Un productor víctima de abigeato cuestionó la falta de patrullajes y efectivos en la zona rural
Delincuentes sacrificaron dos terneros, pero emprendieron la fuga antes del desposte. Ocurrió el jueves por la noche, en el establecimiento “La Marianita”, ubicado en el camino rural que conduce a La Argentina, en zona de la Ruta 30. Al realizar la denuncia, le informaron que solo hay tres patrulleros operativos para recorrer unos 1400 kilómetros.
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Ayer, un productor rural de la zona cercana al paraje Santa Ana denunció que desconocidos mataron dos terneros del establecimiento “La Marianita” con fines de robo. Según estimó, el hecho se registró el martes, alrededor de las 22, ya que minutos después arribó un familiar a la zona, lo que habría puesto en fuga a los intrusos antes de despostar los animales y alzarse con la carne. Tras concretar la denuncia ante la Patrulla Rural, el damnificado apuntó a la falta de patrullajes que colaboraría en la prevención del delito en la zona rural del partido de Tandil.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl diálogo con El Eco de Tandil, Carlos Alejandro Belaunzaran informó que el hecho se produjo el martes, sobre las 22, y estimó que primero dispararon contra los dos animales. “Cruzaron el alambre, cortaron el alambre de abajo como para sacarlos, degollaron a los terneros”, describió.
En tanto, agregó que “mi primo volvió al campo a las 10.30. Esto lo hicieron a 60 metros de su tranquera y él entró; calculo que se han ido por eso y los han dejado”.
El productor tandilense evaluó que los delincuentes han visto las luces del vehículo en el que arribaba su primo y optaron por dejar los terneros degollados en el campo.
En ese sentido, lamentó que hacer un ternero como los que sacrificaron demanda unos dos años, pero además en este caso quedaron muertos en el campo y no se pudo aprovechar la carne porque ya no estaba en condiciones para el consumo. “Lo que más tristeza me dio que no lo aprovecharon ni los chorros ni nosotros”, dijo y remarcó que de haber advertido antes la situación los hubiera carneado para donarlos.
Tierra de nadie
En paralelo, Belaunzaran remarcó que “realmente hay muy poco movimiento hoy en los caminos de tierra” y resaltó la falta de patrullajes en el campo, factor que consideró clave en la prevención de los delitos.
Agregó que en la actualidad “con muy poco” se puede desalentar el abigeato, teniendo en cuenta que en esa zona plana las luces de la patrulla se ven desde muy lejos. Sin embargo, la policía no realiza recorridas preventivas.
“Pero esa zona plana, uno puede ver las luces tranquilamente; el tema que no anda” la policía, remarcó y precisó que el caso se registró en el camino a La Argentina, que se abre sobre la derecha en la Ruta 30, antes del frigorífico Mirasur, y a unos 1.500 metros vira hacia la izquierda.
Las pérdidas
El productor indicó que los delincuentes sacrificaron dos terneros de recría de unos 240 kilos y valuó los animales en 2 millones de pesos. Además, le cortaron el alambre.
Más allá del hecho, Belaunzaran lamentó que cuando radicó la denuncia supo que hay solo tres vehículos operativos para patrullar toda la extensión de caminos rurales del partido y que si bien cuentan con cinco móviles, no disponen de personal para reforzar los recorridos.
En paralelo, manifestó que “lo peor de todo esto es que son chicos que traen de afuera y no tienen conocimiento de los caminos, entonces no saben ni para dónde ir. Ese es un poco el gran tema”.
En ese sentido, el productor recordó que hace unos 7 años, ante una ola delictiva de abigeato en la zona de De la Canal, un vecino realizó un completo trabajo de georreferenciación de los campos, con nombre y teléfono de cada productor. Sin embargo, ante la constante rotación de personal policial, esos datos se perdieron y no se utilizan para patrullaje o asistencia en los establecimientos agropecuarios.
“No conocen, ese es el gran tema. Hay muchos kilómetros de camino de tierra realmente y no conocen”, lamentó en relación a la capacitación de los efectivos asignados a la Patrulla Rural.
Más allá de su percepción, Belaunzaran consultó a los vecinos y todos coincidieron en que las patrullas no pasan por los campos. En tanto, ratificó que como hay poco movimiento de noche en esa zona, las luces se ven fácilmente.
Sin teléfono
Por otra parte, el vecino remarcó las dificultades que atravesó para comunicarse con la Patrulla Rural, ya que los teléfonos que tenía agendados ya no funcionan. Incluso, como un dato llamativo, expuso que llamó a la Jefatura Departamental en procura de un número pero no tuvo suerte.
“Entre los teléfonos que encontré, que yo tenía de los patrulleros, ya no andan más. Ahora anda uno solo, que no me atendieron, el fijo tampoco les anda y tienen un solo celular para comunicarse con ellos. Estuve como una hora para comunicarme. Entonces, llamé a la Jefatura. La Jefatura Departamental no tiene el teléfono de Patrulla Rural y me dicen ‘no, no hablamos nunca con ellos. No tengo ni idea’” señaló con preocupación y agregó que “uno se entera porque justamente te pasa un caso como este”.
Por último, el damnificado confirmó que tras una ola intensa donde faenaron muchos animales en la zona, la situación se había tranquilizado y no se habían registrado casos significativos desde la pandemia. Por ese motivo, hizo pública la situación, en procura de que se tomen medidas para evitar que se extienda y generalice el abigeato en ese sector del partido de Tandil.