El Banco de Alimentos potencia su labor con la campaña de cajas navideñas
Mario Bañiles y Claudio Enríquez detallaron, además, el impacto de sus programas de recuperación de productos.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/mario_banilez_y_claudio_enriquez_el_banco_de_alimentos_potencia_su_labor_con_la_campana_de_cajas_navidenas.webp)
El Banco de Alimentos continúa consolidando su rol en la comunidad a través de diversas estrategias que buscan mitigar la inseguridad alimentaria y promover un consumo responsable.
En una reciente entrevista, Mario Bañiles y Claudio Enríquez compartieron los desafíos actuales de la institución, destacando la importancia de la articulación con el sector privado y la necesidad de profundizar el diálogo con la sociedad sobre el desperdicio de productos aptos para el consumo.
Uno de los ejes centrales de la labor del Banco de Alimentos es la lucha contra el desperdicio. Según explicaron los referentes, el 29 de septiembre se conmemoró el Día Internacional de Concientización sobre el Desperdicio de Alimentos.
“Una fecha que sirvió para visibilizar una problemática alarmante: en Argentina se desechan 16 millones de toneladas de alimentos al año. De este total, el 45 por ciento ocurre durante las etapas de producción y logística. Se trata de productos que conservan sus propiedades nutricionales pero que, por cuestiones estéticas, de tamaño o de empaque, no llegan a las góndolas”, detalló Bañiles.
La metodología de trabajo del Banco de Alimentos consiste en identificar estos focos de desperdicio, rescatar los productos, clasificarlos y distribuirlos entre las organizaciones sociales que asisten a familias con necesidades.
En este sentido, Bañiles subrayó la relevancia del programa en conjunto con los bancos de alimentos de Mar del Plata y Balcarce, que “trabaja directamente con el cinturón frutihortícola para recuperar frutas y verduras que, de otro modo, serían descartadas por los productores”.
De cara al futuro inmediato, la institución se prepara para una de sus campañas más importantes del año: las cajas navideñas.
Este programa, que ya lleva cuatro años de vigencia, “funciona como una herramienta clave de recaudación de fondos. A través de la red de bancos, la entidad logra acceder a precios especiales con proveedores, permitiendo que empresas y particulares adquieran cajas navideñas de alta calidad”, describieron.
Lo recaudado financia el 50 por ciento de las actividades anuales del Banco de Alimentos. Según precisó Bañiles, los interesados pueden comunicarse al teléfono 2494 318361 para obtener más información sobre esta propuesta que combina responsabilidad social y logística solidaria.
En el marco de las fechas conmemorativas, el próximo 16 de octubre se celebrará el Día Mundial de la Alimentación, una jornada establecida por la FAO que encuentra al Banco de Alimentos en plena actividad.
Claudio Enríquez, quien colabora en el área de comunicación, enfatizó que “el desafío actual de las instituciones es trascender la mera presencia en redes sociales para lograr una comunicación más humana y efectiva”.
Y en ese sentido, subrayó que “no es solo subir un video, sino pensar qué queremos decir y cómo, para abrir el juego al diálogo y explicar nuestra metodología de trabajo”.
La reciente participación del Banco de Alimentos en Expotan fue, en este sentido, “una oportunidad estratégica”, destacaron.
La muestra permitió a la institución interactuar mano a mano con la comunidad, los comerciantes y los productores agropecuarios.
"Fue nuestra primera experiencia en una muestra tan importante para la ciudad y resultó todo un desafío poder mostrar nuestra labor dentro de ese marco donde se nuclea la industria y el comercio", expresó Bañiles.
Durante el evento, el equipo del banco pudo generar contenidos testimoniales con donantes y voluntarios, fortaleciendo el vínculo con los actores que hacen posible su funcionamiento.
Finalmente, los referentes recordaron los orígenes de la entidad, vinculada estrechamente a la Mesa Solidaria y al impulso inicial del padre Raúl Troncoso tras la crisis del año 2001.
Con una trayectoria marcada por la colaboración constante, el Banco de Alimentos reafirma su compromiso de seguir transformando el desperdicio en una oportunidad de ayuda para quienes más lo necesitan, apoyándose en la solidaridad de toda la comunidad tandilense.