De la música urbana al rock alternativo: la reinvención de Kevin Matos
El vocalista relanza el proyecto Valle de Asmat tras un periodo de introspección. Entre el rock alternativo y su faceta solista en Sexto Sello, el músico apuesta por la escena local con una propuesta renovada que celebra la autogestión.
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La trayectoria musical de Kevin Matos, vocalista y compositor de la banda de rock alternativo Valle de Asmat, constituye un testimonio transparente sobre la evolución, la búsqueda de identidad y la perseverancia en el circuito independiente. A sus 27 años, Matos encarna a una generación de músicos que comenzó explorando las métricas del género urbano para luego sumergirse en la complejidad instrumental del rock, construyendo un proyecto colectivo que, tras un parate prolongado, vuelve a entrar en el ruedo de la escena local con una energía renovada.
El vínculo de Kevin Matos con la creación musical despertó tempranamente, entre los 11 y 12 años, impulsado por una necesidad intuitiva de volcar ideas en el papel y compartirlas con su círculo cercano. En aquellos primeros pasos, sus composiciones iniciales se encontraban profundamente influenciadas por la música urbana que dominaba su entorno, con referencias de artistas como Eminem en géneros como el rap. Sin embargo, a diferencia de quienes heredan una cultura melómana familiar desde la infancia, la formación rockera de Matos fue un proceso de descubrimiento personal e independiente.
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Hacia los 13 años, su panorama sonoro dio un giro al conectarse de forma autónoma con el rock nacional argentino. Agrupaciones como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Callejeros y La Renga ingresaron en su universo cotidiano, transformando su perspectiva y desplazando el foco urbano inicial hacia la fuerza del rock en vivo. A los 15 años, la curiosidad de Kevin se profundizó al explorar el punk nacional y manifestar el deseo concreto de formar una banda. En ese punto, el intercambio con compañeros y amigos actuó como catalizador al acercarle referentes del indie rock y del post-punk internacional como The Strokes, The Cure y Joy Division. Este hallazgo redefinió de manera definitiva el molde estético sobre el cual edificaría sus proyectos futuros.
La consolidación y el proceso de aprendizaje
Tras la experiencia de diversas bandas adolescentes de existencia efímera, la fundación formal de Valle de Asmat entre 2021 y 2022 representó la primera experiencia seria en la carrera de Matos. Surgida tras la cuarentena y la pandemia junto a un grupo de amigos inexpertos, la banda se asumió desde el comienzo como un proceso de aprendizaje compartido. El año 2023 marcó la consolidación del grupo. Con mayor disciplina, Valle de Asmat incrementó la frecuencia de sus presentaciones y registró su primer EP en Sendero Studio. Este trabajo formalizó la propuesta y les permitió girar de manera sostenida durante 2024 y comienzos de 2025.
No obstante, la dinámica independiente exigió un descanso. Durante 2025, el proyecto atravesó un parate de aproximadamente un año de inactividad. Lejos de significar el final, este periodo sirvió como un espacio de reflexión individual y colectiva que prepararía el terreno para una renovación integral. El sonido de Valle de Asmat ha transitado una evolución constante. Inicialmente asentada en una estética de garage rock primitivo, la banda fue agregando teclados y propuestas musicales variadas que ampliaron su paleta sonora. Al definir la propuesta del grupo, Matos utiliza el término rock alternativo debido a que la banda no se encasilla en un solo estilo. Aunque mantiene matices del punk, el post-punk y el garage rock, la propuesta integra exploraciones en el reggae, el folk y la música urbana.
Esta apertura responde a una filosofía centrada en la búsqueda: asumir la incertidumbre inicial y descubrir la identidad en el propio proceso. Esta dinámica se sostuvo en la llamada "manija mutua" —el entusiasmo compartido—, la humildad ante fechas complejas y la certidumbre de que los ensayos difíciles son los verdaderos cimientos del aprendizaje. La trayectoria de Matos refleja una transición común entre los músicos jóvenes. Desde su análisis, mientras la música urbana prioriza lo rítmico y un contenido de consumo rápido, el rock abre un panorama más amplio en cadencia, melodía y riqueza armónica.
Proyección futura y el regreso a los escenarios
Esta visión integral se manifiesta también en su faceta solista, la cual desarrolla bajo el canal denominado Sexto Sello. En su trabajo individual, Matos produce piezas instrumentales a cuentagotas donde combina baterías de estilo boom bap con instrumentación en vivo. Sin embargo, la labor solista frente a la computadora le hizo extrañar la compañía de los músicos en el escenario, reorientando su prioridad hacia la banda. El retorno de Valle de Asmat cobró fuerza ante la consulta de organizadores por fechas disponibles. En un lapso de cinco a seis días, Matos reorganizó la formación junto a músicos experimentados: Lautaro Villafaña en bateria, Lucas Almaraz en bajo y Faus Machado en Guitarra.
Con este equipo renovado, la banda proyecta cerrar el año con una presentación en diciembre o bien iniciar la temporada en enero o febrero. Este regreso coincide con una mirada optimista sobre la movida local, la cual ha experimentado un crecimiento notable desde 2022, visible en la multiplicación de bandas en festivales, la actividad en bares y el movimiento de DJs. La propuesta de Valle de Asmat, disponible en Spotify, YouTube e Instagram (@valledeasmat) junto al canal de Kevin (@kmatos99 y Sexto Sello), se reincorpora así como una pieza activa del circuito cultural, reafirmando que la música es un camino de constante mutación y búsqueda.
La capacidad de Matos para integrar sus influencias pasadas con las nuevas exigencias del rock alternativo demuestra una madurez artística que trasciende los géneros. Al observar el panorama actual, el músico destaca que la escena local posee una vitalidad única, donde la colaboración entre pares y la autogestión son los pilares que permiten que proyectos como Valle de Asmat sigan vigentes. Con la mirada puesta en los próximos ensayos y en la preparación de su repertorio para las presentaciones venideras, el líder de la banda se muestra entusiasmado por compartir esta nueva etapa con su público, consolidando un sonido que, aunque muta, mantiene intacta la esencia de su búsqueda original.
Responsable y coordinador de redes sociales en El Eco.