El Gobierno confirmó que la Ley del Libro no se tratará en el Congreso
El presidente Javier Milei descartó el avance del proyecto que buscaba derogar la Ley de Precio Fijo, tras las resistencias manifestadas por el sector editorial y librero.
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La Ley del Libro no entró ni va a entrar al Congreso, según confirmó el presidente Javier Milei ante una consulta. La iniciativa, impulsada desde el Ministerio de Desregulación a cargo de Federico Sturzenegger, buscaba eliminar la Ley de Defensa de la Actividad Librera, la cual establece un precio único para la venta de ejemplares.
La senadora Patricia Bullrich había anticipado previamente que la decisión del bloque oficialista es avanzar hacia medidas más estructurales, señalando que farmacias y librerías no lo son. Por su parte, el presidente Javier Milei sostuvo que no existen disidencias en su equipo y remarcó que la agenda legislativa se define en la mesa política.
“La agenda legislativa se decide en la mesa política. La mesa política determina cuál es la mejor estrategia de implantación. Hay perfecta consonancia en el proceso decisorio”.
El proyecto original pretendía fomentar la competencia de precios para reducir el valor de los libros. Sin embargo, el sector editorial y librero manifestó un fuerte rechazo, argumentando que el precio único protege a las librerías independientes frente a grandes cadenas y plataformas digitales, evitando prácticas de dumping que podrían afectar la diversidad bibliográfica. Juan Pablo Armenio, de la Cámara Argentina de Librerías Independientes, advirtió sobre las consecuencias negativas observadas en otros países tras procesos de desregulación similares.
Desde el Ministerio de Desregulación habían argumentado que la reforma buscaba mayor accesibilidad para los lectores, eliminando restricciones comerciales. No obstante, ante la falta de consenso, la medida quedó fuera de la agenda legislativa. Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, destacó que las librerías cumplen una función social irremplazable como centros culturales, mientras que otros referentes del sector sugirieron que, si bien la ley podría modernizarse, la desregulación total no es el camino adecuado.