Parkinson: comprender la enfermedad, sus síntomas y los tratamientos actuales
El médico neurólogo Daniel López brindó precisiones sobre una patología neurodegenerativa que requiere un abordaje multidisciplinario para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
El Parkinson es una enfermedad crónica y neurodegenerativa que afecta el funcionamiento cerebral, explicó el doctor Daniel López, médico neurólogo, al tiempo que agregó que, el origen del trastorno radica en una falla en la producción de dopamina, una sustancia química esencial para el control del movimiento. “Esta se elabora en una zona específica del cerebro denominada sustancia negra o locus niger”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el médico dijo que “es fundamental aclarar que esta condición no es contagiosa ni hereditaria”. Aunque el diagnóstico puede resultar impactante, el especialista destacó que los pacientes pueden vivir muchos años con la enfermedad siempre que reciban un seguimiento adecuado por parte de un neurólogo. "No hay un Parkinson igual a otro; existen variantes con mucho temblor, que es lo característico, y otras donde predomina la rigidez", señaló el profesional.
El doctor López enfatizó que el diagnóstico debe ser realizado por un especialista, ya que existen otros trastornos, conocidos como síndromes parkinsonianos, “que pueden presentar síntomas similares pero tienen orígenes distintos, como lesiones vasculares o traumatismos, y que responden de manera diferente a los tratamientos convencionales”.
Síntomas capitales y diagnóstico temprano
Los síntomas principales de la enfermedad, conocidos como síntomas capitales, “incluyen el temblor, la rigidez muscular y la bradicinesia, que es la lentitud en los movimientos. Un paciente con la enfermedad avanzada suele presentar dificultades para realizar tareas cotidianas como vestirse, darse vuelta en la cama o levantarse de una silla”, describió el neurólogo.
El diagnóstico suele ser clínico y observacional. "A veces, uno ve caminar al paciente cuando llega al consultorio y, antes de que se siente, ya hiciste el diagnóstico", comentó el neurólogo. Entre los signos que los profesionales identifican se encuentran “la cadencia lenta al caminar, la rigidez facial, la mirada fija y la disminución del parpadeo. Además, pueden aparecer dificultades en la fonación o un exceso de salivación como motivos frecuentes de consulta”, apuntó.
El tratamiento: un enfoque integral
Aunque el Parkinson no tiene cura, existen múltiples herramientas para mantener la enfermedad bajo control. “El tratamiento se divide en dos pilares fundamentales: el farmacológico y el no farmacológico. En cuanto a los medicamentos, se utiliza una sustancia sintética llamada levodopa que reemplaza la dopamina natural”. Sin embargo, el doctor López advirtió que “el manejo de la medicación es complejo, ya que puede generar movimientos involuntarios que requieren ajustes precisos por parte del médico”.
Por otro lado, el tratamiento no farmacológico "es igual de relevante. La kinesiología, la natación, la terapia ocupacional y la fonoaudiología son esenciales para mejorar la motricidad fina, el equilibrio y la expresión verbal. La idea es que, como cada vez vivimos más años, vivamos mejor", subrayó el especialista.
Avances médicos y calidad de vida
Para casos específicos, la medicina ha avanzado en procedimientos quirúrgicos de alta complejidad. “Estos incluyen la colocación de electrodos en el cerebro, similares a un marcapasos, que permiten regular la actividad neuronal y reducir los síntomas. Estos procedimientos requieren estudios prequirúrgicos exhaustivos, como el electrocorticograma, y se realizan en centros especializados”, indicó López.
Finalmente, el médico neurólogo hizo hincapié en la importancia de la contención emocional. “El impacto de la enfermedad no solo afecta al paciente, sino también a su entorno familiar, por lo que el acompañamiento psicológico resulta vital”. La clave, según el profesional, es la proactividad: "no hay que tener vergüenza, hay que consultar y buscar el tratamiento adecuado para tener una vida totalmente cambiada y con mejor calidad".