El oficialismo defendió el equilibrio de las cuentas municipales y aprobó por mayoría los balances
El bloque de Juntos aprobó la rendición de cuentas del año pasado de la Administración Central y del Sistema Integrado de Salud Pública. No hubo fuertes debates y la oposición se limitó a brindar su análisis sobre los números que aportó el Gobierno de Miguel Lunghi respecto del ejercicio 2021. El presidente del Concejo, Juan Pablo Frolik, tuvo que desempatar con su voto doble al quedar igualados en el abordaje en particular de un artículo vinculado al déficit de la estructura sanitaria.
El Concejo Deliberante aprobó ayer por mayoría los balances del año pasado correspondientes a la Administración Central y al Sistema Integrado de Salud Pública (SISP).
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa mayoría oficialista de Juntos sumó los votos del bloque PRO – MID, que consideró que los “números cierran” luego de un año marcado por la pandemia de Covid-19, pero con la reactivación de la totalidad de las actividades económicas. Sin embargo, un pedido de votación en particular de un artículo de la ordenanza vinculada al déficit en las cuentas en el sistema sanitario obligó al presidente del legislativo a desempatar con su voto doble.
Como contrapartida, el Frente de Todos no acompañó ninguna de las iniciativas apoyado en que la recaudación fue “mayor” que la esperada y la inversión “se mantuvo”. La exposición estuvo a cargo de Juan Arrizabalaga, que analizó los números de los dos biblioratos elevados hace dos meses por el Departamento Ejecutivo y lanzó cuestionamientos en torno al crecimiento presupuestario y las deudas que no contempla la gestión comunal.
La votación en general terminó con el acompañamiento de la mayoría. A la hora de poner en consideración ambas ordenanzas, el presidente de la bancada PRO, Juan Manazzoni, pidió la votación también en particular del artículo tres del anexo vinculado a los balances del Sistema Integrado de Salud Pública.
El pedido fue para abordar las compensaciones por las extralimitaciones presupuestarias del sistema sanitario. En el artículo tres se convalidaba un déficit respecto de fondos afectados que rondó los 175 millones de pesos.
La Ley Orgánica de las Municipalidades no lo permite y señala que, si eso ocurre, “serán solidariamente responsables de la inversión efectuada en aquellas condiciones y el Tribunal de Cuentas les formulará los cargos correspondientes”.
El año pasado, por el contexto de pandemia, la Ley de Presupuesto bonaerense señaló que los municipios que presenten excesos presupuestarios al cierre del ejercicio 2021 y no puedan compensarlos con excedentes de recaudación, “podrán solicitar a sus respectivos concejos deliberantes la convalidación de tales extralimitaciones” y el Tribunal de Cuentas “no impondrá las sanciones previstas en la normativa vigente”.
Con 10 a favor y 10 negativos, Frolik reabrió el debate y fundamentó su postura para el desempate. Aclaró que valora el estudio y las opiniones de Juan Arrizabalaga y de Juan Manazzoni, pero “no las comparto en sus criterios ni en conclusiones. Son argumentos que se han expuesto de razones de mérito, oportunidad y conveniencia y el examen de las cuentas municipales es sobre legalidad. Por lo tanto, voto afirmativamente”, expuso.
Cuentas equilibradas
Como es costumbre, la apertura al debate estuvo a cargo de la presidenta de la Comisión de Economía, María Haydée Condino (Juntos). La concejal aclaró al inicio que, cuando el Ejecutivo eleva al Concejo los proyectos, “no sólo da explicaciones al Tribunal de Cuentas sino a la población sobre cómo administró los recursos con los que contó desde el 1 de enero al 31 de diciembre de 2021”.
Y que esa proyección es “una foto que se toma el último día hábil del año de un proyecto de presupuesto redactado en octubre de 2020”, por lo cual “no es un dato menor” y los obliga a “ubicarnos en el tiempo”.
