La edad de la piel: El biomarcador clave en el nuevo paradigma de longevidad integral
La dermatóloga Marcia Sturno profundizó sobre el nuevo paradigma de la medicina centrado en la longevidad, la importancia de los hábitos saludables y el rol de la piel como biomarcador del estado de salud general.
La dermatología moderna atraviesa un cambio de paradigma que posiciona a la piel como un biomarcador fundamental para la longevidad integral.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLejos de ser una cuestión puramente estética, este órgano funciona como una ventana de diagnóstico que refleja el estado de salud interno y la presencia de la inflamación de bajo grado, un proceso biológico que acelera el envejecimiento.
Bajo esta nueva mirada, la piel es entendida como el "órgano de los afectos", donde la psicodermatología juega un rol clave al conectar nuestras emociones y salud mental con las manifestaciones cutáneas.
En el marco de una entrevista realizada en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, la doctora Marcia Sturno, médica dermatóloga, destacó que el tema central de la medicina actual es la longevidad. Ante el aumento de la expectativa de vida, el desafío no es solo vivir más años, sino hacerlo con calidad. La especialista subrayó que la piel funciona como un biomarcador esencial, reflejando el estado interno del organismo.
La profesional explicó que, en la actualidad, más del 70% de las personas de 65 años en adelante conviven con al menos dos enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión o colesterol elevado. Por ello, la medicina moderna busca un enfoque preventivo que permita llegar a edades avanzadas sin estas patologías, entendiendo que cualquier tratamiento, ya sea estético o clínico, requiere de un organismo con reservas y sin estrés crónico para responder favorablemente.
Marcia Sturno hizo hincapié en el concepto de "inflamación de bajo grado" o inflammaging, un proceso que acelera el envejecimiento del cuerpo. Según la médica, patologías como la psoriasis, el acné o la rosácea son manifestaciones inflamatorias. "El cuerpo, la única forma de responder y de hacer una patología es inflamatoria", afirmó, señalando que factores como el estrés, la falta de sueño, el sedentarismo y la mala alimentación potencian estos mecanismos naturales de manera negativa.
Hábitos para una vida plena
Uno de los puntos centrales de la charla fue la posibilidad de cambiar el rumbo de la salud en cualquier etapa de la vida. La doctora desmitificó la idea de que, al llegar a cierta edad, ya no vale la pena modificar hábitos. "Es una comodidad, una negación a cambiar", sostuvo, enfatizando que pequeñas acciones cotidianas tienen un impacto profundo en la respuesta del organismo ante cualquier tratamiento médico o estético.
La especialista destacó la importancia de la actividad física, especialmente aquella que incluye resistencia para combatir la sarcopenia, que es la pérdida de masa muscular que comienza a manifestarse a partir de los 27 años. "No es ir a levantar 50 kilos de peso en el gimnasio, es hacer actividad física con cierta resistencia para manejarte solo cuando tengas 80 o 90 años", explicó.
Asimismo, la doctora recomendó una alimentación basada en productos frescos, evitando los ultraprocesados, y subrayó la relevancia de la gestión de las emociones, el mantenimiento de vínculos sociales y una adecuada higiene del sueño. "No es una cárcel, es tratar de comer conscientemente lo mejor posible, tener amigos, caminar y salir a entrenar", agregó.
La piel como órgano de los afectos
En su rol como dermatóloga con formación en psicodermatología, Marcia Sturno resaltó que la piel es el órgano más grande del cuerpo y el receptor principal de las emociones. En este sentido, mencionó el caso del vitiligo, cuya fecha de concientización mundial es el 25 de junio. La doctora señaló que existe una asociación significativa entre esta patología y trastornos como la depresión, la ansiedad y el insomnio.
Por este motivo, la profesional aboga por un abordaje interdisciplinario. "Si trabajas en equipo es mucho mejor. No es necesario que estemos todos en el mismo lugar, pero sí tener referentes para derivar y encarar al paciente en forma global", afirmó. Este enfoque integral permite que el tratamiento dermatológico se complemente con el apoyo de psiquiatras o especialistas en nutrición cuando el caso lo requiere.
Prevención y conciencia sobre el sol
Otro tema crítico abordado durante la entrevista fue el crecimiento del cáncer de piel, incluso en pacientes jóvenes. La doctora recordó que el uso de protector solar debe ser un hábito diario, comparable con el cepillado de dientes, y advirtió sobre los peligros de la exposición acumulativa, incluyendo la radiación de las luces artificiales.
Marcia Sturno instó a la comunidad a realizarse chequeos dermatológicos al menos una vez al año, destacando que es un procedimiento sencillo y no invasivo. Invitó a los pacientes a tomar conciencia sobre el cuidado preventivo como la herramienta más eficaz para asegurar una longevidad saludable.