Carlos Mansilla representará al sector vivienda de América
Carlos Mansilla representará a las cooperativas de América y el tandilense Ariel Guarco seguirá al frente de la ACI.
La participación de Carlos Mansilla en un encuentro mundial de cooperativas realizado en Panamá dejó novedades importantes para el movimiento cooperativo de Tandil y la región. En el programa Tandil Despierta, que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el dirigente compartió los detalles de su nueva responsabilidad institucional: representar a las cooperativas de vivienda de América.
Reunió a más de 100 delegados de 80 países y ratificó por unanimidad la presidencia del tandilense Ariel Guarco al frente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), una de las principales organizaciones del movimiento cooperativo mundial.
Mansilla destacó la importancia de este reconocimiento y remarcó el papel del cooperativismo como herramienta para el desarrollo comunitario. Las personas que tienen una vocación o un deseo en común hacen una cooperativa, explicó.
Con una extensa trayectoria en la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar), señaló que su nueva función implica un mayor compromiso con el sector, especialmente frente a las dificultades de acceso a la vivienda que atraviesan distintos países del continente, entre ellos Uruguay, Chile, Puerto Rico y República Dominicana.
La experiencia internacional y el rol del Estado
Durante la entrevista, Carlos también se refirió a su reciente visita a Bielorrusia, Pais ubicado en Europa donde conoció un modelo cooperativo con una fuerte presencia estatal y una larga tradición en el sector del consumo.
El dirigente trazó paralelismos entre la realidad productiva de ese país y la Argentina, especialmente en las actividades agrícola y ganadera, así como en la cultura del trabajo.
Es un país con un Estado muy fuerte, con cooperativas de consumo que tienen más de 100 años de existencia, describió. En ese sentido, destacó la capacidad de estas organizaciones para generar respuestas locales a necesidades básicas, como la producción y el abastecimiento de alimentos.
Al abordar la cuestión habitacional, comparó los modelos europeos con la realidad argentina. Mencionó los casos de Berlín y Viena, donde las cooperativas de vivienda administran edificios y alquilan unidades a sus socios bajo condiciones reguladas, una alternativa que contribuye a moderar el impacto del mercado inmobiliario.
En todo el mundo el Estado apoya la construcción de viviendas. Si no lo hace así, ¿qué familia de trabajadores puede tener capacidad de ahorro para construir su casa? Ninguna, sostuvo.
Para Carlos Mansilla, dirigente cooperativo, el acompañamiento estatal es fundamental para garantizar el acceso a la vivienda, más allá de las orientaciones políticas y económicas de cada país.
La preocupación por las obras del barrio Sansusí
En el plano local, uno de los temas centrales de la entrevista fue la situación del barrio Sansusí, que contempla la construcción de 156 viviendas y registra un avance de obra del 82%.
Mansilla manifestó su preocupación por la paralización de los trabajos y las dificultades para avanzar con la infraestructura indispensable para habilitar las casas, como las conexiones de electricidad, agua y cloacas.
Estamos muy demorados. Necesitamos terminar Sansusí rápido. No podemos finalizar las casas hasta que no se puedan conectar los servicios básicos, advirtió.
Según explicó, la falta de definiciones y acuerdos entre el Municipio y la Provincia, sumada al impacto de la inflación, complica la continuidad de los contratos originales y retrasa la finalización del proyecto.
El dirigente insistió en la necesidad de encontrar soluciones que permitan completar las obras y garantizar que las familias puedan acceder a sus viviendas.
La defensa de la producción local y el empleo
Otro de los ejes del diálogo fue la importancia de proteger la producción nacional y sostener las fuentes de trabajo vinculadas con la construcción.
Al referirse a las técnicas constructivas, Mansilla defendió el uso del ladrillo por su calidad y por el impacto que tiene en la economía local, tanto en la actividad de los trabajadores como en el desarrollo de la industria asociada.
Nuestros albañiles saben trabajar el ladrillo. Tenemos una industria importante y eso hace parte de nuestro acervo cultural. A la hora de una definición política, hay que poner todas las situaciones sobre la mesa", expresó.
En ese contexto, recordó que la Cooperativa Falucho cumplió recientemente 56 años de trayectoria y lleva construidas más de 3.300 viviendas, un recorrido que refleja su participación en el desarrollo habitacional de Tandil.
La identidad tandilense y los temas pendientes
Durante la entrevista, Mansilla también celebró el reconocimiento municipal al arroyo Falucho, un hecho que consideró significativo para la identidad de la institución y de la comunidad.
A partir de ese tema, reflexionó sobre la importancia de valorar y cuidar lo propio, desde el consumo de productos locales hasta el acompañamiento de las instituciones y la atención de las necesidades de los distintos sectores sociales.
Si no cuidamos las cosas nuestras, si no cuidamos a los chicos y a los viejos, ¿quién los va a cuidar? Nuestro intendente, nuestro gobernador y nuestro presidente tienen que trabajar para estas cosas, manifestó.
Por último, se refirió a la discusión pendiente sobre el Plan de Desarrollo Territorial (PDT) de Tandil, cuya actualización consideró necesaria después de años de demoras.
Para ilustrar la dificultad de avanzar en determinados consensos, comparó esa situación con la falta de una nueva ley de coparticipación federal, una discusión que quedó pendiente tras la reforma constitucional de 1994.
«Es como la Constitución Nacional, hay temas que se dejaron para después y todavía no se revisaron. Es una discusión que debemos dar» concluyó.