Los hoteleros aguardan con cautela la llegada de turistas
Mario Wisner analizó las perspectivas para el próximo descanso del 9 de julio y el receso invernal.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/03/mario_wisner.webp)
Wisner trazó un balance sobre el escenario que enfrenta la actividad turística en Tandil de cara al fin de semana largo del 9 de julio. El referente describió un panorama complejo, caracterizado por una baja en el trabajo y una marcada retracción en el consumo. Según explicó, la situación refleja la incertidumbre actual, lo que condiciona fuertemente las decisiones de viaje de los turistas potenciales.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl secretario de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Tandil remarcó que estas fechas "siempre suman", especialmente ante la coyuntura de baja actividad. No obstante, reconoció que el contexto se presenta "pesado" para los prestadores locales. "Como viene la actividad, un fin de semana largo con cualquier tinte ayuda", sostuvo el directivo sobre las expectativas inmediatas.
En su análisis, destacó que se trata de una fecha "rara" debido a que el viernes fue establecido como un día no laborable y no como feriado nacional. Esta distinción afecta el movimiento turístico, ya que el descanso suele limitarse a la administración pública y a las entidades bancarias. Esta falta de uniformidad en el feriado impacta directamente en la llegada de visitantes de otras localidades bonaerenses.
Por otro lado, Wisner señaló que la proximidad con el inicio de las vacaciones de invierno genera un efecto de espera en el público. Muchas familias optan por postergar sus salidas para el receso de julio, lo que le quita impulso a este descanso previo. "Este particularmente tiene ese condimento de que está muy cerca de las vacaciones y la gente ya está pensando en eso", manifestó.
El impacto del Mundial
Uno de los factores determinantes que mencionó fue la participación de la Selección Argentina en el Mundial. Indicó que el partido programado para el día sábado influye negativamente en la intención de desplazamiento hacia la ciudad. Remarcó que históricamente este tipo de torneos "juegan en contra" de la planificación turística, ya que el interés se traslada de los paseos a los encuentros deportivos.
"La gente tiene la cabeza puesta en otra cosa, además de las cábalas o el hecho de juntarse con alguien para verlo", detalló sobre el comportamiento social. Según su visión, este fenómeno se agravó este año por las dificultades financieras que enfrentan los hogares argentinos. La combinación de un evento de alta convocatoria y una economía resentida genera que el público prefiera evitar gastos de traslado.
Wisner fue contundente al afirmar que "no va a ser un fin de semana largo fácil" debido a estas variables concurrentes. Aunque la ciudad mantiene su atractivo, la competencia con el televisor se vuelve un desafío para los establecimientos locales. La tendencia indica que el turista que decide viajar lo hace con una planificación mucho más ajustada y condicionada por la realidad económica actual.
Respecto al nivel de reservas, el secretario comentó que durante la última semana se registró un movimiento un poco más dinámico en las consultas. Precisó que las cabañas suelen ser las primeras plazas en venderse, con algunos complejos que muestran un desempeño superior. Sin embargo, aclaró que la expectativa es moderada y solo se aspira a tener "más gente de lo habitual" para la fecha.
De cara a las vacaciones de invierno, la lógica sectorial no escapa a la incertidumbre planteada previamente. Wisner manifestó que el nivel de reservas aún es bajo y que la atención del público continuará centrada en el fútbol. "Hasta que no termine al menos la participación de Argentina, la gente no está pensando en las vacaciones", aseguró sobre la conducta observada en los viajeros.
El directivo enfatizó que el sector hotelero espera un cambio de tendencia una vez que el panorama deportivo se define. Entienden que Tandil sigue siendo un destino de referencia para el invierno, pero la retracción del gasto obliga a ser cautos. La expectativa es que, superada la fiebre mundialista, el interés por las sierras recupere su cauce habitual de consultas y concreciones.
No obstante, se percibe un cambio en la modalidad de las estadías solicitadas por los turistas. Wisner observó que las pocas reservas conocidas se limitan, en su gran mayoría, a periodos de dos o tres noches. Esta brevedad en los viajes es vista como una consecuencia de la crisis económica y la necesidad de reducir costos por parte de las familias. Finalmente, el referente concluyó que este será probablemente un año de "vacaciones cortitas" para el sector turístico local.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil