Reclamaron la máxima pena por el homicidio de una kinesióloga
Un fiscal de juicio pidió que se condene a prisión perpetua al acusado del abuso sexual y femicidio de la kinesióloga Mirta Avancini, quien en diciembre de 2015 fue hallada estrangulada en su consultorio del barrio porteño de Colegiales.
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El requerimiento del fiscal Marcelo Martínez Burgos recayó sobre Juan Martín “Dientón” Aguirre (37), quien es sometido a juicio a puertas cerradas en la planta baja de los Tribunales de Comodoro Py, en el barrio de Retiro.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSegún las fuentes, Martínez Burgos le imputó a Aguirre los delitos de hurto, robo con armas, privación ilegal de la libertad, homicidio criminis causa, femicidio y abuso sexual seguido de muerte.
Además, el fiscal solicitó que el imputado sea declarado “reincidente” ya que cuenta con una condena previa en otra causa.
Tras el alegato de Martínez Burgos, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño 22 a cargo del debate pasó a un cuarto intermedio hasta las 14 del lunes próximo cuando expondrá sus argumentos la defensa de Aguirre.
Las fuentes señalaron que el pedido de la fiscalía coincidió con lo que había requerido en su alegato de la semana pasada el abogado de la familia de la kinesióloga, Germán Liotto.
El juicio por el crimen comenzó el 3 de abril último y en esa primera audiencia el imputado Aguirre se negó a declarar.
En este proceso, a “Dientón” también se lo juzga también por otro robo cometido en el mismo edificio en el que vivía Avancini, y por otro asalto cometido junto a otro imputado, identificado como Juan Durán, con quien integraría una banda dedicada a realizar “entraderas”.
Mirta “Yumi” Avancini (53) nació en Corrientes pero desde joven vivió en la Ciudad de Buenos Aires para formarse como kinesióloga y especializarse en la práctica de la eutonía.
“Todavía hoy nos seguimos preguntando por qué ella. Es una larguísima agonía”, afirmó a Télam su hermano Felipe Avancini, integrante de la Policía Federal Argentina (PFA).
El caso
El 19 de diciembre de 2015, “Yumi” fue hallada asesinada en su consultorio de Céspedes 3473, en Colegiales, por su hermano Felipe, quien llegó hasta allí porque ninguno de sus familiares tenía noticias de ella desde hacía días.
Según los informes periciales, Avancini agonizó entre 18 y 36 horas encerrada en el baño de su consultorio, al que el asesino le había quitado el picaporte y donde se hallaba atada de pies y de manos con precintos, con un lazo alrededor del cuello y un trapo sobre la cara.
La autopsia reveló que la kinesióloga murió como consecuencia de una “asfixia mecánica por compresión del cuello, variedad estrangulamiento”, y su cuerpo presentaba varios golpes y signos de abuso sexual por ambas vías.
De acuerdo con lo determinado por la investigación, Avancini habría sido abordada en la vía pública por Aguirre, quien la interceptó cuando hacía el trayecto desde su casa hacia su consultorio, ubicado a pocas cuadras uno del otro, en Colegiales.
El 17 de diciembre 2015, la imagen de la kinesióloga quedó grabada cuando salía de su casa a las 15.45, en tanto 25 minutos más tarde, las mismas cámaras captaron la llegada de un joven ajeno al edificio que, vestido con bermudas, remera oscura, una gorra clara y una mochila, abrió la puerta con un juego de llaves y subió por el ascensor.
Ese joven es el mismo que luego asaltó y dejó encerrados en un baño a la niñera y un nene en el 5° A y a quien se ve abandonar el edificio a las 16.29, luego de dialogar con el encargado, a quien le dijo que había ido a reparar una computadora.
Pese a tener al sospechoso en las imágenes, la investigación se estancó porque no pudieron identificarlo hasta el 3 de julio de 2017, cuando una carta llegó al fiscal de instrucción de la causa, Eduardo Cubría. (Télam)
