"Pasamos del miedo a los padres al miedo a los hijos"
Alejandro Schujman reflexionó sobre los desafíos actuales en la crianza de adolescentes.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/ale_schujman_en_cz_1.webp)
El psicólogo Alejandro Schujman abordó durante su participación en Cultura Zip, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, la compleja realidad que atraviesan los adolescentes en la actualidad.
Según el profesional, la adolescencia como etapa vital no ha cambiado, pero sí se ha transformado drásticamente la manera en que los adultos la comprenden y la acompañan. Schujman enfatizó que, en un mundo que no está diseñado para el cuidado de los jóvenes, los adultos deben dejar de ser espectadores pasivos para convertirse en protagonistas activos de su crianza.
Uno de los puntos centrales del análisis fue la dificultad para establecer límites claros, una herramienta que el psicólogo definió como un acto de amor y cuidado. Schujman señaló que existe una confusión generalizada respecto a la crianza respetuosa, la cual, mal interpretada, ha derivado en una situación donde los padres temen a sus hijos.
"Pasamos del miedo a los padres al miedo a los hijos", afirmó, destacando que los adultos han perdido el sentido común al evitar la confrontación necesaria para el desarrollo saludable de los jóvenes.
El especialista detalló que los adolescentes, a quienes describió metafóricamente como "chihuahuas disfrazados de Rottweilers", piden ayuda y límites, aunque intenten romperlos constantemente. La falta de una estructura clara por parte de los padres facilita que los chicos se sientan solos ante un entorno hostil.
En este sentido, Schujman subrayó que el suicidio se ha convertido en la segunda causa de muerte en jóvenes de 14 a 19 años, una cifra que calificó como "escalofriante" y que exige una respuesta inmediata de la sociedad.
Las pantallas y las sustancias
La tecnología y el abuso de las plataformas digitales fueron señalados como factores determinantes en la pérdida de habilidades blandas y motricidad gruesa. El psicólogo advirtió que las pantallas están diseñadas intencionalmente para generar adicción, afectando incluso la capacidad de concentración de los adultos.
En ese aspecto se puso como ejemplo al detallar que a sus 60 años scrollea y maratonea series sin ningún problema, pero que le está costando encontrar la concentración para leer libros. “Soy escritor y muy lector, me cuesta un montón leer un libro, me cuesta concentrarme, este año creo que he leído un solo libro entero”, detalló.
El acceso temprano a contenidos pornográficos y la exposición a mensajes explícitos en la música popular son, a juicio del psicólogo, elementos que distorsionan la percepción de la realidad y la sexualidad en edades tempranas.
En cuanto al consumo de sustancias, el especialista alertó sobre la normalización del alcohol y la marihuana en los grupos de adolescentes. Schujman, quien cuenta con experiencia en la dirección de hospitales de día para pacientes adictos, fue contundente al señalar que la marihuana causa daños significativos en cerebros que aún no han desarrollado completamente su corteza prefrontal.
Asimismo, mencionó la problemática de las apuestas online como una "tragedia de este tiempo", donde la frontera entre el juego y la ludopatía es extremadamente delgada.
El impacto en la autoestima y
la formación de vínculos
Otro aspecto crítico abordado por el psicólogo es la fragilidad del amor propio en la juventud. Schujman explicó que el amor propio se construye sobre tres pilares: autoconocimiento, autocuidado y autoestima propiamente dicha.
Cuando los adolescentes ceden ante presiones externas para pertenecer, ya sea mediante el consumo de sustancias o conductas de riesgo, su amor propio se debilita. El especialista instó a los padres a trabajar en el umbral de frustración y la gestión de emociones de sus hijos desde el hogar.
Finalmente, Schujman reflexionó sobre la dificultad actual para formar vínculos profundos, mencionando la tendencia de los jóvenes a evitar compromisos formales, lo que él denomina como "situationships". Ante este panorama, el psicólogo hizo un llamado a la responsabilidad adulta: "Los adultos somos el mayor factor de protección que tienen nuestros chicos".
La invitación es a recuperar la confianza en el rol parental, pedir ayuda profesional ante señales de alerta y, sobre todo, aprender a decir "perdón, me equivoqué" cuando la crianza se ha desviado del camino del acompañamiento y el cuidado.