La mitad de los reclamos que recibe la OMIC son denuncias contra bancos y financieras
Zulma Ferreyra advirtió sobre el crecimiento de las estafas vinculadas a productos financieros y recomendó no atender videollamadas ni ingresar a enlaces enviados por desconocidos. Remarcó además que las víctimas no son únicamente adultos mayores, sino también jóvenes y profesionales habituados al manejo de dinero.
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La mitad de las denuncias que llegan a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) están dirigidas a entidades financieras.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl dato surge de las estadísticas elaboradas por el organismo durante el primer semestre del año y refleja el peso creciente que tienen las estafas bancarias entre los reclamos de los usuarios.
“Un 50 por ciento de las denuncias que van a hacer a la Oficina del Consumidor tienen que ver con denuncias a entidades financieras; esto es los bancos”, informó la directora de Relaciones con la Comunidad de la OMIC, Zulma Ferreyra.
El resto de las presentaciones se distribuye entre distintos rubros. “Las categorías que no son entidades financieras, que sería este otro 50 por ciento, es un grupo amplio de rubros que incluye por ejemplo a salud, todo lo que tiene que ver con prepagas, planes de ahorro, compra de automotores, indumentaria”, señaló al ser entrevistada en “Plataforma Magazine”, por ECO TV y la 104.1 FM.
Según explicó la funcionaria, si bien continúan existiendo reclamos por refinanciaciones de deudas, acuerdos de pago poco claros o problemas vinculados con tarjetas de crédito, actualmente predominan los casos de personas que fueron víctimas de engaños y luego buscan discutir con los bancos créditos o movimientos que no reconocen.
“La mayoría de las denuncias que estamos tomando tienen que ver con personas que han sido estafadas y vienen a querer negociar o a pedir una quita de intereses o que no les consideren un crédito porque fueron engañados a través de distintos métodos”, afirmó.
En ese sentido, Ferreyra detalló que muchas de estas maniobras comienzan cuando el propio usuario intenta resolver una urgencia. Puede tratarse de una consulta sobre una tarjeta, el bloqueo de una cuenta o la búsqueda de un teléfono de contacto.
En ese contexto, terminan comunicándose con falsos representantes de entidades financieras.
Por eso insistió en que el único número al que se debe llamar es el que figura en el reverso de la tarjeta. “Ese es el teléfono al que uno tiene que llamar”, remarcó.
No atender videollamadas
En este punto, la directora de Relaciones con la Comunidad alertó especialmente sobre las videollamadas, una modalidad que se ha vuelto cada vez más frecuente entre los estafadores. “Las videollamadas de WhatsApp son las más peligrosas porque te toman la identificación facial y con eso te pueden abrir cualquier aplicación”, sostuvo.
La recomendación, en consecuencia, es simple: no atender videollamadas de personas que dicen representar a bancos, tarjetas de crédito u organismos públicos.
“No hay por qué hacer una videollamada con nadie, con ningún empleado de ningún lugar”, enfatizó. También desaconsejó ingresar a enlaces recibidos por WhatsApp y brindar claves, códigos o datos personales.
Otra señal de alerta son las comunicaciones excesivamente largas. “Hay personas que nos han contado que la llamada duró tres, cuatro, cinco o seis horas”, relató.
A su entender, el objetivo es mantener a la víctima concentrada en un problema puntual para que no advierta las inconsistencias de la situación.
“El objeto aparece cuando la persona tiene una necesidad de algo y solo está pensando en esa necesidad. Entonces el estafador aprovecha esa situación para engañarla”, explicó.
“No le sucede solo a las personas mayores”
Ferreyra también buscó desterrar la idea de que este tipo de delitos afecta únicamente a adultos mayores. Si bien reconoció que pueden constituir un grupo vulnerable, aseguró que las estafas alcanzan a personas de todas las edades y niveles de formación.
“Esto no le sucede sólo a las personas mayores. Le sucede a jóvenes y a profesionales”, afirmó. Incluso mencionó casos de contadores y personas vinculadas al manejo de números y finanzas que terminaron siendo víctimas de maniobras fraudulentas mientras intentaban resolver diferencias relacionadas con créditos o intereses.
Como medida preventiva adicional, recomendó ingresar a los sitios oficiales de las tarjetas de crédito para activar las notificaciones automáticas de consumos. De esa manera, cualquier movimiento realizado con la tarjeta llegará de inmediato al correo electrónico del titular y podrá detectarse rápidamente una operación desconocida.
También sugirió utilizar billeteras virtuales para incorporar las tarjetas y evitar trasladar los plásticos físicos, reduciendo así los riesgos ante robos o pérdidas.
Por último, recordó que quienes hayan sido víctimas de una estafa deben realizar en primer lugar la denuncia penal. “Siempre que hayan sido víctimas de una estafa, la denuncia inicial se debe realizar en la fiscalía”, indicó.
Ese paso resulta indispensable para que luego la OMIC pueda intervenir en el reclamo ante la entidad financiera.
La oficina funciona en Chacabuco 383, de lunes a viernes, de 8 a 14, donde se brinda asesoramiento a consumidores y usuarios.
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