La histórica empresa marplatense Textilana pidió el concurso preventivo por la caída del consumo
Tras más de 45 años de trayectoria en Mar del Plata, la firma propietaria de la marca Mauro Sergio inició un proceso judicial para evitar la quiebra y garantizar su operatividad industrial.
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Tras más de 45 años de historia en Mar del Plata, la empresa textil Textilana S.A., conocida por su marca de sweaters Mauro Sergio, confirmó que solicitó la apertura de su concurso preventivo con el objetivo de evitar la quiebra. La firma comunicó que esta decisión forma parte de un proceso de reordenamiento estratégico para fortalecer su producción nacional.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“En el marco de la transformación que atraviesa la economía argentina y ante la contracción generalizada del consumo, informa que ha solicitado la apertura de un proceso de reordenamiento“, indicaron.
Desde la compañía explicaron que la medida fue tomada con “máxima responsabilidad institucional” para garantizar la plena operatividad de la estructura industrial y proteger el valor de la marca. Según manifestaron, el contexto macroeconómico actual exige decisiones firmes para asegurar la sostenibilidad y el cumplimiento de los compromisos empresariales a largo plazo.
“Esta medida, tomada con la máxima responsabilidad institucional, busca garantizar la plena operatividad de nuestra estructura industrial y proteger el valor de nuestra marca. Con esta finalidad, se busca asegurar el pleno abastecimiento de mercadería a todos nuestros clientes”, afirmaron.
Textilana S.A. reafirmó su confianza en el país y su vocación de producir calidad argentina, adaptando sus procesos a las nuevas exigencias de eficiencia que demandan los mercados actuales. “Reafirmamos nuestra confianza en el país y nuestra vocación desde hace más de 45 años produciendo calidad argentina, adaptando nuestros procesos a las nuevas exigencias de eficiencia que el mercado global y nacional demandan hoy”, señaló textualmente su comunicado.
Impacto en los trabajadores
La situación de la planta marplatense es delicada. En noviembre pasado, la empresa había resuelto suspender a 175 operarios hasta el 30 de marzo. Si bien el uno de abril los trabajadores retomaron sus puestos, la incertidumbre persiste. Mauro Galván, miembro de la Comisión Interna de Textilana, señaló que la realidad “es muy complicada” y que desde noviembre apenas 60 trabajadores realizaban tareas.
“La gente ya no está gastando absolutamente nada. Y a eso hay que sumarle las importaciones. Los gerentes no saben bien lo que va a suceder porque se están cerrando las ventanas de crédito. Esto no solo afecta a las cerca de 300 personas que trabajan ahí, sino a 300 familias”, declaró.
Durante el invierno pasado, la fábrica ya había enfrentado dificultades con el despido de 50 trabajadores y un exceso de stock debido a una caída en las ventas de entre el 15 y el 20 por ciento.
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