Miradas encontradas de los comerciantes sobre la obra del Hito del bicentenario
La obra que el Municipio realiza sobre avenida Espora impide el paso vehicular en ambos sentidos. Los trabajos generaron severos trastornos en las ventas de los locales comerciales que trabajan allí, pero no todas tienen la misma mirada crítica sobre la iniciativa.
El inicio de obra para el promocionado hito del bicentanrio requirió el corte de tránsito completo de ambos sentidos sobre la avenida Espora, situación que generó fuertes repercusiones con los comerciantes del lugar.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa obra delimita el tráfico vehicular con tambores y señalética que re direccionan a los autos con accesos a calles aledañas, y el principal ingreso de la ciudad ha quedado sin tránsito desde las calles Primera Junta, Franklin y Liniers.
Desde allí se genera un desvió que permite retomar camino por la paralela a Espora, retomando por la calle Las Malvinas, que circula con sentido a la Ruta 226 o Newton en sentido al centro de la ciudad.
En lo que respecta al perímetro de la obra, donde circulan las maquinarias operarias, también transitan personas caminando, en bicicleta o motos y eventualmente, algún auto que no acató la señal del desvío de circulación.
El proyecto comenzó dándose aviso por los medios de prensa, pero los vecinos se quejan porque no hubo una comunicación oficial personalizada que los previniera de lo que se venía en materia de los trabajos pergeñados, con un cierre total de la avenida.
Una de las afectadas que trabaja en un “minimercado” ubicado sobre la avenida entre la calle Colombia y Las Malvinas, sentenció que el corte por la obra trastoco el movimiento comercial, en especial con las ventas a los turistas que ingresan o salen de Tandil.
“A mí me arruinó, porque en esta época andan muchos turistas. Las ventas me bajaron más del 50 por ciento porque siempre pasan por un sándwich o una gaseosa pero ahora no anda nadie”, se quejó.
A su vez, aclaró que tampoco pasa el colectivo porque cambiaron el recorrido, lo que perjudicó aún más la situación.
Otro frentista también se mostró en desacuerdo con la obra. “Más que el corte de la calle lo que me molesta o me preocupa es que no hubo un aviso previo a los comerciantes como corresponde, explicando que se va hacer una obra, que la avenida la van a cortar por una equis cantidad de tiempo, y ahora nadie sabe cuánto vamos a estar así”, resumió.
Los perjudicados resaltaron el momento económico del país con necesidades “prioritarias” de la ciudad, donde los trabajadores de los locales se ven obligados a seguir trabajando con normalidad buscando alternativas adyacentes para no cerrar su negocio durante los meses que dure la construcción del hito.
El vecino remarcó que “le veo más utilidad que se le solucione el problema a las veinte mil personas que no tienen agua potable durante todo el día que están esperando a la noche a ver si un chorrito de agua pueden llenar algo, que esto que están haciendo. Eso es prioridad uno, como el las cloacas, pavimentos y más. Pero no un monumento”, sentenció.
Los que esperan la inauguración del monumento
Una mirada contraria tuvo otro de los comerciante consultados, claramente más optimista sobre lo que quedará finalmente en el lugar una vez inaugurado.
Desde una carnicería que abrió hace una semana, Andrés destacó “que la obra es para algo bueno y va a quedar bien, era algo previsto así que esperaremos que la terminen y la gente pueda llegar normalmente a los negocios”.
También la empleada de un local de insumos para fiestas, Helena, rescató que “cuando la gente quiere se vende, pero también la época es mala para este negocio, la gente no está en Tandil y hay que rebuscársela como uno mejor puede.”
Entendiendo que desde el local aclaran a sus clientes cómo acceder a la sucursal para retirar sus pedidos con mayor facilidad, describió que “algunos ingresan en contramano y se lo explicamos por teléfono antes de que lleguen.”
Tanto el comercio de carnes o el de insumos para fiestas, están ubicados sobre un estacionamiento que se marcó reducido por la obra. Pero “hay que esperar que la gente pase igual, hay que meterle como se puede porque es una obra para el bicentenario y va a quedar lindo”, señalaron con optimismo.