Nuevos combates en la zona sur de Libia
Los combates continuaban al sur de Trípoli y la intrusión en los mismos de nuevos grupos se suma a la enorme confusión que reina en la capital de Libia, país más que nunca sumido en el caos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailTras el fracaso de una tregua anunciada el viernes, la misión de la ONU en Libia (MANUL) invitó a las “diferentes partes involucradas” a una amplia reunión el martes, para establecer un “diálogo urgente sobre la situación en materia de seguridad” en Trípoli.
La MANUL no dio detalles sobre los participantes y sede de estas conversaciones. Pero la tarea se anuncia ardua considerando la cantidad de grupos beligerantes; los combates han dejado al menos 47 muertos, según una fuente oficial.
“La lectura micro-local es casi imposible (…) Las alianzas son aún volátiles”, dice Jalel Harshaui, especialista en Libia en la Universidad de París-VIII.
Inicialmente, las hostilidades oponían a milicias de Trípoli vinculadas al gobierno de unidad nacional (GNA), reconocido por la comunidad internacional y con base en la capital, a la “7ª brigada”, un grupo armado de la ciudad de Tarhuna (oeste), que decía también depender del GNA.
En comunicados y videos, la “7ª brigada” se reivindicó como “el ejército” y afirmó realizar una “operación de liberación de Trípoli” de las milicias. El GNA aseguró que había dado la orden de disolución del grupo en abril.
Posteriormente, otros grupos armados, incluso de Misrata (200 kilómetros al este de Trípoli), que reivindican la misma causa que la “7ª Brigada”, se involucraron en el combate contra las fuerzas proGNA.
“Campeonato de milicias”
Las explosiones aún se escuchaban ayer de mañana en el centro de Trípoli.
Un portavoz de los servicios de rescate, Ussama Ali, informó sobre enfrentamientos en la periferia de la ciudad, y agregó que los civiles atrapados en medio de los combates no han podido ser evacuados.
En el centro de la ciudad, reporteros de la AFP constataron una actividad casi normal y la circulación era más fluida que habitualmente, aunque con temores por posibles saqueos, sobre todo tras la fuga de unos 400 delincuentes el domingo de la prisión de Ain Zara (sur de Trípoli).
La semana pasada, para evitar un vacío de seguridad, el GNA pidió apoyo a un grupo armado de Zenten (170 kilómetros al suroeste de Trípoli) para encargarse del oeste de Trípoli.
También invitó el domingo a una “brigada antiterrorista”, que incluye a grupos armados de Misrata, que combatieron contra el Estado Islámico (EI) en Sirte en 2016, para interponerse entre los bandos rivales.
Algunos analistas creen que el GNA juega con fuego. “La entrada de más grupos armados a la capital sólo puede agravar la situación”, dijo un diplomático occidental a la AFP bajo anonimato.
Los internautas bromearon inmediatamente: “Todos convergen en la capital. Ahora, el campeonato de milicias de Libia se está jugando en Trípoli”.
Desde 2011, Trípoli es centro de una lucha de influencias entre milicias que buscan dinero y poder.
El GNA es acusado de haberse entregado a las mismas, puesto que de éstas depende la seguridad de Trípoli desde que entró en funciones en marzo de 2016. AFP-NA
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