El camino de un artista audaz que apuesta a su proyecto solista
El músico y bandoneonista, Jo Alcobruni, pasó por la segunda edición de Zip Unplugged.
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Jo Alcobruni fue el encargado de cerrar la segunda edición de Zip Unplugged, segmento de Cultura Zip, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1. El artista repasó los hitos que marcaron su trayectoria y profundizó en el presente de su carrera solista. En una charla íntima, recordó el momento exacto en el que decidió dejar el rol de acompañante para tomar el centro del escenario, un quiebre que ocurrió durante una gira con el cantante Raúl Lavié.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAlcobruni relató que, tras un concierto en el Festival de la Canción en Mar del Plata, sintió la necesidad de liderar su propia propuesta. "Quiero estar ahí cantando, quiero yo estar haciendo el show adelante", le confesó en aquel entonces a su amigo Diego Romero. Aunque desarrollaba su música desde muy pequeño, el proceso de soltar el espacio de sesionista fue gradual y estuvo apuntalado por encuentros fortuitos con grandes referentes de la escena nacional que validaron su talento.
Otro de esos momentos clave fue junto a Nacha Guevara. Debido a un imprevisto por el cual Cacho Castaña no pudo asistir a un compromiso, Alcobruni terminó cantando con ella sobre el escenario. Al escucharlo, la reconocida artista fue tajante: "Tenés que cantar", le dijo. Para el bandoneonista, trabajar con figuras de esa magnitud fue una escuela de profesionalismo donde comprendió que "la música tiene que estar primero" y que la cosmovisión artística no se negocia.
El bandoneón como lenguaje universal
Su relación con el "fuelle" comenzó a los ocho años, influenciado por un tío de Azul a quien observaba tocar en las reuniones familiares. "Me llamaba la atención y mis viejos me dieron la oportunidad de empezar a estudiar", recordó con nostalgia. Sus primeros pasos los dio en Tandil bajo la tutela de grandes maestros, hasta que al finalizar la Secundaria se radicó en Buenos Aires para perfeccionarse con Rodolfo Mederos.
Alcobruni definió al bandoneón como un "instrumento raro" y complejo, que exige un esfuerzo inicial importante pero que ofrece posibilidades sonoras únicas. Pese a la dificultad técnica, el músico buscó siempre despojar al fuelle de cierta solemnidad tradicional para permitir el juego y la experimentación en diversos géneros musicales alejados del tango clásico.
En ese sentido, admitió que le resultó más sencillo alejarse del mote estrictamente tanguero que adaptarse a las dinámicas del ambiente. Aunque disfrutó y aprendió del género, confesó que no lograba "hallarse" plenamente en ese contexto. Paradójicamente, fueron referentes como Lavié y Guevara quienes celebraron su estilo: "Está buenísimo que no suenes a tanguero", le solían decir, impulsándolo a consolidar su propia identidad sonora.
Esta versatilidad lo llevó a grabar para su disco con figuras como Joaquín del Mundo, Nuria Saba y Cami Andersen. Su nuevo trabajo discográfico refleja esta apertura estética y consolida una búsqueda personal que trasciende las fronteras de los géneros tradicionales. Para Alcobruni, el disco representa un cambio de página y la confirmación de que su camino está ligado a la creación de contenido propio y original.
El valor de la audacia
La presentación de su nuevo material en Tandil fue descrita por el artista como un evento "soñado". Con un teatro lleno, Alcobruni destacó la importancia de compartir su obra con el público local. "La idea era poder generar un regalo a la gente, poder compartirlo con ellos y mover desde acá", señaló, subrayando que la ciudad funciona para él como un centro de descanso y un espacio de contención afectiva indispensable.
Sobre la escena musical tandilense, el bandoneonista destacó la constante ebullición de talentos en la zona. Abogó por una mayor profesionalización de la actividad, aunque aclaró que se trata de una elección en la forma de vivir el arte. Para él, lo fundamental es el respeto por la obra y la integración generacional que percibe a nivel local, factores que considera esenciales para que la cultura de la región continúe en un proceso de crecimiento constante.
Uno de los momentos más significativos de la entrevista fue cuando recordó una frase que le transmitió Rodolfo Mederos, la cual originalmente perteneció a Astor Piazzolla: "El mundo es de los audaces". Alcobruni atesora ese concepto, que incluso lleva grabado en su instrumento, como una guía para su carrera profesional. "Me di cuenta con el tiempo de lo significativo que había sido", reflexionó sobre aquel encuentro con el maestro Mederos.
Con la mirada puesta en el futuro inmediato, el músico anticipó que se viene un período de intensa actividad y difusión de su nuevo disco. Aunque los últimos dos años estuvo más presente en Tandil abocado al proceso de grabación, el próximo movimiento incluirá una serie de conciertos que ya se encuentran en agenda. "Lo primero que tiene que haber es la música", concluyó Alcobruni.