Para los arquitectos, se percibe una recuperación pero persiste la sensación de estar “en pausa” por el Covid
La incertidumbre que genera la pandemia frena el despegue definitivo de la actividad, aunque se vislumbra cierta recuperación. El programa Procrear aún no colma las expectativas, tanto por su lenta implementación como a partir de ciertos cambios. Las autoridades del Distrito VIII y de la delegación Tandil analizaron el panorama de la profesión e hicieron un balance del último año.
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Con una sensación de “estar en pausa” por la incertidumbre en cuanto al final de la pandemia y confianza en la etapa que vendrá, las autoridades del Distrito VIII y de la delegación Tandil del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires dialogaron con El Eco en vísperas al Día del Arquitecto, que se celebra hoy. En principio, saludaron a los matriculados, más de 460 en todo el distrito, de los cuales unos 200 están radicados en esta ciudad.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailReunidos en la sede tandilense, el presidente del Distrito VIII Claudio Colletta; el tesorero del Distrito VIII Diego Solavaggione; el vocal titular del Consejo Provincial del Colegio de Arquitectos Marcos Barrionuevo y los delegados de Tandil, Micaela Rocco y Manuel Aguerre, realizaron un balance de los 16 meses en pandemia, donde la reconversión fue central para llevar adelante las actividades de la entidad.
En este tiempo, observaron un crecimiento de la matrícula. “Ya estaban viniendo muchos colegas recién recibidos que antes por ahí se quedaban –nosotros no tenemos facultad de arquitectura en el distrito- en los lugares donde estudiaban, en La Plata y Buenos Aires básicamente. Ya habían empezado a radicarse muchos en el distrito y en Tandil particularmente, que es la ciudad con más crecimiento. Con la pandemia, se aceleró. Había chicos que ya estaban trabajando hacía años en Buenos Aires y se vinieron a trabajar acá para tener otra calidad de vida y en este contexto, más todavía”, repasó el arquitecto Claudio Colletta sobre este proceso que desafía el ejercicio profesional con el aporte de nuevas miradas.
Lento progreso
En principio, las restricciones vigentes por la situación epidemiológica no impiden el desarrollo de la actividad de los arquitectos y urbanistas, aunque sí repercute la crisis económica y la incertidumbre que genera la pandemia, con su incierto final. Si bien la construcción atravesó una primera etapa dura de la cuarentena, en marzo y abril del año pasado, luego siguió trabajando, incluso durante las semanas que Tandil estuvo en Fase 2.
“Hay mucha incertidumbre. Lo general afecta a todas las actividades y a la nuestra también”, evaluó el presidente del Distrito VIII. Si bien afirmó que “la actividad se va recuperando”, recordó que “el año pasado planteamos que la crisis no había nacido con la pandemia sino que ya venía de antes. La actividad ahora se está recuperando, pero mucho más lentamente de lo que podría por la situación de la pandemia que se está estirando más de lo que todos pensábamos, y el futuro es incierto”.
Recordó que el julio del año pasado, la sociedad confiaba en que iban a llegar las vacunas para ponerle fin al virus. “Ahora nadie dice nada. Citan, están vacunando, pero tenemos más casos, más camas ocupadas en los hospitales en todo el país, no es una cuestión de Tandil. Eso genera incertidumbre”, evaluó.
Al traducirlo en datos, detallaron el número de expedientes presentados por matriculados en la delegación Tandil. En el segundo semestre de 2019 fueron 422; en el primer semestre de 2020, 378; en el segundo semestre del año pasado, 447; y en el primer semestre de 2021, visaron 686 expedientes.
En cuanto al trabajo, señalaron que se iniciaron algunas obras nuevas, además de muchas ampliaciones y reformas que se vieron movilizadas por una línea de créditos del programa Procrear.
Desazón por el Procrear
En 2020 avizoraban en el Procrear una buena herramienta para la reactivación. Sin embargo, Claudio Colletta expuso que “teníamos mucha expectativa, pero tuvimos una mala noticia en el segundo sorteo. Primero que todavía no arrancó a los niveles que se pretendía, también por la pandemia. El año pasado se lanzaba para esta época, ya hubo un sorteo, pero viene al ritmo de la pandemia”.
Por otra parte, indicó que en el segundo sorteo hubo un cambio y están haciendo gestiones a nivel provincial, porque “tiene algunas pautas que le incorporaron, por ejemplo que el adjudicatario tiene que elegir un prototipo de vivienda ya diseñado. En la etapa anterior era opcional y ahora es obligatorio. Eso afecta mucho nuestro ejercicio”.
En tanto, indicó que la única información certera son los instructivos publicados en la página del programa, ya que el trámite en el banco no es presencial. “En ningún momento figura que haya que presentar el permiso de obra, los planos aprobados; no están incluidos los honorarios profesionales en el monto del crédito, que anteriormente estaban”, enumeró y reparó en que de todas formas, los tomadores deberán recurrir a un profesional para que gestione el permiso de construcción y la dirección de obra.
Agregó que si bien consultaron a las autoridades del Hipotecario de las diversas localidades, “las directivas son del Ministerio de Hábitat, que es el que lanza el programa. Estamos teniendo reuniones con el consejo superior del Colegio a ver si puede hacer alguna gestión a nivel nacional”.
Por su parte, el delegado Manuel Aguerre señaló que los prototipos son diseños “preconcebidos”, por lo que no tienen en cuenta las necesidades o el programa de cada comitente.
En ese aspecto, Marcos Barrionuevo analizó que “uno de los rasgos característicos de la pandemia fue que dio vuelta todo un paradigma de la vivienda. Hoy con el planeta en pausa, estamos diciendo que la primera vacuna es la casa, donde uno se queda mucho tiempo, los roles de trabajo han cambiado, los modos de vivir. Justamente me pareció que esta línea nueva del Procrear no vio esa necesidad concreta que puede tener cada familia. No solamente la implantación, sino nuevas necesidades”.
En tanto, los representantes de los arquitectos ratificaron que los adjudicatarios deberán recurrir a profesionales tanto para adaptar el prototipo a las dimensiones de su terreno, resolver en cuanto a sus necesidades particulares y con el objetivo de que la obra se encuentre en la normativa de cada municipio.
La vara más alta
En cuanto a la arquitectura, Diego Solavaggione consideró que “hay de todo” y destacó que en este momento se construye el edificio de Globant que va a certificar la Norma LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental). “Va a ser un ícono arquitectónico para Tandil y para la región”, aseveró.
Por otra parte, evaluó que “Tandil siempre fue bastante conservador en un montón de cuestiones en cuanto a la sociedad, pero también es verdad que el movimiento que tiene ahora no es el de hace 30 años. Ahora hay gente que se anima a construir con arquitectos más jóvenes, o con nuevos sistemas, entonces lo que era tan tradicional en un punto, ahora no lo es tanto. Se empiezan a ver otras cosas. Desde mi opinión personal, es bueno”.
Marcos Barrionuevo agregó que “la vara se va a elevar un poco y eso es bueno, va a resaltar la tarea del arquitecto, porque hoy quizás nos confunden mucho con otras profesiones y la verdad es que nosotros tenemos por ahí una pretensión más elevada. La aplicación de Normas LEED, como algo muy concreto, contemplando toda la eficiencia energética, la sustentabilidad, me parece que visibiliza un tema bastante importante en un momento muy complejo”.
Concursos que enriquecen
En paralelo, entre las posibilidades que surgieron, en los últimos meses se desarrolló un concurso provincial para el proyecto de un edificio mixto de oficinas y viviendas, con locales en planta baja, que el Grupo Faro Verde, a través de Bahms Real Estate.
“Fue una iniciativa de la empresa que se acercó a la delegación. Están haciendo varios edificios y en este en particular, en avenida Avellaneda, consultaron si se podía hacer por concurso. Se juró el viernes pasado y ganaron el primero, segundo y tercer premio estudios de La Plata, pero hubo una mención para el Estudio Frolik de Tandil, al que felicitamos, y otra para uno de Mar del Plata”, contó Claudio Colletta.
En relación a ese concurso provincial, destacó que “aunque no sea un estudio local el que diseña, esa metodología enriquece la arquitectura de Tandil. Con lo cual, es bueno para la profesión, para los colegas de acá” y agregó que luego demandan profesionales del lugar para la dirección.
Por otra parte, mencionaron que el último año hubo tres concursos, uno de ellos fue para la sede de la delegación de Olavarría, con la participación de más de 30 proyectos.
Además, compartieron la interesante experiencia de Benito Juárez, donde la Liga Popular de Lucha Contra el Cáncer (Lipolcc) cada año, entre octubre y diciembre, desarrolla un concurso de una vivienda unifamiliar en un terreno de la asociación y durante los meses siguientes construyen el proyecto ganador para entregar la casa en diciembre, a través de un sorteo entre los compradores de una rifa que tiene gran éxito.
Así, con continuidad a través de los años y en terrenos cercanos que dispone la ONG juarense, se formó un barrio donde se expresa el diseño de distintos arquitectos que ganaron los sucesivos concursos.
Desde el Distrito VIII están muy contentos con esa iniciativa y están convencidos de que sería muy interesante replicarla en otras ciudades, a partir del trabajo de las organizaciones civiles y con un premio muy interesante para la comunidad.
El Aula 8, la innovación en las capacitaciones
Por otro lado, el Distrito VIII del Colegio de Arquitectos aprovechó las particularidades de la cuarentena y las restricciones para implementar modificaciones en cuanto a la oferta de capacitaciones, que potenciaron la comunicación con los matriculados. Las autoridades consideraron que los cambios vinieron para quedarse, ya que permitieron ampliar la participación.
“Todos los talleres que daban nuestros colegas los hacían presenciales. Los dábamos por todo el distrito, pero tenían que viajar los docentes y tratábamos de incentivar que se trasladaran de una ciudad a otra. A partir del año pasado, hicimos un trabajo con todos los docentes de pasar todo eso a la virtualidad, y de un curso que se daba en una localidad para 20 personas, tenemos cursos de 60 ó 70 y de todos lados al mismo tiempo”, explicó Claudio Colletta.
Sumó que “todavía seguimos con esa modalidad, agregando capacitaciones y ya pensamos que eso lo vamos a continuar. Vamos a tener, cuando volvamos a la normalidad, las dos actividades. Hay gente que prefiere la presencialidad. Entonces los cursos se van a dictar en forma presencial y en forma virtual”.
Como otro ejemplo, mencionó que las reuniones de autoridades se realizan por Zoom hace un año y medio. “Somos un distrito muy extenso y el consejo directivo lo integran miembros de todas las ciudades, entonces teníamos una reunión presencial por mes. Ahora tenemos una urgencia, convocamos a una reunión virtual y resolvemos los problemas durante el mes”, dijo y destacó que no reemplaza los encuentros presenciales, pero aporta a la dinámica de funcionamiento.
“En ese aspecto, cuando pase la pandemia vamos a mejorar, porque vamos a tener otra modalidad para combinar con la presencialidad”, afirmó. Sin embargo, lamentó la imposibilidad de concretar muchas de las actividades previstas tras la asunción de diciembre de 2019, como los viajes a visitar obras o a las ferias de arquitectura que se suspendieron.
“Nos reinventamos”
“Asumimos en diciembre de 2019 y en marzo cayó la pandemia, y la verdad es que nos tuvimos que reinventar. Para eso, con todo el aparato que teníamos, nos surgió la idea de crear el Aula 8, que es nuestra plataforma virtual para generar todas las capacitaciones. Entonces, a partir de eso empezamos a crecer. Es un cliché, pero la virtualidad llegó para quedarse y combinar lo presencial y lo virtual”, describió Marcos Barrionuevo.
En cuanto a las temáticas de las capacitaciones, repasó que se estructuran en tres ejes. En el informático, brindan cursos de programas, como Sketchup, Revit y Autocad, además de alguna otra aplicación de renderizado que sirven para mostrar los proyectos. “Generan en la matrícula una recepción muy importante, porque transmitir el conocimiento es fundamental en nuestra profesión y eso nos acerca para siempre estar actualizados, tener mayor información y una capacidad que se va ampliando”, analizó y agregó que “es una buena herramienta que utilizamos con los chicos nuevos, que vienen con todo el bagaje tecnológico ya desde la facultad y lo pueden aplicar y transmitirlo a la matrícula”.
Como otro eje, mencionó el contenido vinculado a la normativa, el ejercicio profesional, el acompañamiento en los primeros trabajos a los recién matriculados, y por último, el de tecnología, donde se aplican innovaciones, sistemas constructivos e información de empresas que muestran sus desarrollos a través de la plataforma virtual.
Más participación
Sobre el Aula 8, el arquitecto Barrionuevo sostuvo que “nos ha venido muy bien porque ha crecido en un 15 por ciento la recepción de todos estos ejes temáticos” y valoró que como el distrito es extenso, ahora pueden participar desde las distintas localidades.
La gran afluencia a los talleres se percibe como una puerta de entrada, ya que incentiva “a querer formar parte del colegio. Nos va acercando en cierta medida. Nos permite conocer a los demás colegas, y eso tiene mucha receptividad. Es una sinergia que se empieza a dar a partir de la virtualidad y en eso encontramos bastante recepción”.