Lo viejo funciona: el Radio Club Tandil estrenó nueva sede, suma socios y cumple un rol clave ante emergencias
Rumbo a cumplir 70 años desde su creación, el Radio Club Tandil se mudó a una nueva sede.
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Es sábado a la mañana y Pablo y Gabriel encienden los equipos del Radio Club Tandil. Entre interferencias, en pocos minutos hacen contacto con un colega de la localidad de Azul, con una frecuencia de Uruguay, y hasta con la señal de una antena perdida en Siberia que transmite desde la época de la Unión Soviética.
Son tiempos con una paradoja: podemos enviar mensajes instantáneos a casi cualquier parte del mundo, pero hace falta mucho más que eso para lograr comunicarse realmente . Los enlaces que se establecen desde el Radio Club son un ejemplo de una frase que hizo conocida una serie: “Lo viejo funciona”. Y aun con ruido y cortes, rastrear una señal y hablar con quien sea valiéndose de una antigua antena tiene mucha más “aura” que un audio de WhatsApp, tan frío que terminamos escuchando a doble velocidad.
En su nueva sede –en avenida Taborín, al lado de la Quinta San Gabriel-, los radioaficionados siguen manteniendo viva una práctica que es mucho más que un hobby: desde hace casi 70 años dictan talleres y hasta cumplen un rol clave ante posibles emergencias climáticas. Por eso forman parte del comité de alerta creado por el Súper Niño.
“Hay radioaficionados de todas las edades, no hay límites. Nos comunicamos con la radio analógica, pero también usamos radiotelegrafía, como se usaba en el Titanic. También usamos cosas digitales muy modernas, podemos transmitir una imagen por una transmisión de radio y otro colega la recibe con una computadora o un celular que la decodifica”, contaron.
La historia del Radio Club Tandil forma parte de una larga tradición de radioaficionados de la ciudad. Las primeras transmisiones datan de 1922, apenas dos años después que la de los “Locos de la azotea” que marcó el inicio de la radiofonía argentina. A nivel local se llevaron a cabo transmisiones de noticias pioneras, y se conformaron radio clubes en distintos momentos.
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Pero fue en agosto de 1958 cuando se fundó el Radio Club que continúa hasta el presente. Tuvo varias sedes, siendo la última la que funcionó en el predio del exCorralón en avenida Santamarina al 400. Pero con motivo del 68vo aniversario del club, llegó la mudanza a la casa de avenida Taborín.
“Estamos muy cómodos y muy contentos. Siempre agradecidos con la Municipalidad que nos dio este espacio en comodato”, celebraron los socios. Junto a la casa pudieron instalar las antenas y las torres a las que siempre “le estamos agregando equipos”, como contaron.
“Más que dos latas y un piolín”
“Hoy el Radio Club funciona igual que cualquier otro club social. Tenemos socios, tratamos de hacer amigos y de hacer actividades sociales de todo tipo, pero siempre asociado a lo que es las transmisiones de radio y las comunicaciones. Somos 200 radioaficionados en Tandil y el Radio Club tiene más de 150 socios. Como no hay radio club en Rauch, en Ayacucho, en Balcarce, en Azul y en Las Flores, también tenemos socios de todas esas ciudades”, contó Gabriel.
El Radio Club –que actualmente preside José Torres-, abre los lunes, miércoles y viernes, mientras que muchos fines de semana realizan actividades especiales. Una vez por año dictan cursos: entre 20 y 30 personas se acercan a cada taller para aprender los principios de la radiofonía y acceder al examen para obtener la licencia reglamentaria.
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La actividad principal del radioaficionado es la de establecer comunicaciones con colegas de diferentes partes del país. Conversan, y a veces hacen amigos, pero también certifican el contacto a partir de postales que dan cuenta de que se estableció un lazo. En la pared de la sede del Radio Club hay colgados algunos de los centenares de cuadros de comunicaciones exitosas: con Japón, Estados Unidos, y con diferentes provincias.
El hobby incluye toda una dimensión técnica con respecto al funcionamiento de las antenas y al impacto del viento, la composición atmosférica o el viento en las comunicaciones. Algunos socios hasta construyen sus propios equipos de transmisión. “Esto es más que dos latas y un piolín”, recuerda Pablo al explicar los diferentes desafíos técnicos de la la práctica.
Rumbo a los 70 años
Pero más allá de ser un pasatiempo, la radio afición es un servicio. En casos de catástrofes naturales, como la reciente inundación de Bahía Blanca, los clubes de radio mantienen activas las comunicaciones cuando la tecnología digital falla.
“Si llegase a fallar todo ese sistema, las comunicaciones de radio son las únicas que nos quedan. Las comunicaciones antiguas siguen sobreviviendo, no dependen de servidores de internet”, dijeron los radioaficionados.
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Con equipos propios tuvieron intervención en incendios que hubo en las sierras, y a partir del vínculo con Defensa Civil y Protección Ciudadana los convocaron para ser parte del Plan Integral de Gestión del Riesgo ante las posibles emergencias que puedan derivar del Súper Niño. “Entrelazamos un avión con los bomberos que estaban en tierra, hicimos como un puente de comunicación con sus propias frecuencias”, explicaron.
Con actividades, socios, y nueva sede, el Radio Club Tandil se encuentra rumbo a cumplir nada menos que 70 años de existencia. Los integrantes trabajan en el presente de la institución pero también piensan de cara al futuro.
“Nos da mucho orgullo que cumpla 68 años y que haya tenido en toda su historia gente que logró muchas cosas, todas estas proezas. Ojalá sigamos sumando radio aficionados a esta actividad, que en primera instancia es un entretenimiento, pero también es algo bueno para colaborar con la sociedad cuando es necesario”, concluyeron.
Redactor El Eco de Tandil