En ese sentido, citó como elementos a considerar el valor del dólar con el que se confeccionó el cálculo de recursos y el que finalmente se obtuvo y el impacto de la inflación del 50 por ciento, sumado a un contexto de pandemia.
Pese a este enfoque, Condino destacó que fue un “período de equilibrio, razonable”, con una “medición del gasto hecha en función de los recursos”, en definitiva, un año de “transición”, en el que primó la “prudencia” por parte de la administración de Miguel Lunghi.
A la hora de compartir algunos números, precisó que el presupuesto final fue de 6.918 millones de pesos, que corresponde a un 23,83 por ciento de crecimiento, y arrojó un déficit consolidado de 106 millones de pesos, que equivalen al 1,75 por ciento del total presupuestado. Y lo componen un superávit de 66 millones de la Administración Central y un déficit de 172 millones de pesos.
Según Condino, el aumento del presupuesto frente a lo estimado se explica en el “traslado de saldos de 2020 a 2021, de los convenios que se firmaron con Nación o Provincia que se incorporaron al presupuesto” y de un incremento en la recaudación.
Respecto de los gastos, fue contundente al expresar que el Municipio “gastó todos los fondos que ingresaron”, mientras que el uno por ciento fue “utilizado después del 31 de diciembre”.
Tras un extenso repaso sobre los gastos que afrontó durante 2021, Condino aseguró que “Tandil funcionó”, e hizo especial hincapié en que el Gobierno “pagó los sueldos en tiempo y forma, prestó todos los servicios, recuperó su actividad, abrió todas las escuelas” un año después de la paralización que marcó la pandemia.
A pesar de ese contexto, “Tandil logró llegar al final con las cuentas equilibradas”, remarcó.
Crecimiento de la recaudación y el proyecto
A la hora de aportar su mirada, el bloque de concejales del Frente de Todos votó en contra de los proyectos sosteniendo que, con los balances presentados hace 60 días, la rendición de cuentas muestra que el Gobierno municipal recaudó “mucho más de lo esperado en 2021”, lo que se tradujo en un “crecimiento del 53,5 por ciento con respecto a 2020”.
La exposición estuvo a cargo de Juan Arrizabalaga. El concejal indicó que la diferencia entre el cálculo y la recaudación, unos 1.174 millones de pesos, “unos 670 millones se explican por recursos provinciales y nacionales, y en conjunto son 792 millones de pesos de libre disponibilidad”, circunstancia que “mejora el margen de maniobra de los gastos municipales”.
En tanto, sostuvo que el crecimiento del presupuesto por encima de lo estimado se funda en la sumatoria de diversos factores. Entre ellos, citó la mayor recaudación de la Tasa Unificada a la Actividad Económica (TUAE), en el orden del 32 por ciento, “expresión de la recuperación de la economía”, los mayores ingresos provinciales y nacionales y, finalmente, el propio aumento de tasas municipales.
Para el edil, la reactivación luego de la pandemia, impactó favorablemente en la recaudación comunal y se expresa en la TUAE. En términos generales, esta tasa tenía prevista una recaudación de 390 millones de pesos y percibió finalmente 517 millones de pesos, lo que representa un incremento del 32 por ciento.
“El presupuesto para el ejercicio 2021 no se planificó como un dispositivo que ayude a la reactivación, sino como forma de servirse de esa reactivación: es un presupuesto pasivo”, sentenció Arrizabalaga, que remarcó el incremento en la recaudación, “pero las deudas internas del modelo de ciudad persisten”.
En esa línea, y desde una mirada política, alertó sobre la falta de inversión en políticas habitacionales, en la integración urbana, el transporte urbano, producción o educación.
Luego, planteó que resulta necesario revertir la tendencia “al incremento cada vez mayor de la Secretaría de Protección Ciudadana”, que ocupa el 8,36 por ciento del presupuesto.
Durante 2021 “se incrementó un 52 por ciento el presupuesto de esa área, muy por encima del promedio general del 25 por ciento”, y agregó que para este año la dependencia que dirige Atilio Della Maggiora contará con un aumento “del 105 por ciento, muy por encima del 63 por ciento promedio del crecimiento presupuestario previsto”.
