Salceda acusa a sus pares libertarios de querer “romper todo”
“Rompé Pepe, rompé”, titula la dura nota de opinión del concejal Juan Salceda contra sus pares libertarios.
“¿Puede ser que alguien o algunos deseen involucrarse en una cuestión determinada con el solo objetivo de obturar una solución común? ¿Puede ser que se busque intervenir en un sistema que, aun con sus reconocibles defectos funciona, solo con el objetivo de romperlo?”, se pregunta a modo de introducción el edil radical Juan Salceda a la hora de referirse a la postura que tomó el bloque Libertad Avanza en lo que fue el tratamiento por la actualización del boleto.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl concejal señaló que “la crisis del transporte actual en la ciudad de Tandil es un tema que debería ponernos a todos los tandilenses a pensar. A pensar un poco más allá de los titulares de los diarios o de las apariciones públicas de los protagonistas”.
“Esta crisis –reseñó-, debemos decir antes de empezar a analizarla, es una crisis que se repite en todos los distritos del país, incluso en los históricamente beneficiados como el AMBA. Es una situación general, que obedece a cuestiones nacionales pero que tiene en Tandil, como asumo debe pasar en cada distrito, aristas particulares”.
En lo general, salceda refirió que “es sabido que durante el pésimo gobierno de Alberto Fernández la situación económica argentina, sobre todo en términos de macro economía, era desesperante. Se notaba casi en todos los aspectos que uno decida analizar incluso en el más presente para el ciudadano común, que es su propio bolsillo. Sin embargo no había una escalada particular en lo que respecta al servicio de transporte público”.
“Para no aburrir –expuso-, voy a transitar, como si fuera un recorrido de colectivo, las primeras decisiones del flamante gobierno libertario hasta la actualidad y solo voy a detenerme unos segundos, cual parada de ese recorrido de colectivo a formularme algunas preguntas”.
Y continuó, “el nuevo gobierno libertario trajo consigo una devaluación del 100 % (negada en los días pre-electorales) que, como era de esperarse se trasladó a todos los precios relativos, incluido el combustible, solo para citar un valor reconocible para el lector. Esa devaluación se trasladó a casi todo, con la única excepción del salario, que quedó congelado por un gobierno que pone techo a toda discusión salarial en connivencia con un sindicalismo ´new wave´”.
“En este contexto –siguió- uno podría adivinar que el sector más castigado de la sociedad iba a tener dificultades para solventar cualquiera de sus gastos corrientes, incluido el boleto de colectivo por poner un ejemplo. Sin embargo el presidente Milei tenía una herramienta para mitigar este daño (¿colateral?). Al aumentar exponencialmente el combustible, aumentaría la recaudación que por ley nacional recauda un impuesto que cada argentino paga al cargar cada litro de nafta, use o no el trasporte público, y esto derivaría en un aumento de los aportes nacionales a los fondos de sostenimiento del trasporte público, es decir los subsidios al transporte y también a los usuarios. Pero no. No”.
Subrayó Salceda que “el presidente Libertario decidió no trasladar esa recaudación a los fondos a pesar de que por ley está obligado. El resultado era evidente, el valor del boleto iba a aumentar desproporcionadamente y el usuario no lo iba a poder afrontar, llevando a una merma en la cantidad de usuarios que pondría en extrema dificultad a las empresas de transporte, junto con la quita de subsidios. Esta situación que no es fortuita sino diseñada y pensada por el gobierno libertario, fue negada también en época pre-electoral con su prime time en el debate presidencial previo al ballotage”.
“Hasta aquí uno podría plantear que un gobierno libertario, desregulador, y con énfasis en la “macro” por sobre la “micro” (micro dicho en criollo es la gente), dejaría que el precio del boleto vuele o flote con el resto de los precios comunes y que acto seguido eliminaría el impuesto al combustible, ya que no tendría razón de ser. Al eliminar los subsidios al trasporte público, no sería necesaria dicha recaudación y cumpliría uno de sus máximos orgasmos ideológicos, bajar impuestos. De esta manera si cumpliría con las pocas definiciones que hizo en campaña. Bajar impuestos, así bajaría el precio de la nafta y esto ordenaría, aunque sea en parte lo que desordenaba la quita de subsidios. Pero no, tampoco. No. Siguió recaudando, mientras sube la nafta, el boleto y todos los etcéteras, el gobierno nacional se queda con ese dinero recaudado”.
Los Libertarios más locos del mundo
Volviendo a Tandil, el concejal señaló que “un partido vecinal, Acción Tandilense, conformado por peronistas de nacimiento, devenidos en fervorosos simpatizantes del PRO, que fueron en un momento puntual funcionarios del Gobierno municipal de la Unión Cívica Radical conducida por el Intendente Miguel Lunghi, que en fragor de la ola violeta, abrazaron ese color, se pusieron su nueva camiseta, abandonando viejos colores como el azul y blanco, el amarillo y negro o el rojo y blanco, incluso su verde original”.
Sobre “este nuevo espacio llamado Acción Tandilense/La Libertad Avanza”, añadió, “va creciendo a paso firme en captación de simpatizantes y también de votos reales como lo demostró la última elección del 7 de septiembre pasado”.
Al respecto, agregó que “más allá del arrastre electoral de la corriente libertaria nacional, los libertarios serranos son distintos. Más difíciles de analizar, o al menos para mí de comprender. Son libertarios que primero decidieron acompañar el plan de contingencia votado en unanimidad donde convalidaban al ajuste automático por IPC para sostener el trasporte público, indice objetivo y neutral a la hora de trasladar aumentos de boleto. Esos mismos libertarios después no quisieron convalidar la continuidad de esa herramienta. Ante el planteo de análisis de costos se llegó a un nuevo acuerdo pero tampoco quisieron acompañarlo y finalmente, sin el acompañamiento del bloque libertario fue votado en el recinto”.
Insistió en que “pasamos de IPC a estudio de costos, y seguían desconociendo la importancia del consenso de la mayoría, aun en el propio desacuerdo. (¡Libertario Man!¿Te Suena?). Posteriormente la comisión de trasporte del HCD se enredó en una penosa discusión que después de meses llevó a una crisis que redundó en la quita de frecuencias y recorridos dejando a miles de tandilenses a pie en horas de la noche, sobre todo estudiantes universitarios, trabajadores de la salud y empleados de comercio. Ante esta crisis pedimos la delegación de facultades al Poder Ejecutivo municipal, para no actuar por decreto, pero se negaron a otorgar esa delegación. Luego de más 6 meses de parálisis, el Intendente actualizó el valor del boleto de colectivo por decreto otorgando como precio el acumulado de los índices de precio del consumidor publicados por el Indec respecto del último boleto vigente (“elemental mi querido Watson”), pero el bloque libertario desconoció ese decreto y llevó su intento de deslegitimación a los medios, al recinto y a la AGN”.
Al respecto, contó que “la respuesta de dicho organismo nacional fue contundente, el decreto estaba vigente y el Intendente hizo buen uso de sus facultades”.
El nuevo Concejo
Salceda aportó que “con la nueva composición del Concejo Deliberante, La Libertad Avanza local tomaría las riendas de la comisión de Transporte. Una comisión caliente o pesada como se dice en la jerga. El resto de los bloques (UCR y Fuerza Patria) acordó no poner al sostenimiento del transporte público local como botín de la discusión política y le acercó a la nueva presidenta de la Comisión de Trasporte los votos para un nuevo acuerdo casi automático y sin dilación”.
Era la misma herramienta de siempre, aumento por IPC acumulado a partir del boleto vigente. “Los tres bloques acordaron y ese dictamen se llevó al recinto. Minutos más tarde un trascendido tomó fuerza y se materializó durante el tratamiento del expediente. El presidente del bloque libertario presentaba sobre tablas, sin aprobación previa, sin paso por la comisión ni firmas, un ilegítimo dictamen de minoría por fuera no solo del reglamento sino del respeto al trabajo de la comisión, al acuerdo previo, a la palabra empeñada y al trabajo de la presidenta de la comisión miembro de su propio bloque”.
Agregó al asunto que “lo más curioso de esta artera maniobra era que el concejal libertario no proponía la desregulación del boleto de colectivo y que la Cámara de Trasporte fijara su propio precio de boleto, sino que bajaba aún más el precio en una suerte de populismo violeta, que no hizo más que obturar la votación, posponer la solución, llevando al sistema de trasporte de la ciudad a transitar todo el 2025 sin una discusión coherente, sin una solución legítima y en un año calendario donde la inflación fue de 31,5 por ciento, el aumento de la tarifa de colectivos aumentó menos del 17 por ciento”.
Salceda confió que “esta situación derivó en muchas historias cruzadas, pérdida de confianza entre bloques, no respeto al acuerdo saldado, papelones mediáticos, amenazas de judicialización de las partes y tandilenses a pie, otra vez”.
