Lola Olivera brilló en el Nacional de patín en San Juan
La joven patinadora de 11 años alcanzó el subcampeonato, cerrando un año de intenso entrenamiento y dedicación.
La joven patinadora Lola Olivera compartió la alegría de haber obtenido el segundo puesto en el reciente torneo nacional de patín artístico desarrollado en la provincia de San Juan.
Con apenas 11 años, la deportista relató cómo vivió la experiencia de subir al podio en una competencia de alto nivel, donde debió demostrar su destreza técnica en la disciplina libre, ejecutando saltos y trompos bajo un estricto reglamento.
En el programa Plataforma Magazine, que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, Lola Olivera recordó con emoción el momento en que se enteró de su resultado. Al ser consultada sobre si esperaba alcanzar esa posición, confesó que “fue una sorpresa absoluta”, reflejada en las imágenes de la competencia donde se la observa reaccionar con genuina incredulidad al conocer el puntaje final.
La patinadora, que practica esta disciplina desde los dos años, explicó que “el certamen exigió una preparación rigurosa”, ya que debió enfrentarse a competidoras de gran nivel técnico provenientes de distintos puntos del país.
La rutina de entrenamiento de la joven es sumamente exigente, llegando a realizar tres bloques de práctica durante los días lunes, miércoles y viernes. Esta dedicación es la que justifica la frase que luce en una de sus remeras favoritas: "No puedo, tengo patín".
Según relató, esta consigna se convirtió en su lema de vida, priorizando siempre sus compromisos deportivos sobre otras actividades sociales. "Muchas nenas eran muy buenas patinadoras, cuando las veía era como decir 'wow', son excelentes", comentó sobre el nivel de sus rivales en San Juan.
El viaje a la provincia cuyana fue una experiencia compartida, ya que Lola viajó junto a su madre, quien además es su entrenadora, y una familia amiga de Tres Arroyos.
La dinámica de ser entrenada por su propia madre es, según sus palabras, "muy loca", aunque ambas han logrado establecer un equilibrio entre el vínculo familiar y la exigencia profesional necesaria para alcanzar resultados destacados.
Durante la competencia, Lola presentó una coreografía basada en el tema "Malagueña", luciendo una malla con volados que acompañó la estética española de su presentación.
El impacto del logro no tardó en llegar a su entorno más cercano. Tras conocerse el puntaje, la joven recibió las felicitaciones de su familia, incluyendo a su padre, quien siguió la competencia desde la ciudad.
La noticia también tuvo una repercusión especial en su ámbito escolar, donde sus compañeros de la Escuela 11 la recibieron con aplausos y gritos de aliento al ingresar al aula. "Cuando entré al salón, un compañero empezó a gritar felicitaciones a nuestra compañera que quedó segunda", recordó con una sonrisa constante.
Para cerrar el año, Lola Olivera expresó su gratitud hacia quienes hicieron posible su participación en este torneo nacional.
Con la medalla de plata en su poder y la mascota oficial del evento, una ovejita con patines, la joven deportista concluye una etapa competitiva exitosa, consolidándose como una de las promesas del patinaje local tras su destacada actuación en tierras sanjuaninas.