Arrizabalaga mantuvo las críticas direccionadas a la secretaría y aseguró que “creció un 50 por ciento su participación en el presupuesto solamente de 2020 al 2022; mientras que el área de Desarrollo Productivo sigue ocupando el 1,83 por ciento”.
El otro punto que alertó del análisis de los balances se refirió a la gestión de suelo urbano y vivienda.
“Sigue sin construir un Fondo de Vivienda Municipal y una política que diseñe un plan integral al respecto. Ante las distintas dimensiones que tiene el problema habitacional, se continúa con iniciativas esporádicas y discontinuas, sin planificación ni asignación de recursos estables y específicos. De hecho, en la rendición de cuentas no encontramos rastro alguno de política habitacional. El presupuesto municipal crece, pero las deudas con la comunidad también”.
“Los presupuestos no son sólo una cuestión de fondos; esperamos que no nos volvamos a encontrar con la misma discusión en la próxima rendición de cuentas acerca de esta subestimación presupuestaria”, concluyó.
Voto en particular
Promediando el encuentro, el presidente del bloque PRO–MID, Juan Manazzoni, puso el foco en el anexo elevado por el Departamento Ejecutivo vinculado al déficit que presentó el Sistema Integrado de Salud Pública.
En concreto, se refirió al artículo tercero que indica “convalídese las extralimitaciones presupuestarias sin posibilidad de compensar por un valor de 175.212.816,05 pesos”.
Si bien no estaba contemplada una eventual sanción, el concejal expuso las razones por las cuales decidió no acompañar el punto en discusión, solicitando una votación en general y en particular. “Es una cuestión de cuentas públicas saludables”, fundamentó y adelantó el acompañamiento de la rendición de cuentas “porque encontramos que los números cierran”, pero en la votación particular la bancada fue en contra del artículo tercero vinculado a las extralimitaciones presupuestarias de la estructura sanitaria.
Luego, hizo una consideración de tipo político vinculada a la memoria descriptiva que elevó el Ejecutivo. “Esto no ocurría años anteriores, pero las desprolijidades que se encuentran son tremendas. La memoria se construye una vez en el año y para realizarla tienen tiempo, pero hay errores que son remarcables”, cuestionó y reclamó “respeto a las instituciones”.
“Previsión y prudencia” para evitar “sobresaltos”
El presidente del bloque oficialista, Mario Civalleri, fue el encargado de la lectura política del debate, de las exposiciones y respondió a algunas de las observaciones de la oposición y del PRO.
En primer lugar, planteó que, al analizar las cuentas de un municipio, es necesario enfocarse en algunos aspectos: “Si cumplió con los compromisos básicos de funcionamiento, el déficit que tuvo y el nivel de endeudamiento”, marcó.
Enseguida, el concejal apuntó contra diversas observaciones de Arrizabalaga que se prestan a “alguna confusión” al señalar que “insistir en lo presupuestado y en lo que terminó ejecutando es una falacia”.
Y en relación al reclamo sobre las deudas con la sociedad y el modelo de ciudad, expuso que “no es lo que está en debate, sino cómo administró el Municipio los recursos en base al presupuesto y a las vicisitudes durante el año”.
En cuanto a “los comentarios de Manazzoni”, que son “respetables”, Civalleri objetó: “Cuando uno tiene la oportunidad de mirar dos biblioratos y se detiene en la lectura de una cifra y no global, va a encontrar un largo recorrido de tela para cortar. No me detendría en reparar tanto en eso y menos calificar como desprolijidades que se deban a una falta de respeto a las instituciones”.
“El Municipio ha demostrado equilibrio a la hora de gestionar, gastar, tomar previsiones frente a determinadas situaciones. Cumple con sus compromisos y no sale a pedir un ATN (Aportes del Tesoro Nacional) para pagar los sueldos y siempre se ha manejado con la previsión y prudencia para no tener sobresaltos”.