Capturada y liberada, pero al día siguiente regresaron a intimidarla
Una mujer denunció que fue capturada en la puerta de su local de sushi –en Valentín Alsina- por una banda que se la llevó en un auto, la mantuvo amenazada hasta abandonarla en Ciudadela y que al día siguiente volvió al comercio a intimidar a su pareja.
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Fuentes judiciales y policiales informaron a Télam que el primer hecho ocurrió el viernes pasado a las 22.25 cuando la víctima, Paloma Febbroni (24), cerraba junto a su hermano el local gastronómico “Sushi” que tienen en la esquina de Tuyutí y Rucci, de la mencionada localidad del sur del conurbano.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAllí dos hombres armados abordaron a la víctima, la tomaron de los pelos y la arrastraron hasta un auto que estaba estacionado delante del de ella, donde había otro hombre y una mujer con peluca al volante.
Al relatar el hecho -que quedó grabado por las cámaras de seguridad del mismo local-, Paloma contó al canal TN: “Yo cruzo corriendo. En la desesperación les doy la recaudación, ahí me agarran de los pelos y me dijeron que me querían llevar a mí”.
“En la desesperación, mi hermano forcejea con ellos y le gatillan en la cabeza pero no sale la bala”, contó la joven.
La víctima explicó que ya adentro del auto los delincuentes le dijeron que querían ir a su casa, que le preguntaron por su novio, y que “querían oro, dólares, plata”.
Señaló que cuando les dijo a sus captores que no vivía en una casa, sino un departamento, “los planes empiezan a cambiar”.
Al describir el recorrido que hizo durante la hora que estuvo cautiva, la joven mencionó que desde Valentín Alsina pasó por el puente Olímpico, por la avenida General Paz, por el Acceso Oeste y que allí bajaron para dejarla en Ciudadela.
“Adelante manejaba un mujer que tenía peluca y aproximadamente 25 años. Me repetían que no tenían nada para perder, que si querían me pegaban un tiro en la cabeza y me tiraban por ahí. Una situación desesperante”, relató.
Prometieron y cumplieron
La joven cree que finalmente decidieron liberarla porque su hermano había forcejeado con ellos y que ya debía haber alertado a la policía, pero de todas formas le prometieron que iban a “volver” y eso ocurrió al día siguiente.
Es que el sábado a la noche, a las 23.12 según registraron las cámaras de seguridad del negocio, la banda regresó al local y allí tres hombres -distintos a los del día anterior- bajaron de un auto negro e intentaron entrar, aunque el hermano y el novio de la joven, identificado como Alan Néstor Blanco (21), cerraron la puerta a tiempo y lo impidieron.
Entonces, uno de los hombres efectuó un disparo al aire y escapó con sus cómplices en el auto.
“Volvieron al otro día, increíble pero verdad, con impunidad sobre todas las cosas, ningún miedo de que ya había hecho la denuncia. Describimos sus caras, volvieron en otro vehículo. La única que era la misma era la que manejaba, con peluca y musculosa como el día anterior”, afirmó Febbroni.
La mujer pidió protección y dijo que se trata de “una banda organizada”, que ella está “a la buena de Dios” y que le habían prometido que la iban “a matar”.
El secretario de Seguridad del municipio de Lanús, Diego Kravetz, aseguró a Télam que se reunirá con la denunciante Febbroni.
“Nos llegó la denuncia en la que no hay un robo, sí una privación ilegítima de la libertad. No se pide rescate, ni plata, no hay un robo. Estamos aportando las imágenes de las cámaras para la investigación”, dijo el funcionario.
Kravetz agregó: “Ella sufrió un hecho de suma violencia y traumático. Estamos trabajando junto a la Justicia para ayudar a esclarecerlo”.
Hipótesis
Un jefe policial que participa de la investigación indicó a Télam que una de las líneas investigativas es que los dos hechos estén vinculados con algún tipo de reclamo por alguna deuda.
“Es un hecho del tipo mafioso. No fue al voleo, no querían la plata de la recaudación, no fue un robo, no se pidió rescate por la víctima. Claramente están buscando intimidar, como si fuera un mensaje o para cobrar una deuda”, afirmó a Télam un vocero policial.
Ambas causas caratuladas como “privación ilegal de la libertad” y “averiguación de ilícito” se tramitan en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 descentralizada de Lanús, que está a cargo de los fiscales Andrea Nicoletti y Gastón Fernández. (Télam)
