Uber: Esperan que el Ejecutivo analice el proyecto de ordenanza
La iniciativa fue enviada al Ejecutivo y los más de 100 conductores que operan en la ciudad aguardan una respuesta.
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Más de 100 conductores de la plataforma Uber que operan actualmente en Tandil reclamaron avances en la regulación del servicio ya que la falta de un marco normativo los obliga a circular con precaución, evitar controles de tránsito y tomar recaudos para no ser identificados mientras trabajan.
En una entrevista con el ciclo La Mañana (104.1 Tandil FM, EcoTV y El Eco Streaming), Andrea, una de las choferes que integra el grupo, reclamó una regulación que les permita trabajar en igualdad de condiciones con remises y taxis y pidió sentarse a discutir las condiciones antes que la ordenanza quede aprobada sin su participación.
Como se informó en estas páginas, el proyecto de ordenanza para regular el transporte privado de pasajeros consensuado en la Comisión de Transporte del Concejo fue enviado al Departamento Ejecutivo hace aproximadamente 15 días para su análisis.
La iniciativa propone un marco regulatorio común para el servicio privado de transporte de personas de interés público, cualquiera sea la modalidad de contratación, el canal de intermediación o la tecnología utilizada.
La novedad es que alcanza a remises, agencias, plataformas digitales y otros sistemas destinados al traslado oneroso de personas con la premisa de garantizar la seguridad, la transparencia y el control municipal de la actividad, además de establecer condiciones de competencia que sean comunes para los distintos actores.
El pedido de regulación
Para la trabajadora, la demanda es simple: poder trabajar dentro de un marco legal claro. “Queremos estar regulados para poder trabajar sin temor, andar en la calle sin miedo”, resumió y expuso el caso de Mar del Plata como ejemplo de convivencia entre plataformas y servicios tradicionales.
En esa ciudad “hubo muchísimos problemas cuando ingresó Uber, con agresiones en la calle, pero se tuvo que regularizar”, recordó, a la vez que aclaró que en Tandil “no llegó a eso”.
De todos modos, describió: “Tenemos que tomar nuestros recaudos; por más que la gente pida a través de la aplicación, llegás con el auto y se tienen que subir adelante” y agregó que, si lleva pasajeros en los asientos traseros, temen por cuestionamientos por trabajar con Uber, aun cuando cuenta con la documentación correspondiente.
Asimismo, aclaró que el reclamo no apunta a desplazar a los taxis ni a los remises, sino a establecer reglas que permitan la convivencia entre las distintas modalidades de transporte.
“No pedimos que deje de trabajar absolutamente nadie. Queremos convivir con todos los demás que están trabajando, es una opción más de trabajo”, afirmó.
Citó el análisis de la propuesta que remitió el Legislativo y dijo que están a la espera de una definición. “Queremos estar regulados. Tenemos carnet, Uber exige antecedentes penales, tengo mi seguro de transporte de personas. Nosotros no queremos estar fuera de eso”, aseguró la conductora que se desempeñó durante más de una década en una remisería antes de pasarse a la plataforma. “Queremos estar en igualdad de condiciones”, remató.
La actividad y sus ingresos
Luego, estimó que actualmente son más de 100 los conductores que trabajan con Uber en Tandil, a la vez que explicó que hay personas que se dedican a la actividad como principal fuente de ingresos y otras que se conectan durante algunas horas, de acuerdo con su disponibilidad.
En su caso, contó que optó por Uber frente a la remisería por la flexibilidad horaria. “Me manejo mis horarios, salgo un rato a la mañana, un rato a la tarde. Si no querés, no salís. Eso no hay ningún problema”, relató.
Sobre los ingresos, indicó que dependen de la cantidad de horas trabajadas, la demanda y los incentivos que ofrece la aplicación. Como referencia, estimó que un conductor que le dedica tiempo y de manera sostenida puede facturar “alrededor de dos millones de pesos mensuales”, aunque aclaró que el resultado varía según cada caso.
También explicó que las tarifas que pagan los pasajeros pueden reducirse por promociones de la plataforma, sin que eso implique necesariamente que el conductor reciba ese mismo importe. Como ejemplo, mencionó un viaje por el que el usuario pagó 1.300 pesos, mientras que, según indicó, a ella le correspondía una tarifa de 5.500 pesos.
“Hay días que no hacés nada y hay días que se larga a llover y la aplicación larga unos viajes bárbaros porque es oferta y demanda”, mencionó.
Mientras esperan que el Ejecutivo analice el proyecto y convoque a una mesa de diálogo, los conductores siguen trabajando en la incertidumbre. “A la espera de que nos sentemos a charlar qué es lo que quieren hacer”, cerró Andrea.
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