Más destetes y mayor peso de faena como resultado de la mejora genética porcina
En la tercera entrega de ElEcoCampo sección de El Eco Podcasts, el tema abordado fue el avance productivo registrado en el último tiempo, como consecuencia de la mejora genética y el manejo sanitario y alimentario.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2022/10/podcast.jpg)
El médico veterinario Fabián Amanto, miembro del Cluster Porcino de Tandil y asesor de granjas de cría de porcinos, fue el encargado de analizar la genética que se utiliza en la zona y los avances que se han logrado en los últimos años.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn primer lugar el profesional planteó que actualmente se trabaja “con una madre hiperprolífica que está pariendo entre 16 y 17 lechones por cerda de promedio”.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2022/09/foto_das_para_insertar_en_nota_campo_sabado.jpg)
Planteó que “en cualquier granja que tenga la genética más o menos ordenada hay entre 14 y 15 nacimientos y se desteta entre 13 y 14 animales”.
Por lo tanto, a esa madre tan prolífica “hay que darle de comer muy bien para obtener todo ese valor y poder destetar una gran cantidad de lechones y de kilos, que es como se mide la genética. Trabajamos con una hembra de mucha productividad”.
Tras recordar que antes el objetivo a llegar en la cría era el destete de unos diez lechones, señaló que hoy en día se logran entre un 30 y un 40 por ciento adicional.
Ese aumento de la productividad, paralelamente, genera otros desafíos.
Amanto incluyó entre ellos “darle de comer bien a esa madre y para volver a preñarla y que luego pueda lactar 13 o 14 lechones. Es un desafío nutricional para poder lograr todo eso”.
Aclaró que tal nivel de productividad se da también en los pequeños y medianos productores. “Eso no es solamente para una elite, llega a todos”, sentenció.
El peso de faena
Otro cambio importante que se ha dado es el peso de faena. “Hoy estamos faenando animales de 120/125 kilos, con casi la misma edad”.
Comparó que “el animal que teníamos antes pesaba entre 105 y 107 kilos, si no depositaba grasa. Ahora prácticamente no tiene grasa, a raíz del avance genético que se han logrado”.
Fabián Amanto explicó que “hay machos de distintas genéticas y razas. Las combinaciones hacen que tengamos un capón de la misma edad (entre 155 y 165 días) con entre 115 y 125 kilos”.
Tal resultado es la consecuencia de una mejor conversión de los alimentos y mayor ganancia diaria de peso, “con buena calidad de magro y carne muy rica”.
El profesional dijo que en ese contexto “no se puede despegar la nutrición y el manejo de la sanidad. Y eso va acompañado de instalaciones”.
Amanto consideró “impresionantes” a los avances genéticos registrados, pero tenemos que acompañarlos con otros factores.
Evolución
Al momento de analizar cómo se ha dado dicha evolución, Amanto indicó que “podemos hablar de escalones. Creo que desde el año 2000 al 2010 hubo un avance bastante importante, pero que se ve actualmente se dio en los últimos cinco a siete años, tanto lo de la hembra hiperprolífica como en el aumento del peso del cerdo”.
Recordó que “hablábamos en la maestría con chicos a los que conozco hace bastante tiempo sobre reuniones técnicas en Rosario, cuando la gente de Paladini decide hacer un sobre más pesado para producir más kilos de carne. Ellos hablaban de 120 kilos y nosotros abríamos los ojos y pensábamos en la sanidad y el magro. La genética acompañó, se trabajó para eso y hoy estamos todos comercializando cerdos mucho más pesados. Y respetando lo que la gente quiere comer, que es un corte magro”.
Consultado acerca de si se ha llegado al techo productivo, el profesional dijo que “la genética, la nutrición y los avances siempre sorprenden. Creo que da para más”.
Amanto planteó que “los que estamos en el sector y planificamos, tenemos que pensar en granjas para 14 a 16 animales destetados al momento de planear la jaula de maternidad. Tenemos que considerar espacios para animales de 120 a 130 kilos. Eso pensando en diez años, ya que de lo contrario nos pasa como ahora, que las granjas nos quedan chicas y los animales no entran en ningún lado”.
Innovaciones en alimentación
Fabián Amanto señaló que el productor de cerdo compra comodities, que son precios internacionales, y vende en el mercado local.
En materia de alimentación “también ha habido muchos desarrollos y existe un montón de enzimas que mejoran la nutrición, como por ejemplo fitasas, fosfatasas (que le sacan fósforo), proteasa (que le extraen más proteína a los cereales). Eso abarata y mejora un poco la nutrición”.
Además, “hay un montón de aditivos para la salud intestinal, reproductiva y respiratoria de los animales sin tener que acudir a antibióticos. Hay muchísimos avances y todo lo que uno ve en la nutrición humana es un esbozo de lo que se hace en todas las otras cadenas”.
Actualmente “buenas vacunas y aditivos permiten mejorar la sanidad del animal sin recurrir a antibióticos o haciéndolo con la menor cantidad posible”.
El futuro
Fabián Amanto planteó como un factor central para la expansión del sector a la cuestión económica y financiera para las empresas, “ya que crecen si consiguen créditos accesibles y se les da la posibilidad de crecer”.
Enfatizó que “el potencial está todo. Hace 30 años que decimos que el cerdo va a despegar. Ya tuvo algunos despegues, pero no lo hace en mayor medida porque es muy difícil mantenerse y crecer si no hay una cuestión financiera que apalanque. No digo que te regalen la plata, sino que te apalanque para el crecimiento, porque es muy difícil crecer genuinamente con recursos propios para cualquier empresa”.
Amanto recalcó que “el potencial siempre está y tenemos una sanidad excelente. Argentina y Brasil son los dos países con mejor sanidad con respecto a algunas enfermedades que no están. Durante el año de pandemia han sido muy criticados los porcinos, pero hay mucho de mito y mentiras en todo lo que se ha dicho”.
Finalmente planteó que “usamos en soja y maíz el 10 o el 12 por ciento de lo que producimos… Imaginemos, si se le diera dar valor agregado a todo el maíz y la soja. Pero para eso nos falta apalancamie
nto y reglas claras, porque estos proyectos son a 10, 15 o 20 años”.
Seguinos en