La Provincia creó un programa para regularizar obras hidráulicas sin permiso en la Cuenca del Salado
El Gobierno bonaerense puso en marcha un régimen especial para incorporar al sistema obras de drenaje que fueron construidas sin autorización, pero que actualmente cumplen una función en el manejo de los excedentes hídricos. La primera etapa alcanzará a las subregiones A2, A3 y B3.
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El Gobierno de la provincia de Buenos Aires creó un programa especial para regularizar obras hidráulicas construidas sin los permisos correspondientes en la Cuenca del Río Salado, pero que actualmente se encuentran en funcionamiento y cumplen un rol en el manejo de los excedentes de agua.
La medida fue establecida por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos a través del Boletín Oficial, en el marco de la Ley N° 12.257, conocida como Código de Aguas. El objetivo es resolver una problemática que se arrastra desde hace años, especialmente en zonas rurales del noroeste bonaerense.
La primera etapa del programa alcanzará a los Comités de Cuenca de las subregiones A2, A3 y B3 y estará orientada principalmente a obras de drenaje secundarias y terciarias ejecutadas por municipios y productores para complementar la red de drenaje superficial existente.
Según los fundamentos de la resolución, el noroeste de la provincia presenta características topográficas que hacen que no exista una red de drenaje natural completamente desarrollada. Por ese motivo, con el paso de los años se conformó una red artificial destinada a conducir los excedentes hídricos, con obras principales realizadas por el Estado provincial y otras conducciones construidas, en muchos casos, por municipios o productores.
En este sistema también tienen un papel relevante los caminos rurales, que en zonas llanas pueden actuar como receptores de excedentes pluviales. En determinados sectores, además, las trazas atraviesan zonas bajas que suelen anegarse, lo que requiere la construcción de terraplenes y obras de cruce para garantizar el escurrimiento.
La decisión de establecer un régimen especial surgió a partir de planteos realizados por distintos municipios durante las actividades desarrolladas en 2025 en zonas afectadas por episodios extraordinarios de excesos hídricos. Los gobiernos locales plantearon la necesidad de regularizar obras hidráulicas de antigua data y de interés general, particularmente aquellas relacionadas con caminos rurales o que contribuyen al desagüe de microcuencas.
Tres etapas para regularizar las obras
El procedimiento estará dividido en tres fases. En la primera, el municipio deberá presentar una nota ante el Comité de Cuenca correspondiente, que deberá emitir una no objeción para que la obra pueda ser incorporada al programa.
En la segunda etapa, el municipio deberá presentar la documentación requerida ante la Autoridad del Agua (ADA). El organismo analizará cada caso y, cuando corresponda, emitirá un Certificado de Incorporación al Programa.
Finalmente, la tercera fase estará destinada al análisis técnico y a la aprobación de la documentación necesaria para completar la regularización. El procedimiento contempla tanto las obras que puedan incorporarse sin modificaciones como aquellas que requieran adecuaciones.
Cuando sea necesario realizar trabajos de adecuación, estos quedarán a cargo del municipio solicitante. Además, la resolución habilita a los gobiernos locales a promover la conformación de Consorcios Mixtos de Usuarios de Aguas Públicas, integrados por el municipio y los beneficiarios directos de las obras.
Se suspenderán los procesos de clandestinidad
La normativa también contempla la situación de aquellas obras que ya hayan sido denunciadas en el marco de la Resolución MIySP N° 46/26, que estableció un mecanismo para abordar las obras hidráulicas no autorizadas en territorio bonaerense.
En esos casos, mientras se encuentre en trámite la incorporación al nuevo programa, quedará suspendido el procedimiento de declaración de clandestinidad.
Una vez aprobadas, la operación y el mantenimiento de las obras quedarán a cargo del municipio que haya solicitado su incorporación. Para ello deberá presentar un programa con las acciones previstas, aunque también podrá impulsar la creación de un consorcio de usuarios.
Desde la Provincia señalaron que la iniciativa busca poner en valor obras existentes que, con modificaciones menores, puedan continuar aportando al funcionamiento del sistema hídrico local, evitando que intervenciones que actualmente contribuyen al drenaje permanezcan en una situación irregular.
La primera etapa abarcará las subregiones A2, A3 y B3 de la Cuenca del Río Salado, aunque la resolución contempla la posibilidad de extender posteriormente el esquema al resto de esa cuenca y a otras cuencas hidrográficas bonaerenses.
La subregión A2 comprende, entre otros, a Junín, Lincoln, Florentino Ameghino, General Viamonte, General Villegas, Carlos Tejedor, 9 de Julio y Bragado. La A3 incluye a Carlos Casares, 9 de Julio, Trenque Lauquen, Daireaux, Pehuajó, Bragado y Lincoln, mientras que la B3 abarca a Roque Pérez, Olavarría, Bolívar, Hipólito Yrigoyen, Carlos Casares, 9 de Julio, 25 de Mayo, Bragado, Saladillo, General Alvear, Las Flores y Tapalqué, entre otros distritos.
La medida se suma a la política de reactivación de los Comités de Cuenca, considerados por la Provincia como espacios centrales para coordinar entre organismos públicos, municipios y usuarios del agua las acciones destinadas a prevenir y gestionar los excedentes hídricos.
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