¿De qué viven los demás?
La pregunta que nos hacemos cuando lo que nos muestra el otro entra en conflicto con nuestro esquema: trabajo - dinero - consumo - nivel de vida - clase social.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/01/doctora_cuentas_1.jpg)
*Por Doctora Cuentas
La profesión no deja de enseñarme que cada economía es un mundo, y que cada quién tiene un armado económico cada vez más heterogéneo.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPero ¿esto siempre fue así?
Pensemos que hace 35 años, el armado familiar podía tener a una sola persona aportando un ingreso, muy posiblemente en el marco de la relación de dependencia.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/01/doctora_cuentas.jpg)
Ese trabajo le podía ser de plataforma para acceder a una casa propia, a un auto, a cierto nivel de consumo, a cierto tipo de planificación financiera de su economía doméstica.
Si miramos 35 años atrás, un hogar podía sostenerse con un solo ingreso, y ese trabajo funcionaba como plataforma para acceder a una planificación doméstica más o menos previsible.
Si un día te cruzabas a esta persona por el barrio, con un auto nuevo por ejemplo, o saliendo del super con más de un changuito repleto, no llamaba la atención a tal punto de empezar a cuestionar en silencio al otro, sobre el origen de sus ingresos o el tipo de consumos que llevaba a cabo. Pasaba de largo, no salía de la normalidad, vos sabías que tal trabajaba, y que le iba regular o bien y que sí, cambia el auto cada tanto, y que qué bueno.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/01/doctora_cuentas.png)
Si te cruzabas con esa persona en el barrio, con un auto nuevo o saliendo del supermercado con el changuito lleno, no se activaba ninguna sospecha. No había que hacer demasiadas cuentas mentales. Sabías a qué se dedicaba, más o menos cómo le iba, y listo. Entraba dentro de lo esperable.
Hoy la lectura no es tan lineal. Comprender las estructuras económicas de los demás requiere conocer más variables. Preguntas sobre si trabaja o no, cómo lo hace, si tiene más de un trabajo, si gana en pesos o usd, si alquila o es propietario, si está endeudado, si trabajan los dos, si la familia le prestó plata, si heredó, si tiene la tarjeta explotada, si en redes sociales se lo ve de viaje, si pide sushi o si manda a los chicos a colegio privado.
El estilo de vida que mostramos como consumidores en las redes sociales, también vino a distorsionar la lectura. Puedo estar mostrando un nivel de consumo que a priori se podría leer como elevado, pero no contando también cómo lo financio o cómo hago para sostenerlo. Nadie se enteraría que tengo la tarjeta en rojo, sólo ven lo bien que la paso y cómo disfruto la vida de consumo que me permito (a priori). O por el contrario, puedo tener un perfil austero y reservar esa información de mi estado económico para las personas que realmente me conocen.
Ni los gastos de una persona explican si tiene o no los ingresos suficientes para ese consumo o el patrimonio (bienes como propiedades) para sostener ese nivel de vida; como tampoco si esa persona tiene patrimonio nos confirma que tiene los ingresos para sostenerse en esa clase social. Podría heredar muchas propiedades pero no estar generando plata para sostenerse, o para aumentar ese patrimonio. También puede haber una economía mixta, donde la persona genera ingresos y también tiene patrimonio o recibe “ayuda” familiar, o un alquiler de una propiedad familiar y así y todo tener dificultades económicas.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/01/doctora_cuentas_1.jpg)
Construimos personajes, por un lado: juntando la selección de fragmentos de historias y posteos que nos ofrece la persona; y por el otro: contrastando esa imagen con lo que creemos que vale económicamente y dando por sentado que esa persona lo obtiene de forma autónoma. Doy un ejemplo: subo historias a IG de un viaje en el exterior, pero el viaje me lo regalaron, yo sólo tuve que ir. Pero jamás van a saber que no lo pagué, no es parte de mi generación de ingresos pero igual ese viaje va a formar parte del armado económico que van a hacer de mi.
En resumen, armar una estructura económica que sostenga mensualmente, que nos permita consumir, ahorrar y adquirir bienes se complejizó desde muchas aristas. Creo que nos quedamos con explicaciones desactualizadas para responder al ¿de qué viven?, y esos entramados de plata en los que nos sostenemos también son parte del agotamiento generacional que vivimos.
*Soy Juliana Bertevello, también conocida como Doctora Cuentas®. Acompaño a personas y emprendedores a ordenar sus finanzas con claridad y realismo, para que puedan tomar decisiones con autonomía, proyectarse y vivir con mayor tranquilidad económica.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil