Modas circulares
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/trueque.webp)
Muchos no nos dimos cuenta. Al principio eran muy pocas, pero parecían haber estado siempre ahí. Las ferias de ropa usada fueron ganando distintas zonas de la ciudad. Primero, en los barrios de la periferia: una o dos por barriada. Luego, una por cuadra. Finalmente, en cada casa, en cada garaje, en cada porch o incluso en la vereda, se veían los clásicos escaparates y percheros improvisados donde colgaban prendas de todo tipo, para todos los gustos, para todas las edades.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa moda llegó al centro. De hecho, locales tradicionales de indumentaria se fueron sumando y, mediante sucesivos lavados y otros trucos, convertían la ropa nueva en usada para poder exhibirla y venderla como tal a precios accesibles.
Movimientos vinculados con el ecologismo celebraron la iniciativa, a la que bautizaron como “moda circular”, “segunda oportunidad” o alguna otra variante ingeniosa. Otros espacios, también con sensibilidad ambiental pero más inclinados a la izquierda, leyeron el fenómeno de otro modo: “crisis terminal: la gente ya no tiene un peso y se pone a vender su propia ropa”.
