Homenaje a los canillitas de Tandil: recorrió la ciudad y tomó fotos de los kioscos de diarios y revistas
Osvaldo Victorero, del Quincho Don Aníbal y su homenaje a los canillitas locales.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/11/quincho_don_anibal_canillitas_04_11_26_2.webp)
A la increíble e inmensa colección de publicaciones y objetos referidos a la historia de Tandil que resguarda en su museo hogareño llamado El Quincho Don Aníbal, Osvaldo Victorero sumó en el último tiempo una carpeta muy especial: en ella recopiló fotografías de los kioscos de diarios y revistas de la ciudad. El resultado fue un trabajo al que llamó “Homenaje del Quincho Don Aníbal a los canillitas y diarios de Tandil”.
Como en tantas otras recorridas que hace por Tandil en búsqueda de recuerdos históricos, Osvaldo anduvo por acá y por allá tomando fotografías y charlando con los responsables de cada uno de los puestos de ventas de diarios.
“Debo haber visto más de 20 kioscos de diarios que siguen abiertos. Me gustó hacer esto, para que quede el recuerdo de los canillitas”, contó en diálogo con El Eco.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/11/quincho_don_anibal_canillitas_04_11_26_3.webp)
Osvaldo comenzó un domingo por la mañana con los kioscos que se acordaba que continuaban abiertos, pero a medida que fotografiaba cada uno, los canillitas le recordaban de la existencia de otro. “Muchos te cuentan cuántos años hace que empezaron a repartir, otros te cuentan de cuando todavía no había kioscos de chapa”, relató.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/11/quincho_don_anibal_canillitas_04_11_26_4.webp)
“También me contaban cómo se vendían más diarios antes, que era terrible, y cómo ha caído mucho ahora. Sobre todo los diarios de Buenos Aires. Algunos me regalaron diarios viejos, otros me decían de cómo había cambiado el movimiento comercial de su zona”, sumó Victorero.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/11/quincho_don_anibal_canillitas_04_11_26.webp)
Tal como se propuso guardar uno de los últimos boletos en papel de los colectivos locales, o fotografías de personajes históricos, Osvaldo se lanzó a registrar los kioscos. “Por eso empecé, porque me dije que esto iba a quedar en la historia”, explicó.
Entre los kioscos más antiguos que registró están El Reloj (de Marconi y Santamarina), pero ambién el de Rodríguez y San Martín, uno de los clásicos del centro. Pero las fotos de canillitas no son las únicas que Victorero resguarda: contó que realiza recorridos similares, por ejemplo, para el Día del Joyero y otras efemérides que luego comparte en su perfil de Facebook.
Tras completar el homenaje a los canillitas, Victorero se propuso sumar otra carpeta a la colección del Quincho de Don Aníbal, una en la que recopilará imágenes de lo que fue su lugar de trabajo y otro emblema local, Metalúrgica Tandil.
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil