La trayectoria, los conflictos y un legado: la historia futbolística de Martín Michel
Figura indiscutida del aurinegro y símbolo de una generación dorada, Martín Michel contó su recorrido desde los primeros pasos en el fútbol tandilense hasta su retiro en Santamarina. Con orgullo y sinceridad, recordó los años de gloria, el histórico ascenso y también los conflictos recientes con la dirigencia.
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Por Ciro Rafeca (*)
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMartín Michel cursó sus estudios primarios en la Escuela 1 y completó la secundaria en Comercio. Desde muy chico, mostró su pasión por el fútbol: comenzó a jugar a los 4 años en la escuelita Bambinos, donde dio sus primeros pasos en el deporte. Con el tiempo, todos los jugadores de esa institución pasaron a Grupo Universitario, el club donde Michel empezó a jugar en cancha grande y realizó todas las divisiones infantiles hasta llegar a la primera local, en aquel entonces conocida como Argentino B.
Su vínculo con Grupo Universitario fue largo y constante: estuvo allí desde los 10 hasta los 25 años, alternando entre ese equipo y otros clubes.
-¿Quiénes fueron las personas que más te apoyaron en los inicios?
-Los que más me bancaron para ver qué es lo que quería ser fueron mis viejos. En esa época era muy difícil poder llegar a ser futbolista profesional. No se llegaba fácil. Mis viejos siempre estuvieron al pie, me acompañaban a todos lados. Me llevaban a entrenar a mí y a mi hermano.
El cambio generacional
-¿Y qué diferencia notás con este momento?
-Creo que es mucho más fácil. Obviamente, tenés que tener condiciones y una educación deportiva para poder lograrlo. Pero hoy en día hay muchísimas categorías en el fútbol argentino y a nivel mundial. Hay muchísimos clubes, cosas que antes no había. Hay más posibilidades para los chicos del interior del país, hablando de Argentina, de poder ir a ser inferiores a equipos de Buenos Aires. Antes no existían esas posibilidades. Antes era todo más, y mucho más, difícil. Y llegaban precisamente los que tenían el corazón grande de bancarse las pensiones de ese entonces, y estar lejos de la familia. No existían los celulares, no existían redes sociales. Las comunicaciones eran difíciles. Creo que hoy en día, más allá de tener condiciones, hoy está mucho más fácil.
Etapa en Santamarina
-¿Y qué sensación te quedó de tu debut como profesional?
-Es algo hermoso. Yo como profesional debuté a los 18. Como amateur, en primera local, a los 15 años, para Grupo. Ser profesional ya es otra cosa. Estás encaminado a querer dedicarte pleno a eso y vivir del fútbol. Gracias a Dios, lo logré hasta mis 41 años. Si bien no hice una gran carrera, como muchos jugadores de Tandil, Mariano González, Valentín Depietri, hice una carrera dentro del ascenso, estuve en varios equipos de afuera. Viví de eso durante 20 años y es algo que me llena de orgullo.
-¿Qué significa para vos Santamarina y qué lugar ocupa en tu vida?
-Santamarina me dio la posibilidad de tener un nombre dentro del fútbol argentino. Tuve una carrera excelente dentro del club. Fueron muchísimos años. Yo vine en junio de 2011 y me retiré con esta camiseta en diciembre de 2024. Logré muchísimas cosas con el club. Soy un agradecido de por vida al club por todo lo que ha dado por mí. Tuve la posibilidad de hacerles goles a equipos muy grandes del fútbol argentino y ascender con este club.
Jugué casi 10 años en la B Nacional para Santamarina, que es la segunda categoría de fútbol argentino, importantísima. Y Santamarina es parte de mi vida. Soy un agradecido deportivamente a Santamarina por todo lo que me dio y ocupa un lugar muy grande en mi corazón.
-Sos el máximo goleador en la historia de Santamarina, ¿qué sentís cuando escuchas eso?
-Es un orgullo muy grande. No es fácil lograrlo. Hay jugadores que han estado la misma cantidad de años que yo en el club y no lo han podido lograr. Tuve la posibilidad de ser el goleador máximo de Santamarina históricamente en todas las categorías que ha disputado el club y eso va a quedar para toda la vida, hasta que alguien lo supere. Ojalá que alguien lo supere en algún momento, pero, hasta el momento, soy el máximo goleador en Federal A, en Nacional B, en Copa Argentina.
Mis hijos, el día de mañana, cuando sean adultos, conscientes y sepan de esas cosas que he logrado en el club, creo que van a estar más orgullosos que yo. La verdad, es un logro y un récord increíble que logré siempre a base de sacrificio, de compromiso con el club y de brindarnos el máximo.
Momentos especiales
-¿Cuál fue tu gol más especial? ¿Cómo lo hiciste?
-El más especial, no sé si importante, fue el que le hice a Gimnasia de Mendoza cuando empatamos 3 a 3 en 2019 y logramos salvarnos del descenso en ese año. Ese creo que fue el gol que más me marcó a mí, porque haber logrado ese gol y darle a Santamarina la permanencia fue lo más importante para mí. Después tengo goles muy lindos o importantes, quizás más anecdóticos que otra cosa, que fueron los dos goles a Boca y el que le hice a Estudiantes de la Plata.
-¿Cuál fue el gol y el partido más especial?
-El del primer año del partido contra Boca, que logré hacer ese gol, yo recién llegaba a Santamarina, hacía 2 ó 3 meses que estaba con Darío Forestello y ese gol fue algo que me marcó mucho dentro del club, me dio mi apellido, me empecé a hacer un poco más conocido y marcó a Santamarina. Creo que fue el comienzo de una gran etapa del club, desde el 2011 al 2023, que en 2022 nos tocó descender. Fue una etapa muy linda de Santamarina, estuvimos muchos años en la B Nacional, no muchos clubes mantienen 10 años en esa categoría, pero tuvimos la desgracia de descender. Ahora el club está en la tercera categoría y en algún momento yo sé que Santamarina va a volver a la nacional.
Perder el ascenso
-Mirando la final completa con Patronato, ¿qué crees que marcó la diferencia y definió el resultado de la serie?
-Eso fue lo más cerca que estuve de poder jugar en Primera División y con Santamarina, estuvimos muy cerca. La diferencia fue que nosotros erramos un penal, creo que fue la única diferencia. Patronato jugó mucho mejor acá en Tandil y nosotros le ganamos 3 a 1 y jugó también mucho mejor allá en Paraná pero nos ganaron 2 a 0, fuimos a penales, pero con el 3 a 1 acá en Tandil teníamos la esperanza de poder manejarlo y tener esa ventaja a favor. El primer tiempo lo llevamos bien, después nos hicieron dos goles en el segundo tiempo; los penales lamentablemente son una lotería, erramos uno, ellos no erraron ninguno y ahí estuvo la diferencia, ellos ascendieron y nosotros no.
-¿Y cómo fue el vestuario después de ese partido?
-Una tristeza increíble, porque no es que nos considerábamos ascendidos, pero sí teníamos una gran posibilidad de lograrlo por la ventaja que habíamos sacado acá, sabiendo lo que significaba jugar allá, en Paraná, con Patronato de visitante, con toda la gente de ellos. Estuvimos a 45 minutos, el primer tiempo estuvimos 0 a 0, y después nos hicieron dos goles. Fue una desazón, una tristeza, porque sinceramente creo que lo merecíamos, teníamos un equipo terrible, con nombre, muchísima jerarquía, trayectoria, un grupo humano muy lindo, eso nos hizo llegar hasta donde llegamos, pero el fútbol es así, son muchas las que perdés y pocas las que ganas.
-¿Fue a través del playoff que Santamarina pudo jugar contra Patronato la final?
-El primer ascenso lo hace Atlético Tucumán, nosotros fuimos muchísimas fechas primeros y nos caímos a lo último y en el playoff nosotros le ganamos la semifinal a Ferrocarril Oeste, empatamos acá en 0 a 0 y le ganamos 2 a 0 en Caballito y ahí llegamos a la final.
-¿En 2024 que le faltó a Santamarina para volver a la B?
-Nos faltó suerte, porque nosotros acá con Central Norte merecimos ganarlo, no nos cobraron un penal increíble, allá lo perdimos en el segundo tiempo, en el otro partido con Villa Mitre teníamos la clasificación en el bolsillo y nos hicieron un gol faltando un minuto. Quizás no tuvimos la suerte que a veces necesitás, pero, estuvimos cerca, en algún momento se va a dar.
Otras funciones
-¿Cómo viviste tu experiencia como coordinador en Santamarina?
