Piden que se reglamente el uso de desfibriladores en espacios públicos ante los casos de muerte súbita
“Necesitamos de estos aparatos distribuidos en la ciudad”, afirmó José Ignacio Gilabert, presidente de la Asociación de Marcapasos. Hizo una exposición a través de la Banca 21 para solicitar al Concejo la reglamentación de una ley nacional y otra provincial que regulan un sistema de prevención integral de eventos por muerte súbita en espacios públicos y privados de acceso público.
En la última sesión del Concejo Deliberante, que se celebró el viernes pasado, el presidente de la Asociación de Marcapasos, José Ignacio Gilabert, desde la Banca 21, pidió la reglamentación de las leyes 27.159 y 14.794 relacionadas al tratamiento adecuado de los paros cardiorespiratorios extrahospitalarios y al uso del desfibrilador externo automático, con un mensaje que apunta a tener una ciudad “cardioprotegida” a partir de generar avances en este sentido.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCon un dispositivo para hacer una demostración sobre su fácil utilización, compartió los argumentos que sustentan el planteo con miras a lograr que se instalen en los sitios con amplia circulación de personas para prevenir los casos de muerte súbita.
A exponer los datos estadísticos que sustentan la solicitud, que cuentan con el respaldo de la Fundación Cardiológica Argentina, la Asociación de Marcapasos indicó que en el país se producen 40 mil muertes súbitas al año y que el 70 por ciento se produce fuera de los hospitales, circunstancia que ubica a la comunidad no médica en la primera encargada de atender un episodio de este tipo.
En ese sentido, sostuvo que “se conoce que la única forma, científicamente establecida, de salvar una vida luego de un episodio de muerte súbita es aplicando en forma rápida y eficaz maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y desfibrilación automática (DEA).
En efecto, aplicar RCP o desfibrilación dentro de los primeros tres minutos, “aumenta las posibilidades de llegar a la vida a un hospital en un 79 por ciento”. Pero, por cada minuto de demora en la aplicación de estas medidas, “se reduce en un 10 por ciento las posibilidades de continuar con vida”.
Por eso, desde la Asociación de Marcapasos resaltaron la importancia en la instalación de desfibriladores automáticos en los espacios públicos y privados de acceso público, para que una persona que sufra un paro cardíaco pueda recibir el tratamiento adecuado.
“Somos varias instituciones y personas que venimos trabajando desde hace muchos años para generar una conciencia colectiva en relación a este tema, preocupándonos por estudiar el diseño de programas que promuevan la importancia de contar con un plan de acción que garantice la colocación de un desfibrilador externo automático en el pecho de la víctima dentro de los primeros minutos de ocurrido el paro cardíaco”, indicó.
Para finalizar, expresó que el deseo de quienes integran la entidad es “colaborar” con la ciudad, generando “espacios cardioprotegidos” y mejorar la calidad de vida de la población.
Más detalles
Desde la banca ciudadana, Gilabert ahondó en el pedido impulsado desde la asociación, que lleva 46 años de trayectoria en la ciudad, por la reglamentación del uso de los desfibriladores externos automáticos, haciendo hincapié en la prevención y capacitación en el uso y deseando que Tandil se convierta en una ciudad “cardioprotegida”.
Con un dispositivo de muestra, utilizado para las charlas, el profesional dijo ante los 20 concejales que, al dar una descarga al corazón, brinda la posibilidad dentro de los primeros tres minutos con un 79 por ciento de chances de llegar con vida al Hospital. “Esto es muy importante, pero muy poco el tiempo”, de allí la importancia de tener la capacitación adecuada y el acceso a estos dispositivos, además de cumplir con una serie de medidas como dar aviso al sistema de emergencias.
Las denominadas áreas o instituciones cardioprotegidas se refieren a espacios que cuentan con el aparato y personas capacitadas para su uso, que resulta “muy sencillo”.
“Tenemos un excelente sistema de respuesta de ambulancias en Tandil, pero eso no alcanza; tenemos que ayudarlo”, enfatizó el profesional desde la banca ciudadana.
E insistió que, si es realmente se trata de una emergencia, en el casco urbano, “en menos de siete minutos” llega la ambulancia. “Dije que en tres minutos, si hacemos todo bien y poniendo el aparato sobre el pecho de cualquier persona, tenemos 79 por ciento de que llegue con vida”.
Alertó en esa línea que, por cada minuto de demora, disminuye en un 10 por ciento la sobrevida. Entonces “no podemos esperar y dejar toda la responsabilidad en la ambulancia; como comunidad tenemos que estar preparados para esto”.
El encuadre es en relación la ley nacional 27.159 y a la provincial 14.794, ambas de 2015. Sin embargo, “necesitamos la reglamentación a nivel local”, para fijar el modo en que se aplicarán las normativas vigentes.
La normativa recomienda que los lugares donde circulen más de mil personas o de riesgo, como pueden ser aeropuertos, tengan estos dispositivos. Gilabert fue más allá y deseó “tener muchos más de estos aparatos distribuidos en todo Tandil”, incluso desarrollar una aplicación que permita conocer dónde se encuentran disponibles.
En 2019, la Asociación de Marcapasos donó un equipo a los bomberos que fue utilizado “en la puerta misma” del Cuartel Central. “Tuvieron la suerte de tenerlo”, destacó y aclaró que “no podemos entregar un dispositivo a cada institución” por los recursos que maneja la entidad.
“Necesitamos de estos aparatos distribuidos en la ciudad”, afirmó Gilabert al cerrar su exposición, quedando a disposición de lo que requiera el Concejo Deliberante.