmativa existe la posibilidad de transformar el dolor en una nueva oportunidad de vida para otra persona y su familia.
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