Presentaron “Desconocida Buenos Aires”, en el almacén Cuatro Esquinas de Azucena
Con el salón repleto y el autor Leandro Vesco presente, se desarrolló la actividad que busca revalorizar la identidad de los pueblos bonaerenses.
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Se llevó a cabo la presentación formal del libro “Desconocida Buenos Aires”, del periodista Leandro Vesco, que cuenta con historias de pueblos rurales de la Provincia en las que se incluye a varias localidades del Partido de Tandil.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa actividad se desarrolló la tarde del sábado pasado en el almacén Cuatro Esquinas, que se encuentra en el ingreso a Azucena. El salón estuvo repleto de personas que asistieron y que además colaboraron con libros y útiles para la Biblioteca Pública de Azucena.
El propio Leandro Vesco, en una publicación posterior en su perfil de Facebook, describió cómo fue la presentación: “Se trató de un momento especial, todos los planetas y gualichos se alinearon para producir un momento único. Quedó gente afuera, se llenó el salón de eventos del bellísimo Almacén que se presenta como una isla de sentires criollos a un costado de la ruta 74, en su kilómetro 230, en la entrada de Azucena. Si todas las cosas que producen felicidad se pudieran mensurar, sin dudas podrían haberse inventariado este sábado allí”.
“Tandil es un mundo aparte, como diferente es su aire y su gente. Esa diferencia se traduce en cultura e inquietud por conocer, en simpatía y en sentimientos de amor por una tierra bendecida por una indescriptible belleza. La presentación la hicimos cuando el sol caía, y ya en la noche, el “Cuatro Esquinas” fue un faro que iluminaba un mar de cerros y abras. Hubo mucha gente, nos juntamos amigos y lectores de pueblos y parajes de zona, este libro tiene eso, el poder de reunir a la gente que vive en soledad”, destacó Vesco.
El autor de “Desconocida Buenos Aires” además resaltó que “la presentación fue una excusa para contar historias y hablar entre todos sobre la realidad de los pequeños pueblos de la provincia. Fuimos una familia que nos protegimos a través de las páginas de un libro que descansa en estos caminos solitarios. En pocos minutos se agotaron los ejemplares que llevamos. El Almacén “Cuatro Esquinas” volvió a abrir esta semana y el mundo está mejor así, al terminar la charla, pudimos probar los mejores quesos y productos del territorio. La maravilla y el encanto germinan aquí, si Tandil es un país aparte, este refugio de sabores argentinos, es una Reserva Natural de la amistad y de la calma”.
En diálogo con El Eco de Tandil, Romina Somi, una de las responsables de Cuatro Esquinas, manifestó su alegría por poder haber llevado adelante el encuentro.
“Agradecemos a Leandro Vesco por su magia particular, al apoyo del Municipio y el de Alejandro Bonadeo, como así también a nuestros amigos de Posta Pampa por sus deliciosos chacinados que degustamos”, subrayó.
El libro
En la promoción del libro editado por El Ateneo o EssayLamba.com se resalta que “esta obra comprueba que la máquina del tiempo existe; para activarla, basta con abandonar el GPS, los grandes puntos en los mapas, las rutas más conocidas, y dejarse llevar por la tierra y los carteles oxidados. La condición es aceptar a la intuición como copiloto, y comenzar el viaje”.
“La provincia de Buenos Aires contiene varios mundos. Como si fueran capas de un universo que huele a tierra mojada y pampa, los caminos rurales –con sus cardos rusos y cortaderas– van conduciendo al viajero, y al lector, a lugares con imágenes propias de un sueño: pequeños pueblos recostados sobre el interminable mar Argentino donde se unen el campo y los médanos; viejas pulperías y almacenes de ramos generales, postas en las que se pueden oír charlas que han quedado abrazadas a los mostradores y paredes que resisten en esquinas legendarias el paso del tiempo. Solitarios, estos caminos cruzan pueblos mínimos, donde viven familias y algunos personajes que bien podrían ser parte de alguna ficción. Pero son reales, y caminan por esa pampa irredenta, donde la polvareda se levanta como una cortina surreal que distorsiona el horizonte y donde el tiempo se ha detenido”, describe.
El libro de Vesco cuenta historias del Almacén de Lasarte en De la Canal, de la impronta que el escritor Osvaldo Soriano dejó en María Ignacia, localidad a la que inmortalizó en muchas de sus historias con el nombre de Colonia Vela. También se mete en el Comedor de Adela en Fulton, aterriza en Cuatro Esquinas y describe a Azucena, localidad de 150 habitantes, como “el pueblo donde las mujeres mandan”.
