Consejos para controlar el hambre en invierno sin descuidar la alimentación
Especialistas compartieron recomendaciones para gestionar estos antojos y mantener una dieta nutritiva.
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Con la llegada del frío es común sentir más apetito y tener antojos de comidas calientes, dulces o con mayor contenido calórico. Aunque muchas personas lo atribuyen simplemente a una cuestión de costumbre, la ciencia indica que existen razones biológicas que ayudan a explicar este fenómeno.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLas bajas temperaturas obligan al organismo a gastar más energía para mantener su temperatura corporal. A esto se suman otros factores, como la menor exposición a la luz solar, cambios hormonales relacionados con el apetito y la tendencia a pasar más tiempo en casa, donde suelen abundar las comidas reconfortantes.
Sin embargo, los especialistas señalan que sentir más hambre no significa resignarse a ganar peso durante el invierno. Con pequeños cambios en la alimentación es posible mantenerse satisfecho sin descuidar la salud.
Consejos para controlar el apetito en invierno
• Elegí comidas que den mayor saciedad. Incorporar proteínas y alimentos ricos en fibra ayuda a prolongar la sensación de saciedad y reduce el picoteo entre comidas.
• Sumá sopas y caldos caseros. Las preparaciones a base de verduras son una excelente opción para entrar en calor. Si además incluyen pollo, legumbres o carnes magras, se convierten en comidas completas y nutritivas.
• Aprovechá las especias. La canela puede agregarse al café, al té, la leche, la avena o las frutas. Aporta aroma y potencia el sabor sin necesidad de incorporar azúcar.
• Preferí cocciones saludables. Siempre que sea posible, optá por alimentos preparados al horno, a la plancha o al vapor en lugar de frituras.
• Tomá infusiones calientes. El té, el mate o una taza de café pueden ayudar a combatir la sensación de frío y aportar bienestar durante la jornada.
• Prestá atención al hambre real. Antes de buscar algo para comer, preguntate si realmente tenés hambre o si se trata de aburrimiento, ansiedad o simplemente ganas de consumir algo reconfortante. Comer de manera consciente ayuda a evitar excesos.
• Planificá las colaciones. Si aparece el hambre entre las comidas principales, elegí opciones nutritivas como yogur, frutas, frutos secos en porciones moderadas o preparaciones con proteínas, en lugar de productos ultraprocesados o golosinas.
Un invierno más saludable
El frío invita a buscar comidas abundantes y calóricas, pero no es necesario privarse de disfrutar de platos calientes. La clave está en elegir preparaciones equilibradas, mantener una alimentación variada y escuchar las verdaderas señales de hambre y saciedad del organismo.
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