Sectores evangélicos apoyan a Bolsonaro
Con los ojos cerrados y las manos extendidas en dirección al Congreso Nacional, Ulisses de Almeida y decenas de fieles de la iglesia evangélica Asamblea de Dios rezan, durante un culto en Brasilia, por el futuro del país y por la salud del candidato ultraderechista Jair Bolsonaro.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“¡Bolsonaro representa muy bien nuestros ideales de conservadurismo en la familia, de principios cristianos ¡Señor todopoderoso, visítalo en el hospital donde se encuentra, restaura sus fuerzas!”, vocifera el pastor Alfeu Gebrin ante una platea de hombres, mujeres y niños que le responden con enérgicos “¡Aleluya!”.
En vísperas de la primera vuelta del 7 de octubre, este pequeño templo pentecostal dedica unos minutos de su culto a orar por el país, con una bandera de Brasil ondeando en una pantalla LED gigantesca de fondo.
Bolsonaro, de confesión católica, lidera las encuestas con 28 por ciento de intenciones de voto y alcanza 36 por ciento entre los evangélicos. La ecologista evangélica Marina Silva tiene ocho por ciento en ese electorado (y en intenciones de voto) y Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), segundo en las encuestas (16 por ciento), cosecha 12 por ciento entre los evangélicos, según una encuesta Datafolha.
El diputado y excapitán del Ejército, de 63 años, se recupera en el Hospital Israelita Albert Einstein de Sao Paulo de una puñalada en el abdomen que le asestaron en un mitin. Después de ese ataque, creció varios puntos en las encuestas.
Bolsonaro “tiene un pensamiento cristiano: defiende la familia tradicional, está contra el aborto, la ideología de género. Y es un candidato honesto. Después de toda la corrupción de los últimos años, ese es un factor de peso”, afirma Ulisses de Almeida, pastor de Asamblea de Dios, de 40 años.
María Aparecida Santana, una profesora de 36 años que afirma haber votado por el expresidente de izquierda Lula en el pasado, esta vez lo hará por Bolsonaro “a pesar de todas las polémicas” por sus comentarios homofóbicos, misóginos y racistas.
Esos exabruptos son “insignificantes” respecto a lo que verdaderamente importa: sus propuestas para mejorar la vida de las familias y la seguridad, defiende Santana.
Orientación de voto
La política “está tomando cuerpo dentro de la iglesia”, admite Josimar da Silva, presidente del Consejo de Pastores Evangélicos del Distrito Federal, que reúne líderes de denominaciones tradicionales como Bautista y Presbiteriana, las pentecostales como Asamblea de Dios y las neopentecostales, como la Iglesia Universal del Reino de Dios.
En el país con más católicos del mundo, los evangélicos representaban 15 por ciento de la población en 2000 y 22 por ciento en 2010, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE). En 2017, ya eran 27 por ciento de acuerdo con la encuesta de la ONG Latinbarómetro.
Las iglesias evangélicas, con 81 diputados de un total de 513 y con tres de los 81 senadores, pretenden mantener “una bancada fuerte, organizada, que pueda frenar las acciones contra la iglesia”, como ellos consideran las iniciativas para legalizar el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo, permitido desde 2014 por la Corte Suprema. AFP-NA
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