Lula da Silva volvió a la geopolítica con la gran herramienta del cambio climático
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La herramienta negociadora de Brasil en el siglo XXI no es nuclear ni financiera, pese a ser la principal economía de América Latina, según mostró Lula ante Joe Biden en la Casa Blanca.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl mandatario brasileño se propone ser el líder del Sur Global, capaz de dialogar con las potencias sobre medio ambiente, transición energética y compensación de los ricos hacia las naciones subdesarrolladas.
El primer resultado es que Estados Unidos decidió impulsar su ingreso al Fondo Amazonia, el fideicomiso global que tiene Brasil como compensación en caso de reducir la deforestación, al que aportan Noruega, Alemania y la petrolera estatal Petrobras, según el comunicado conjunto firmado en Washington ayer por la noche.
A partir del medio ambiente (Brasil tiene el 60 por ciento de la Amazonia) y del legado de devastación ambiental y social dejado por la gestión de Jair Bolsonaro en la gran selva sudamericana, este nuevo Lula lleva, a los 77 años, las reivindicaciones históricas como la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU y una defensa del multilateralismo para proponer un grupo de paz para la guerra de Ucrania a la escena internacional, a poco más de un mes de haber asumido y a menos de un mes de sufrir un intento de golpe de Estado.
“Con esta relación entre los presidentes Lula y Biden estamos viendo ahora a dos demócratas trabajando en una agenda conjunta y no impuesta”, destacó en una entrevista con Télam Vinicius Vieira, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Fundación Armando Alvares Penteado (Faap) e investigador asociado de la pública Universidad de Sao Paulo (USP).
En ese sentido, explicó que es inédito el gran respaldo dado por Biden a Lula en su elección como presidente y en el rechazo al asalto a los tres poderes del Estado del 8 de enero.
“Que Estados Unidos diga que está apoyando la democracia en Brasil es una compensación histórica por el estímulo a los golpes”, dijo Vieira, quien equiparó la actual relación a la alianza forjada en un trato de respeto al interés mutuo entre Franklin Delano Roosevelt y Getulio Vargas en los años 30.
Para el investigador, el perfil de Lula en su tercer mandato permite a Brasil ser “tal vez el único país en hacer equilibrio entre China, Estados Unidos y el intento de reindustrializarse”. (Télam)