Reino Unido prorrogó licencias petroleras en Malvinas y escala la disputa con Argentina
La administración británica extendió por cinco años los permisos para la explotación de hidrocarburos en la zona, una medida rechazada por el Gobierno argentino.
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La administración británica de las Islas Malvinas decidió prorrogar por cinco años las licencias vigentes para actividades petroleras offshore, en el marco de la persistente disputa con Argentina por la explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur. La medida cuenta con el respaldo del Reino Unido y permite a las compañías que ya poseen permisos continuar con sus tareas de exploración y explotación durante ese período.
Según se informó, las licencias podrán extenderse por otros dos años adicionales siempre que las empresas cumplan con los programas de trabajo establecidos.
“Estas prórrogas brindan seguridad a los operadores, permitiéndoles continuar invirtiendo y desarrollando sus áreas asignadas. Son recursos nuestros que debemos desarrollar”, afirmó Cheryl Roberts, integrante de la Asamblea Legislativa isleña.
La funcionaria tiene a su cargo las áreas relacionadas con Comercio, Industria y Recursos Minerales de la administración británica de las islas.
La decisión se conoció mientras el Gobierno argentino intensifica sus acciones contra las compañías que operan en la zona sin autorización nacional, calificando de ilegales las licencias concedidas por las autoridades británicas. Uno de los proyectos más destacados es Sea Lion, ubicado en la cuenca norte de Malvinas, a unos 220 kilómetros del archipiélago, el cual es encabezado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. Navitas posee una participación del 65% en el proyecto, mientras que Rockhopper controla el 35% restante. Las compañías tienen previsto comenzar la extracción de petróleo en marzo de 2028.
En paralelo, la jueza federal de Río Grande Mariel Borruto ordenó a Navitas y Rockhopper abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar las obras necesarias para poner en funcionamiento Sea Lion. Esta resolución surgió tras una presentación realizada por la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas y el Centro de Excombatientes de Malvinas de La Plata.
Además de las mencionadas, cuentan con permisos exploratorios en la zona las británicas Borders & Southern y Desire Petroleum Limited, junto con la canadiense JHI. La administración isleña también autorizó que una subsidiaria de Navitas adquiera el 65% del bloque PL001, ubicado junto a Sea Lion, a partir de un acuerdo firmado en febrero con JHI Associates.
Argentina sostiene que las licencias son ilegales e invoca la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que insta a las partes a evitar decisiones unilaterales que modifiquen la situación mientras permanezca pendiente la solución sobre la soberanía. Por su parte, el Reino Unido rechaza esta posición y reivindica el derecho de los habitantes del archipiélago a administrar sus recursos naturales.