-Lindo, más allá de lo que todos saben, el conflicto que tuve y que tengo con el club por deudas salariales, era un rol que me gustaba mucho. Lo mejoramos muchísimo junto a un ayudante que yo tenía; me gustaba trabajar con chicos, verlos crecer, progresar, tratar de brindarles herramientas para que dentro de sus edades y sus categorías empezaran a crecer y soñar con ser futbolistas profesionales y los que nutran al plantel profesional en poco tiempo. Estaba contento, veníamos bien, era un rol que me gustaba. Hoy ya no me gusta para nada, no lo volvería a hacer, pero lo que respecta a mi rol con los chicos, con los profes, con los técnicos, muy contento.
-¿Qué consejo le darías a los chicos que quieren llegar a primera hoy en día?
-Que tengan compromiso, responsabilidad y conducta, creo que es la base de cualquier carrera: sea futbolista o doctor. El compromiso, la responsabilidad y las ganas son lo primordial. A temprana edad, el fútbol es para divertirse, para aprender, crecer, hacer amistades, aprender lo que es el respeto hacia los demás, sus compañeros, la gente, sus técnicos. Después, uno se empieza a hacer más grande y ya el mismo fútbol te va diciendo si tu vida va a ser de futbolista o no. Hoy en día, los futbolistas profesionales debutan de muy jóvenes, estamos viendo chicos de 16 años y creo que esa edad va a ser cada vez más menor. Hay momentos para pensar, replantearse las cosas y ver si uno tiene la esperanza de seguir luchando o si se tiene que resignar a que la vida de uno no va a ser de fútbol y buscar otro camino.
-¿Cómo estás viviendo después de alejarte del club?
-Bien, tranquilo, muy tranquilo, laburando, gracias a Dios tengo muchísimo tiempo para estar con mi familia que antes no lo tenía por el club. Disfruto de estar con mis hijos, con mi señora, en casa, de poder tener fines de semana libre, que hacía mucho tiempo que no los tenía. Más allá de que estoy jugando en el fútbol agrario, ahora vuelvo como semiprofesional para un equipo de Ayacucho, estoy muy contento de poder retomar la vida de una persona que tiene tiempo.
Vivencias y pasos
-En una entrevista dijiste: ‘Santamarina me lastimaba de manera irreparable, no quiero trabajar más en el futbol’, ¿qué pasó dentro del club para que llegues a eso?
-A mí Santamarina no me lastimó, el club no tenía nada que ver en esto, pero creo que la gente que sabe entender lo que uno dice, lo entendió. Yo no me refería al club como institución, sino a la gente que lo estaba manejando y que lo sigue manejando hasta ahora. Se portaron mal, no sólo conmigo, sino con todos los empleados del club, con los jugadores profesionales y con algo que ya lo tengo cerrado, que sinceramente no me interesa hablar mucho del tema. Uno laburó, no me pagaron como correspondía y bueno, terminó todo como se sabe.
-¿Cómo fuiste gestionando esas sensaciones?
-Al principio me enojaba, tenía la esperanza de que cumplan con lo que habíamos hablado en un comienzo. Después las esperanzas se fueron yendo, me empecé a sentir mal, estaba en casa, bajoneado, el dinero lo necesitaba y, terminé saliendo del club. Un par de semanas estuve triste, mal; hoy sinceramente estoy espectacular, muy bien, en mi laburo disfrutando de otras cosas. Al club sigo teniendo el amor de siempre, pero ya es cosa del pasado.
-¿En un futuro volverías con otra dirigencia?
-No, es una decisión tomada, no quiero trabajar más en el fútbol.
-¿Y extrañás esos años?
-Extraño los años lindos de Santamarina, y los pienso y los hablo con chicos que han estado conmigo en esas etapas. Extraño ir a entrenar, ser competitivo, disfrutar, viajar con la B Nacional por todo el país, concentrar en hoteles hermosos, tomar mate, charlar, eso lo extraño muchísimo. Los malos momentos, como todos, se borran y se olvidan rápido.
-¿Qué te llevo a retirarte?
-La edad. Yo me retiré con 41 años y 2 meses, fui un privilegiado de poder jugar hasta esa edad, pocos jugadores llegan a profesionales a esa edad y bien, entonces yo me quería retirar bien, vigente, competitivo, tuve la posibilidad de jugar los últimos partidos contra Central Norte de Salta de titular, jugué contra Villa Mitre, creí que era el final. No valía la pena seguir un año más y empezar con lesiones, dolores, con no tener la energía de entrenar. Creo que era el momento indicado.
(*) Esta entrevista fue realizada en el marco de la materia Práctica Profesional 1 de la Tecnicatura en Comunicación Social del ISFDYT 10 de Tandil, bajo la tutela de la profesora Carolina Cordi.
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