René Lavand, protagonista de un homenaje en la televisión nacional antes de Tandil Ilusiona 2026
En el programa conducido por Mario Pergolini, Soy Rada recordó sus años como discípulo del ilusionista tandilense y destacó su particular manera de entender y contar la magia.
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En la previa de la realización de Tandil Ilusiona 2026, el programa televisivo Otro Día Perdido, conducido por Mario Pergolini, recordó la figura y la amplia trayectoria de René Lavand, uno de los máximos exponentes del ilusionismo argentino y una figura reconocida internacionalmente.
Durante la emisión, el ciclo presentó un video en el que definió a Lavand como el “gran mago de la historia argentina” y lo destacó como un “genio mundial” que logró desarrollar su arte haciendo magia con una sola mano.
El informe recuperó imágenes de algunas de las apariciones televisivas más recordadas del ilusionista tandilense. Entre ellas, se pudo ver a Lavand junto a Ed Sullivan, en el reconocido programa estadounidense The Ed Sullivan Show, realizando distintos trucos con cartas junto al conductor. También se incluyeron registros de una de sus presentaciones en la televisión brasileña, donde volvió a demostrar su particular dominio del ilusionismo.
El recuerdo de Soy Rada
Tras la emisión del material, Agustín Aristarán, conocido como Soy Rada, tomó la palabra para expresar su profunda admiración por Lavand y dimensionar la importancia de su legado artístico. “Yo considero que es de los artistas más importantes que tuvo este país, que nos representó a nivel internacional”, sostuvo.
El reconocido artista también destacó que, si bien la particularidad de realizar magia con una sola mano convirtió a Lavand en una figura única, esa característica no constituía, a su entender, el aspecto más relevante de su obra. “Si bien era muy raro que un mago hiciera magia con una sola mano, esa no era su cosa más distintiva. Lo más interesante era su presentación y todo el universo que tenía alrededor de un efecto de magia”, explicó.
En ese sentido, Aristarán recordó sus encuentros personales con el ilusionista en Tandil y reveló que tuvo la oportunidad de recibir sus enseñanzas directamente de él. “Tuve la suerte de ir a tomar clases varias veces a su casa, en Tandil. Fue mi maestro”, recordó.
Durante el homenaje también apareció una de las frases que se convirtió en sello distintivo de Lavand: “No se puede hacer más lento”, expresión que acompañaba algunas de sus célebres demostraciones y que quedó asociada para siempre a su particular concepción del tiempo, la narración y la magia.
Aristarán explicó además que acercarse a Lavand como discípulo implicaba mucho más que aprender técnicas o incorporar nuevos trucos. Según relató, quienes tenían la posibilidad de estudiar con él eran pocos, debido a que el propio ilusionista seleccionaba a sus discípulos. “Los que íbamos a estudiar con él, que éramos muy pocos, ya que él elegía sus discípulos, no íbamos a aprender trucos: íbamos a aprender su filosofía y su forma de contar la magia. El efecto pasaba a segundo plano”, señaló.
Finalmente, destacó la personalidad de Lavand y la elegancia que, según recordó, mantenía tanto arriba como fuera del escenario. “Era impresionante verlo a René en la vida, no solo en el ámbito de la magia. Siempre mantenía una clase de elegancia”, concluyó.
El reconocimiento televisivo adquirió una significación especial en la antesala de Tandil Ilusiona 2026, un evento que volverá a poner a la ciudad en el centro de la escena del ilusionismo y que encuentra en René Lavand una de sus figuras más emblemáticas. Su legado trasciende la singularidad de haber hecho magia con una sola mano: permanece también en una manera particular de concebir el ilusionismo, donde la narración, la puesta en escena, el misterio y la palabra ocupaban un lugar central.
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