Más palos a los libertarios
El radical al respecto se preguntó: “¿Es que no entienden el tema de fondo o realmente prefieren trabar la solución? ¿Son libertarios en Buenos Aires y a la vez populistas, reguladores y proteccionistas en Tandil?”
El concejal oficialista sin pausa arremetió: “¿Tienen realmente una crisis de identidad o simplemente deciden arbitrariamente acciones y decisiones con el único fin generar caos y así aumentar el descontento?”
Añadió que “el gobierno del presidente Milei, no solo ha insultado y denostado al Congreso de la Nación y a sus representantes, sino que ha gobernado sistemáticamente a base de decretos y vetos. Pero los libertarios de Tandil se horrorizan por un único decreto municipal respecto del transporte público que venía a poner fin a una medida de fuerza”.
A más críticas, señaló que “los libertarios de Tandil creen en el respeto inclaudicable a la propiedad privada en Buenos Aires, pero convalidan con su firma la “toma” de una tierra de un vecino tandilense en La Movediza y la ocupación ilegal de la misma. Son los mismos libertarios que después se mostrarán horrorizados en plataformas de redes sociales ante hechos delictivos o de inseguridad que automáticamente asociaran a la marginalidad y sobre todo a la “importada”, mientras le dan like a los videos de Montenegro”.
Salceda acusó a “los libertarios tandilenses los que dicen haber venido a la política local a cuidarle el bolsillo a la gente, los mismos que mientras desregulan el precio de las prepagas y el precio de los medicamentos, les quitan la medicación a nuestros jubilados, los subsidios a los discapacitados y votan para terminar con el beneficio de “Zona Fría” en la tarifa de gas de los tandilenses”.
“Focalizaron su campaña –siguió- señalando el deterioro de calles y veredas, cuando su Gobierno nacional abiertamente se desentiende la obra pública y de la infraestructura vial. Al mismo tiempo, concesionan una obra vial privada que cobrará peajes para los tandilenses pero no le va a exigir ninguna inversión seria para resolver el eterno conflicto de la Ruta 226”.
Según Salceda, “son libertarios raros los libertarios serranos”.
Sobre la sentencia, acotó que “no pretendo ser sommelier de ideologías ajenas, bastantes dolores de cabeza me da mi propio partido, pero creo que es momento para todos los tandilenses de empezar a observar, de profundizar sobre sus temas cotidianos, de involucrarse y participar. Es nuestro compromiso como ciudadanos.
La “política” es una palabra que para el común de la gente representa una actividad poco clara, algo turbia, con demasiados episodios “bajo la mesa” o “tras bambalinas”. Esto, sumado a necesidades históricamente insatisfechas, y a la creciente decisión de algunos sectores políticos de estimular el enojo y la insatisfacción constante como señuelo para aglutinar la atención y, lamentablemente, el apoyo ciudadano sin analizar las cuestiones de fondo, han llevado a un distanciamiento de la gente con sus dirigentes. A una amenaza latente de ruptura del contrato social del ciudadano para con quienes ha elegido para representarlos”.
Salceda insistió en que “la política es participación, y esa participación ciudadana va muchísimo más allá de los partidos políticos, es más, podría decirse “muchísimo más acá", mas cerquita de cada uno de nosotros. La participación es en un club, en una escuela, en la cooperadora, en una sociedad de fomento, en la universidad o hasta en un chat del barrio. Uno participa para sumar. Hace que cada uno se preocupe más por los demás que por su propio metro cuadrado, lo que además aumenta la posibilidad de encontrar soluciones. Es lógico pensar (si no se está enfermo de soberbia y ego), que entre todos vamos a encontrar mejores respuestas que uno mismo reflexionando y accionando en soledad. Que el esfuerzo de todos, en conjunto, legitima el resultado y por ende, lo hace perdurar. De esto se desprende, algo que parecería obvio, uno se involucra para mejorar las cosas, para construir, no para destruirlas o para “romper”.
Para Salceda, para “lograr su objetivo final en Tandil, LLA no se conforma con la motosierra. Por eso la cuestión no es el Transporte Publico, esto es solo un ejemplo. En una ciudad que ha sido y aun es (aun con las dificultades de nuestro país), un modelo, a este grupo político no le queda otra que llamar a Pepe y pedirle que haga lo que más sabe hacer… Romper”.
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