Los dos grandes partidos de Irlanda se oponen a tener a la izquierda como socio de gobierno
En declaraciones periodísticas, políticos de ambos partidos señalaron que “no contemplan un gobierno de coalición con la formación liderada por Mary Lou McDonald”.
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Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl partido gobernante Fine Gael (FG) y el principal opositor Fianna Fáil (FF) aseguraron que no formarán gobierno con el izquierdista Sinn Féin (SF), pese a que las tres fuerzas registraron un empate técnico en las elecciones generales llevadas a cabo en Irlanda, según encuestas a boca de urna.
El recuento de votos, que comenzó de manera lenta y se esperaba que termine en dos días, determinará el reparto final de escaños en la cámara baja de Dublín, de 160 diputados. Sin embargo, un sondeo a boca de urna estimó que el FG obtendrá 22,4 por ciento de los votos; el SF, 22,3 por ciento, y FF, 22,2 por ciento.
El secretario general de FG, el democristiano Tom Curran, y su par de FF, el centrista Sean Dorgan, aseguraron a la cadena pública RTE que no contemplan un gobierno de coalición con la formación liderada por Mary Lou McDonald, antiguo brazo político del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), informó la agencia de noticias EFE.
Pese a esta determinación, de confirmarse el resultado de los sondeos, estos líderes deberán enfrentarse a conversaciones con todas las fuerzas para formar gobierno, que inevitablemente serpa a partir de una coalición, según la BBC.
El complejo sistema electoral irlandés, de representación proporcional con transferencia de voto, penalizará seguramente al Sinn Féin, que presentó menos candidatos que sus rivales y cuya identificación con el pasado conflicto independentista hace más difícil de digerir para muchos ciudadanos.
El sistema de representación proporcional de Irlanda significa que FG y FF, que presentaron múltiples candidatos en la mayoría de los distritos electorales, probablemente obtengan más escaños en el parlamento a medida que se cuenten los votos de segunda preferencia.
Hasta esta tarde el recuento iba lento y aún no se había adjudicado el primer escaño. Sin embargo, el sondeo de anoche estimó que el FF podría lograr cerca de 41 asientos, el FG, 39, y el SF 36, todos lejos de la mayoría absoluta.
Por su parte, McDonald destacó que el electorado irlandés “votó por el cambio” y que su espacio político se convirtió en una alternativa real al bipartidismo que imperó en Irlanda desde su independencia.
McDonald describió como “histórico” el resultado logrando por el SF.
“Obviamente, estas elecciones han sido las del cambio; el Sinn Féin ha logrado convencer a la gente, a mucha, mucha gente, de que somos la alternativa, el vehículo para lograr el cambio”, señaló la dirigente, quien tomó las riendas del partido en 2018 en sustitución del histórico Gerry Adams.
McDonald desmintió haberse contactado con el primer ministro Leo Varadkar y con el líder del FF, Micheal Martín, pero aseguró que comenzó a “contactarse con los otros partidos para explorar durante los próximos días nuestras posibilidades”, según recogió EFE.
“Quiero tener un gobierno para el pueblo; lo ideal sería un gobierno en el que no estén ni Fine Gael ni Fianna Fáil”, detalló la líder del Sinn Féin, la tercera fuerza durante la pasada legislatura, aunque a cierta distancia de FG y FF.
Según medios locales, pese a que los dos partidos más tradicionales se niegan a armar una coalición con el SF, “las decisiones políticas difíciles están por venir”, y según los números del sondeo bocas de urna, “no hay ruta de gobierno que no implique trabajar con el SF de una u otra forma”.
“Se ha producido un realineamiento de la política en toda la isla. Esto es un gran paso hacia el cambio”, destacó hoy Gerry Adams -citado por EFE- cuyo relevo en el liderazgo del SF permitió la entrada de una nueva generación de dirigentes sin vínculos con el IRA, como es el caso de la dublinesa McDonald.
Adams también destacó que la ciudadanía demostró en las elecciones su descontento con los partidos tradicionales, en especial con el FG, al que acusó de crear un desarrollo económico desigual, en el que la “gente común” sufre una crisis habitacional y el deterioro de los servicios públicos. (Télam).
