Por la vuelta
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Si digo que a esa hora de la siesta no había nadie en la calle estaría mintiendo. Porque sí había alguien: yo. Y eso, a veces, es multitud suficiente.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSobre todo por el lugar donde estaba: un barrio bien alejado del centro. Una zona relativamente paqueta. ¿Cómo diferenciar una zona periférica paqueta de una zona periférica no-paqueta? Por la arboleda. Si hay sombras de pinos, eucaliptos, acacias, álamos, etc., es un barrio coqueto. Ahora, si el sol cae a plomo sobre la gente, los animales y el polvo de la calle, es una zona postergada.
Caminaba con esa sensación de pueblo suspendido que tiene el verano cuando todos se repliegan detrás de persianas a medio bajar o –en este caso- dentro de piscinas. El silencio no era ausencia: era acumulación. Como si el mundo hubiera apretado el botón de “mute” y aguardara una orden superior para reanudar los sonidos.
