La historia de la Unicen: el sueño de una universidad regional nacida del esfuerzo comunitario
Tres protagonistas de distintas etapas de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Unicen) reconstruyeron el camino fundacional, desde los inicios del Instituto Universitario de Tandil hasta su consolidación como institución nacional, destacando la visión de Osvaldo Sarini y el compromiso inquebrantable de la comunidad.
La historia de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Unicen) está estrechamente ligada a la figura de Osvaldo Zarini, impulsor de un proyecto que nació desde la comunidad para responder a una necesidad concreta: acercar la educación superior a Tandil y la región.
Así lo recordó Lucía Colombo, quien comenzó a colaborar con Zarini a los 16 años y sostuvo que la iniciativa estuvo siempre alejada de intereses partidarios o religiosos. El punto de partida fue el Instituto Mariano Moreno, donde se dictaban cursos de perfeccionamiento que sentaron las bases de lo que luego sería la universidad.
El impulso definitivo llegó en abril de 1964 con una asamblea realizada en el teatro Bellas Artes, que reunió a fuerzas vivas, directivos de escuelas y vecinos con un objetivo común: crear estudios superiores en la ciudad. Un mes más tarde, la propuesta fue presentada oficialmente en el Salón Blanco ante las autoridades locales. Para Colombo, ese proceso demuestra que la universidad surgió del compromiso de la comunidad y no de una decisión política.
Los primeros años y el respaldo de la comunidad
Roberto Tassara, quien asistió al acto inaugural de 1964 y formó parte de la primera promoción de graduados en 1971, recordó una etapa marcada por las dificultades económicas y el esfuerzo compartido para sostener el proyecto.
"Había mucha gente que salía timbre por timbre a pedir una contribución para la universidad", relató, al destacar el apoyo de los vecinos para garantizar el funcionamiento de la institución.
Ese mismo año, durante la primera colación de grados, la presencia del entonces presidente Alejandro Agustín Lanusse permitió a Zarini plantear públicamente la necesidad de cancelar la deuda del edificio del hotel Palace. El compromiso asumido por el mandatario resultó fundamental para consolidar la infraestructura de la joven universidad.
Del hotel Palace al crecimiento institucional
Carlos Nicolini ingresó a la universidad en 1972, cuando la institución todavía daba sus primeros pasos. Como agrimensor, trabajó junto al ingeniero Héctor Lafalie en el relevamiento integral del hotel Palace, que carecía de planos técnicos.
"Teníamos que proyectar reformas profundas para transformar habitaciones en aulas, respetando la estructura del edificio", explicó Nicolini sobre una tarea que permitió adaptar el inmueble que actualmente alberga el Rectorado.
A partir de 1984, tuvo un papel central en la normalización democrática de la universidad. Primero como decano normalizador de la Facultad de Ciencias Económicas y luego como vicerrector, participó en la reorganización institucional bajo un nuevo estatuto.
Según recordó, pese a las diferencias políticas y regionales de la época, prevalecieron el diálogo, el respeto y el compromiso con el desarrollo de la universidad.
Un legado que perdura
Los testimonios de Colombo, Tassara y Nicolini coinciden en un aspecto central: la Unicen fue posible gracias al trabajo conjunto de vecinos, docentes, estudiantes y dirigentes que priorizaron un objetivo común por encima de las diferencias.
Desde aquellas primeras actividades en el Instituto Mariano Moreno hasta convertirse en una de las universidades públicas más importantes del interior del país, la institución construyó su identidad sobre el esfuerzo colectivo y el compromiso con el desarrollo educativo, científico y social de la región.