Tandil Cine, entre la calidad de las películas y la crisis del sector: la mirada de dos jurados
Gastón Frías y Franca González destacaron el nivel de las producciones que participan de la 23ª edición del festival, que recibió un récord de 917 inscripciones. En diálogo con El Eco, analizaron las dificultades para producir cine argentino, el crecimiento audiovisual de Tandil y la importancia de sostener estos espacios culturales.
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La 23ª edición de Tandil Cine transita sus últimas jornadas con una programación que volvió a reunir producciones de distintos puntos del país, profesionales de la industria y espectadores. En un contexto marcado por las dificultades económicas que atraviesa el sector audiovisual argentino, el festival logró una convocatoria récord de 917 producciones inscriptas, de las cuales fueron seleccionados diez largometrajes para la competencia oficial, cinco de ficción y cinco documentales.
En ese marco, El Eco dialogó con Gastón Frías, actor, productor y director, y Franca González, directora de cine documental, quienes integran el jurado de esta edición en representación de la Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes (Sagai) y Directores Argentinos Cinematográficos (DAC), respectivamente.
Ambos coincidieron en destacar la calidad de las películas seleccionadas, la organización del encuentro y el crecimiento de la producción audiovisual fuera de los grandes centros urbanos. Sin embargo, también advirtieron sobre las consecuencias que puede tener la falta de financiamiento para el futuro del cine nacional.
Un festival que sorprende por su calidad
Para Frías, quien participa por primera vez del festival aunque ya había visitado Tandil como turista, la experiencia resultó sumamente positiva.
"Pudimos ver todos los largometrajes, muy interesantes. Estuvo bueno poder ver el trabajo de tantos directores y directoras, tanto en documental como en ficción", expresó.
El actor también destacó las instalaciones y el trabajo del equipo organizador. "La organización es espectacular, fuimos al cine a conocerlo y está buenísimo. Yo lo estoy pasando muy bien", aseguró.
Por su parte, González regresó a un festival con el que mantiene un vínculo especial desde hace dos décadas. En esta oportunidad, le correspondió evaluar las diez películas seleccionadas para la competencia oficial.
"Me sorprendió muchísimo la calidad de las películas seleccionadas. Creo que el festival tiene un plus en el trabajo de programación, que es por ahí un trabajo más invisible, pero que hace que las películas sean de muy buena calidad y de una diversidad que puede presentar al público local y regional posibilidades muy diferentes", señaló.
La realizadora también destacó la hospitalidad con la que fueron recibidos y manifestó su satisfacción por regresar a una ciudad que conoce y aprecia.
Hacer cine en medio de la crisis
Uno de los principales temas de la conversación fue la situación que atraviesa la industria cinematográfica argentina y las dificultades que enfrentan quienes intentan desarrollar nuevos proyectos.
Consultado por las 917 producciones que se presentaron al festival, Frías consideró que la cifra demuestra la voluntad de los realizadores de continuar trabajando a pesar del escenario adverso.
"La coyuntura está tan difícil y sin embargo se sigue haciendo cine y el cine sigue siendo de calidad, incluso cada vez más", sostuvo.
En ese sentido, destacó que las películas que tuvo oportunidad de evaluar alcanzaron un nivel que lo sorprendió, especialmente al considerar las limitaciones presupuestarias que enfrentan muchas producciones.
"Las películas que nos tocó ver tenían un nivel espectacular y también con los recursos que tienen, poder sostener un nivel de calidad aún con la complejidad que es producir en este momento", remarcó.
González, en cambio, introdujo una mirada más crítica sobre las condiciones en las que actualmente se desarrolla la actividad.
Según explicó, buena parte de las películas que participan de la competencia todavía corresponden a proyectos que pudieron concretarse con mecanismos de financiamiento anteriores a los actuales cambios en el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa).
"Muchas de ellas todavía tienen un poco el flujo de lo que fue el Instituto de Cine anterior, donde todavía había dinero para poder producir. Ahora, eso es absolutamente nulo", cuestionó.
La directora reconoció el esfuerzo que realizan productores, actores y realizadores para sostener sus proyectos, pero advirtió que esa capacidad de adaptación no debería utilizarse como argumento para justificar la ausencia de recursos.
"No me parece que sean las condiciones óptimas para poder hacer este tipo de películas", planteó.
En esa línea, consideró que la crisis también está impulsando a distintas provincias y regiones a buscar mecanismos propios de financiamiento para fortalecer la producción audiovisual fuera de Buenos Aires.
"Hay películas superinteresantes que se filmaron en el interior y que son un orgullo y que también habilitan a otras formas de producción, otros diseños de producción, a pensar el cine desde otros lugares", destacó.
Sin embargo, insistió en que la creatividad y el compromiso de los trabajadores no pueden reemplazar indefinidamente las políticas de apoyo a la actividad.
