El yoga: su importancia y la trascendencia preventiva total
Julieta Van Morlegan es profesora de yoga y aportó una mirada integral de todos los factores positivos de su práctica."Una disciplina de cuerpo y alma para todos", describió.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/02/podcast_carola_van_morlegan_1.jpg)
El yoga ayuda mucho en la prevención. Al estrés, los malos hábitos, la mala alimentación. Fortalece mentalmente para que el cuerpo esté más fuerte, para que eso que viene pueda ser trascendido. Se restablece el sistema inmunológico. En la antigüedad, los grandes maestros practicaban el yoga para prevenir, para que el cuerpo acompañe toda la vida álmica de ese ser, para evolucionar.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/01/eco_salud_podcast_ivess.jpg)
Al principio la gente llega al yoga por el cuerpo, pero a medida que avanza en los encuentros, va incorporando nuevos hábitos al dejarse invadir por la práctica. “Sin darse cuenta, empieza a sentirse bien, la energía se incrementa mucho, el funcionamiento de los órganos también, empiezan a funcionar como originalmente, no tan forzados, y todo el cuerpo: mente, cuerpo físico, cuerpo sutil, pránico, todos los cuerpos empiezan a funcionar derechos, como las vías del tren, encaminados. Y después ya no es una carga ir a la práctica, la mente va sola y lleva al cuerpo”, describió Julieta Van Morlegan, profesora de Yoga, a Eco Salud de El Eco Multimedios.
Al ser consultada respecto a qué es el yoga, lo definió como “una disciplina, una ciencia, una filosofía. Las personas creen que sólo es una actividad, va mucho más allá de lo que es una disciplina física. Es una gran disciplina de vida”.
La gente llega a la disciplina del yoga cuando hay una cierta patología, una dolencia, o los médicos derivan a los pacientes. “En realidad es una práctica preventiva”, indicó Van Morlegan, quien detalló que “en la antigüedad los grandes maestros practicaban el yoga, la parte meditativa, la parte filosófica, para prevenir, para que ese cuerpo acompañe toda la vida álmica de ese ser para evolucionar”.
Qué se puede prevenir con el yoga
“Hoy te diría el estrés, el cansancio, los malos hábitos, la mala alimentación, las cosas en las que hacemos mal uso”, contó sobre lo que previene el yoga. Las personas “vienen de una mente agotada, agobiada, que se enreda en la rutina de la vida. Con yoga, al principio, lo tomas por el cuerpo, el cuerpo se tonifica, elonga. Se dice que una mente flexible, un cuerpo flexible es lo mismo”, indicó la profesora al tiempo que agregó que “cuando uno empieza a sentir que puede tomar las cosas más tranquila, más meditativas, esto de meditar donde se cree que no hay pensamiento, es al revés. Me siento a observar, a decidir sobre un presente, una realidad”. Y a través del yoga “uno va incorporando nuevo hábitos al dejarse invadir por la práctica”.
Van Morlegan describió que hay diferentes tipos de yoga, “pero el yoga es uno. Lo que cambia es la parte física. El que cuida el planeta está haciendo yoga, el que cuida animales está haciendo yoga, es esa unión entre actividades, seres”.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/02/podcast_carola_van_morlegan.jpg)
En el último tiempo mucha gente se acerca a estudiar el yoga en la filosofía, no sólo a clases físicas. Llega para “entender, a saber esa filosofía bien interna. Es una forma de vivir en presente. Es fortalecerse para que lo que empieza a suceder en la vida lo pueda empezar a llevar de otra forma”, remarcó.
El yoga es para todos
La profesora habló además sobre las emociones, a las que definió que “ninguna son malas, todas comunican cosas. La disciplina del yoga te fortalece mentalmente para que el cuerpo esté más fuerte para que eso que viene pueda ser trascendido. Se restablece mucho el sistema inmunológico, se trabaja mucho sobre la columna, todo eso en preventivo. Cuando viene una columna con ciertas patologías, se ve que se puede hacer, hace bien también”, no obstante, Van Morlegan apuntó a que “hagamos yoga antes de, no después de” y puntualizó que “es una práctica que no suplanta a nada. Toma el cuerpo de la persona, para ir al cuerpo orgánico, mental. Se intenta ir a lo profundo. Todos pueden hacer yoga”.
Y en esta época se acercan más varones que mujeres, muchos adolescentes, deportistas, “ya no tiene meseta”, por eso apuntó que “el yoga es para todos, y a la medida que cada uno lo quiera ir practicando e incrementando. No es lo importante hasta dónde llegas o dónde pones las piernas, si no, la conciencia que tiene esa persona entre mente, cuerpo, músculo, respiración y presencia”.
Mindfulness y el yoga
El mindfulness “viene de lo que son las grandes técnicas meditativas budistas, y de lo que es la mirada compasiva hacia uno mismo y al universo. Toma técnicas del budismo como filosofía, no como religión, porque el yoga tampoco es algo religioso”.
Van Morlegan explicó que Jon Kavat – Zinn, uno de los creadores e impulsores de la meditación, “crea el mindfulness a través de técnicas ancestrales meditativas, es lo que invita el yoga, a estar presente, disfrutar en el momento, no hacer varias cosas a la vez”. Eso es lo que dice el mindfulness, “que los pensamientos no son tan reales como creemos. Nuestro órgano es el cerebro, nuestro pensamiento es una función del cerebro, lo podemos ir moldeando. El yoga y el mindfulness hacen estas maravillas. Siempre digo ‘vengamos y no busquemos nada, dejemos que lo que aparezca haga su magia’ y la verdad que aparecen muchas cosas lindas”.
Hace algunos años muchas personas llegaban al yoga como recomendación médica y sobre este punto remarcó que “está buenísimo que la medicina hoy tome a la filosofía del yoga, no tanto la parte física. Mandan personas a la ayurveda, a una alimentación más en torno a lo que es nuestro cuerpo, al medio ambiente donde vivimos, a qué hora te levantas. Tanto es así como es la alimentación, la meditación, ir a mover un poco el cuerpo en forma consciente o aprender a relajar. El bruxismo, no poder conciliar el sueño a la noche, muchas veces por no saber cortar el circuito diario. Hay mucha rigidez en el pensamiento. Por eso digo: ´vení, proba, hace tu experiencia´. Con una sola clase te das cuenta, que no es ejercicio físico solamente, que no es meditación solamente, que no es algo espiritual solamente”, concluyó.