Villa Gesell hizo historia con “El Chacarero”, el sándwich de miga más grande del mundo
Durante la segunda jornada de la décima edición de La Criolla, el tradicional festival de Villa Gesell, un grupo de maestros sandwicheros elaboró un impresionante sándwich de miga de seis metros de largo.
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La ciudad de Villa Gesell vivió una jornada tan sabrosa como histórica durante el segundo día de la décima edición de La Criolla, el festival que celebra las tradiciones populares. Allí nació “El Chacarero”, un gigantesco sándwich de miga de seis metros de largo y tres pisos, preparado con jamón, queso, tomate y lechuga.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailSi bien se trata de un récord no homologado oficialmente, la marca lograda en la costa bonaerense superó por más de un metro al anterior registro obtenido en la Fiesta Provincial de la Harina, en Alberti, donde habían confeccionado un sándwich de 4,95 metros por 85 centímetros.
La monumental preparación fue obra de los maestros sandwicheros geselinos de “La Tabla” y “Tuty”, quienes trabajaron con una estrategia precisa para evitar que la estructura se desarmara y garantizar que cada porción mantuviera la humedad y frescura ideales.
La construcción del sándwich siguió una estricta secuencia de capas. La base se realizó con pan de miga untado con mayonesa diluida, seguida por fetas de jamón cocido. Luego se colocó otra capa de pan untado de ambos lados y se añadió queso barra tipo Danbo o Tybo. Finalmente, un nuevo separador de pan dio paso al tercer piso, integrado por rodajas finas de tomate y hojas de lechuga cuidadosamente secas, antes de cerrar con la tapa final.
El intendente geselino Gustavo Barrera participó de la celebración y posó junto al histórico sándwich, que rápidamente se convirtió en una de las imágenes más compartidas del festival.
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Además de las dimensiones récord, los organizadores compartieron algunos de los secretos detrás de la hazaña culinaria. Entre ellos, destacaron la importancia de alivianar la mayonesa con leche o agua para lograr una mejor distribución, escurrir correctamente los tomates para evitar exceso de humedad y secar cuidadosamente cada hoja de lechuga.
También remarcaron la importancia del armado y conservación: para mantener intacta la frescura del pan de miga, recomendaron cubrir los sándwiches terminados con un paño apenas húmedo. El corte final, en tanto, se realizó con un cuchillo de sierra grande y afilado para preservar la forma y presentación de cada porción.
Con humor, creatividad y mucho trabajo artesanal, Villa Gesell sumó así una nueva curiosidad gastronómica a su historia y convirtió a “El Chacarero” en el gran protagonista de La Criolla.
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