Salud bucal infantil: ronquidos, boca abierta y dificultades para hablar, hábitos que no conviene naturalizar
Especialistas destacan la importancia de la detección temprana y del trabajo conjunto entre pediatras, odontólogos y fonoaudiólogos para acompañar el desarrollo maxilar, respiratorio y del habla desde la infancia.
Dormir con la boca abierta, roncar, babear la almohada o presentar dificultades para pronunciar ciertas palabras son señales que muchas veces se naturalizan en la infancia, pero que pueden estar relacionadas con alteraciones en el desarrollo bucal y facial.
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La consulta temprana y el abordaje interdisciplinario permiten detectar a tiempo estos hábitos y acompañar el crecimiento de los chicos con tratamientos cada vez más personalizados, explicó la odontóloga María Magdalena Andrada, especialista en ortodoncia y ortopedia maxilar y alineadores.
En diálogo con Eco Salud de El Eco Multimedios, la especialista indicó que la ortopedia maxilar trabaja sobre el crecimiento óseo y puede iniciarse cuando todavía conviven dientes de leche con piezas definitivas. “Con la ortopedia nosotros trabajamos a nivel de los maxilares en ese crecimiento por medio de aparatos de tipo móviles cuando el paciente tiene dentición mixta o dentición temporaria”.
La profesional detalló que el objetivo es estimular y direccionar el crecimiento óseo para generar espacio suficiente para las piezas permanentes. “El enfoque es bien a nivel óseo, es decir, sobre el hueso de los maxilares, con el fin de que el diente permanente, que es mucho más grande que el dientito de leche, ocupe el lugar correspondiente”.
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En ese sentido, remarcó que muchos tratamientos de ortodoncia en adultos terminan requiriendo extracciones porque “ese lugar no lo tenemos”. Y aclaró que “con la ortodoncia, que sería el bracket que va pegado al diente, alineas y moves dientes, pero no generas espacio”.
La importancia de la masticación
Uno de los ejes preventivos tiene que ver con la alimentación y la estimulación de la masticación desde edades tempranas. “En casa nosotros tenemos lo que sería una ortopedia gratis, por así decirlo, una aparatología gratis, y es la masticación”, sostuvo Andrada.
Según explicó, fomentar que los chicos corten y trituren correctamente los alimentos ayuda al desarrollo de los maxilares. “Si nosotros desde casa fomentamos que el chico se alimente, triture y corte bien los alimentos, estamos generando un desarrollo ya en esos maxilares”.
La especialista indicó que muchas veces se piensa erróneamente que ofrecer alimentos que requieran masticación puede ser perjudicial. “Y al contrario, estimulamos totalmente”, afirmó.
Un trabajo interdisciplinario
El abordaje no se limita al odontólogo. Pediatras, odontopediatras y fonoaudiólogos cumplen un rol central en la detección temprana y en el acompañamiento de los tratamientos.
“La importancia está desde el pediatra que ve a los chicos. Ahí ellos deberían detectar en lo posible y hacer una derivación temprana al odontopediatra”, señaló.
También destacó el trabajo conjunto con la fonoaudiología, especialmente en todo lo relacionado con lengua, labios, respiración y deglución. “Si nosotros nos ponemos a pensar un poco cómo se desarrolla el paladar, es porque la lengua va hacia arriba y va generando forma en ese paladar, pero muchas veces nuestra lengua se queda acostada abajo”.
Por eso, explicó que se realizan derivaciones para enseñar a los niños a tragar correctamente y favorecer la posición adecuada de la lengua. “Ese chico traga y lleva la lengua al paladar más el aparato que uno le está colocando, vamos estimulando de todos los frentes el desarrollo maxilar”.
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Respirar por la nariz también es salud
La respiración nasal aparece como otro punto clave dentro del desarrollo infantil. “El chico tiene que respirar por la nariz”, enfatizó Andrada.
Un buen sellado labial y una correcta función muscular ayudan a evitar respiraciones bucales, ronquidos y babeo nocturno. “Evitamos los ronquidos, los babeos de almohada, esas respiraciones bucales que tan mal le hacen al chico, porque terminan descansando mal, no rindiendo bien en su actividad física ni académica”.
Además, explicó que la respiración nasal favorece el desarrollo facial. “Si el aire entra por la nariz, vamos desarrollando esa parte”, indicó en referencia al tercio medio de la cara.
Chupetes, mamaderas y hábitos prolongados
El uso prolongado de chupetes, mamaderas o la costumbre de chuparse el dedo también puede alterar el desarrollo del paladar y la posición de la lengua.
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“Ahí viene esto de los paladares ojivales, porque la lengua no tiene lugar, entonces es ocupada o por el chupete o por el dedo”, explicó.
La odontóloga sostuvo que estos hábitos pueden favorecer respiraciones bucales y problemas posteriores vinculados al descanso, el habla y la alineación dentaria.
No obstante, señaló que actualmente existen productos que las marcas han desarrollado junto a odontólogos y fonoaudiólogos que buscan acompañar el correcto desarrollo oral.
Señales a las que deben prestar atención las familias
La profesional recomendó observar ciertos signos cotidianos que pueden indicar la necesidad de una consulta temprana.
“Yo haría mucho hincapié en la parte respiratoria, que observen cómo duermen esos chicos, si están con la boca abierta, si tienen el labio superior donde se le ven mucho las piezas dentarias, si ven que tienen los mentones adelantados”.
También mencionó la presencia de ojeras, dificultades respiratorias o problemas en la pronunciación de algunas palabras como señales de alerta.
“Muchas veces está todo de la mano. Si yo no tengo una correcta posición lingual, tampoco voy a poder pronunciar determinadas palabras”.
Tratamientos cada vez más personalizados
Actualmente existen múltiples opciones de aparatología adaptadas a cada etapa y necesidad del paciente. En niños predominan los aparatos móviles, mientras que en adolescentes y adultos se suman brackets metálicos, de porcelana, zafiro y alineadores transparentes.
“Hoy tenemos una batería de tratamientos que es impresionante. Lo importante es hacer el diagnóstico preciso para encontrar cuál es el mejor para cada paciente”, aseguró.
Sobre los alineadores, destacó que son una de las opciones más solicitadas por cuestiones estéticas. “Son placas que se ponen y se sacan y vos no lo ves. Es como si fuera una lente de contacto para el ojo, pero esto es en la pieza dentaria”.
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Consultar antes de que sea tarde
Andrada remarcó que “uno de los principales errores es esperar a que el niño cambie todas las piezas dentarias para recién consultar”.
La especialista explicó que muchos tratamientos pueden iniciarse cuando todavía conviven dientes de leche y permanentes, ya que es en esa etapa donde se puede trabajar sobre el crecimiento de los maxilares y generar el espacio necesario para las piezas definitivas, evitando intervenciones más complejas en la adolescencia o adultez.
La especialista remarcó la importancia de aprovechar la atención especializada disponible en la ciudad. “Acá en Tandil, no tienen que irse a ningún lado, lo tenemos acá a la vuelta”.
A la odontóloga María Magdalena Andrada la encuentran en Sarmiento 1470. Teléfono 2494 488255, o en Instagram como smiletandil