Qué comer cuando hace calor para sentirnos mejor
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/01/sandia.jpeg)
Cuando las temperaturas suben, el cuerpo entra en un modo de adaptación constante. Aumenta la pérdida de líquidos, la digestión se vuelve más lenta y el cansancio aparece con mayor facilidad. Por eso, la alimentación en verano no es solo una cuestión de gusto, sino una herramienta clave para sostener el bienestar diario.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailDe acuerdo con especialistas nucleados en la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), una dieta adecuada en épocas de calor debe priorizar alimentos que hidraten, aporten minerales y no sobrecarguen el sistema digestivo. Comer liviano no significa comer poco, sino elegir alimentos que el cuerpo pueda procesar con mayor facilidad.
Desde la Organización Mundial de la Salud se advierte que una alimentación inadecuada en días de calor puede favorecer la deshidratación, la fatiga y las descompensaciones leves, especialmente en personas mayores, niños y personas activas.
Además de lo que comemos, también importa cómo lo hacemos. Según la Fundación Fleni, acompañar las comidas con agua, evitar bebidas azucaradas y alcohol en exceso, y prestar atención a las señales del cuerpo es fundamental para atravesar el calor con mayor bienestar.
Elegir alimentos hidratantes, livianos y nutritivos no es una moda, sino una forma concreta de cuidar la salud, regular la temperatura interna y sentirnos mejor durante el verano. Porque cuando el cuerpo recibe lo que necesita, el calor se vuelve más llevadero.
Cinco tips infalibles
1. Priorizar alimentos hidratantes
Los nutricionistas coinciden en que frutas como sandía, melón, frutilla, naranja y durazno son grandes aliadas del verano. Según explicó la licenciada Silvia Brunetti en entrevistas especializadas, estas frutas no solo aportan agua, sino también potasio, vitamina C y antioxidantes que ayudan a regular el equilibrio del organismo.
2. Elegir comidas livianas y frescas
La Sociedad Argentina de Nutrición recomienda evitar platos muy grasos, fritos o excesivamente condimentados durante el calor, ya que dificultan la digestión y aumentan la sensación de pesadez. En cambio, ensaladas completas, bowls, wraps, verduras crudas o al vapor y preparaciones frías favorecen una digestión más liviana y confortable.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/01/infog_alimentacion.jpg)
3. No eliminar los carbohidratos
Según la nutricionista Andrea Cáceres, uno de los errores más comunes en verano es reducir demasiado los hidratos de carbono. Arroz, papas, frutas, legumbres y cereales integrales en porciones moderadas aportan energía sostenida y evitan el cansancio extremo que muchas personas sienten en días calurosos.
4. Incorporar proteínas fáciles de digerir
Así también la SAN destaca que el cuerpo sigue necesitando proteínas en verano. Pescado, pollo, huevo, yogur y legumbres son opciones que aportan nutrientes esenciales sin generar pesadez, a diferencia de las carnes muy grasas o procesadas.
5. Comer en porciones pequeñas y más frecuentes
Por su parte, desde el Ministerio de Salud se recomienda fraccionar las comidas para evitar sobrecargar el sistema digestivo. Comer menos cantidad, pero más veces al día, ayuda a mantener la energía estable y reduce la sensación de calor corporal después de las comidas.