"Tampoco hay que abusar de esto, de que aún en situación de crisis salen películas buenísimas porque entonces es lo que permite que el presidente del Incaa diga 'vieron que se puede hacer cine sin plata'", advirtió.
Y profundizó su postura con una reflexión sobre las condiciones laborales de quienes integran la industria.
"Creo que hay que dignificar el trabajo del actor, del realizador, del director de fotografía y que cada uno pueda, no digo vivir de su profesión, pero sí por lo menos sentir que está trabajando y no haciendo un hobby. Eso me parece que hay que sostenerlo como sea", expresó.
Tandil y el crecimiento de un polo audiovisual
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue el desarrollo de la producción audiovisual en Tandil, impulsado en buena medida por la formación universitaria y la aparición de nuevos realizadores.
Frías contó que pudo ver algunos de los cortometrajes locales y valoró las distintas maneras de contar historias desde una perspectiva regional.
"Me contaban que la producción audiovisual en Tandil viene creciendo en el último tiempo, desde la facultad, que la carrera está hace varios años ya, como que se está armando un polo audiovisual muy interesante en Tandil", señaló.
Para el actor, conocer las producciones realizadas en la ciudad permite descubrir otras formas de narrar y otras miradas sobre el territorio.
"Me gusta conocer cómo se cuenta concretamente en Tandil. Me parece interesante ver las diferentes miradas, la mirada regional concretamente de Tandil", agregó.
González, por su parte, aseguró que sigue de cerca el movimiento audiovisual local y mencionó particularmente el trabajo de la directora María Austrauscas, quien desarrolla un proyecto cinematográfico vinculado con el patrimonio y los picapedreros, previsto para filmarse íntegramente en la ciudad.
La documentalista consideró que estas iniciativas reflejan un momento de crecimiento para el sector y permiten pensar en nuevas oportunidades laborales y creativas.
"Hay algo en ebullición que hace que inclusive gente de Tandil que se ha ido a vivir a otros lugares quiera volver a filmar a su región. Es como el círculo perfecto", sostuvo.
En ese sentido, destacó la posibilidad de que quienes se forman en la ciudad puedan continuar desarrollando sus carreras sin necesidad de trasladarse a otros centros de producción.
"Que la gente que se forma acá pueda quedarse y seguir trabajando desde este lugar parece maravilloso porque lo tienen todo, es mucho más accesible", afirmó.
La edición de este año también incorporó siete producciones locales dentro de la sección Panorama Tandil, un espacio que busca visibilizar el trabajo de realizadores de la ciudad y fortalecer el vínculo entre el festival y la actividad audiovisual regional.
El valor del encuentro y la formación
Además de evaluar las películas, los integrantes del jurado participaron de un ciclo de charlas dedicado a los distintos oficios del cine, organizado como parte de las actividades complementarias del festival.
Frías destacó especialmente el intercambio que se generó con quienes asistieron a estos encuentros.
"Ayer tuvimos la charla del ciclo de oficios del cine y la amabilidad del lugar, cómo nos recibieron, la gente que vino, las preguntas que se hacían, el intercambio me pareció espectacular", relató.
El actor también valoró la atención recibida por parte de los organizadores y aseguró que la experiencia superó sus expectativas.
González coincidió en la importancia de aprovechar la presencia de profesionales para generar instancias de formación y acercamiento con el público.
Para la realizadora, estos espacios permiten que el festival trascienda las proyecciones y se convierta en un punto de encuentro entre quienes producen cine y quienes están comenzando a formarse en la actividad.
Un premio que marcó el camino de Franca González
La participación de González en esta edición tiene, además, un significado personal. Su vínculo con Tandil Cine comenzó hace veinte años, cuando recibió uno de los reconocimientos más importantes de su incipiente carrera.
"Para mí el festival de Tandil fue siempre muy importante en mi vida. Mi primera película como realizadora de cine ganó el premio a la mejor dirección en el festival del 2006", recordó.
Aquella distinción se convirtió en un estímulo para continuar desarrollándose profesionalmente.
"Tengo una hermosa estatuilla del premio Centinela todavía. Va ahí honrándome y fue como un impulso muy grande a seguir haciendo cine", contó.
Dos décadas después, su regreso como integrante del jurado representa una nueva etapa de ese vínculo con el festival.
"Me llevo como siempre una sensación hermosa. Estoy eternamente agradecida a este festival", concluyó.
Con la entrega de premios prevista para este viernes 23 de octubre y la proyección de las películas ganadoras durante el sábado 24, Tandil Cine se encamina al cierre de una edición que volvió a poner en valor la producción nacional, el intercambio entre profesionales y el crecimiento de las nuevas miradas audiovisuales del interior del país.
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