Síndrome Urémico Hemolítico: claves fundamentales para prevenir esta enfermedad en niños
En el marco del día de concientización, la licenciada en Tecnología de los Alimentos, Viviama Menéndez, brindó recomendaciones esenciales para evitar esta patología transmitida por alimentos, destacando la importancia de la cocción adecuada, la higiene y la prevención de la contaminación cruzada en el hogar.
La prevención de enfermedades transmitidas por alimentos fue el eje central de la entrevista realizada a la licenciada en Tecnología de los Alimentos, Viviana Menéndez, en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1.
Durante el espacio, la especialista subrayó que, si bien el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) suele asociarse popularmente al consumo de carne mal cocida, se trata de una afección multicausal que requiere de prácticas de higiene rigurosas en la cocina diaria.
Menéndez enfatizó que esta enfermedad afecta principalmente a niños menores de 5 años, aunque se han registrado casos en menores de 10 y 12 años. La profesional explicó que la bacteria responsable puede estar presente en diversos alimentos y aguas contaminadas, por lo que la clave reside en la implementación de las cinco claves de la inocuidad alimentaria.
"Toda enfermedad transmitida por alimentos se puede prevenir", afirmó la licenciada, instando a la comunidad a tomar un rol activo en la seguridad sanitaria de sus hogares.
La importancia de la cocción y la manipulación segura
Uno de los puntos críticos abordados fue la manipulación de la carne picada. Según la especialista, este producto requiere especial atención debido a la fricción y la manipulación excesiva que recibe durante su procesamiento, lo que favorece la dispersión de bacterias.
Menéndez recomendó, siempre que sea posible, optar por cortes de carne enteros y procesarlos en casa, asegurando que la cocción alcance una temperatura superior a los 70 grados centígrados en el centro del alimento.
La experta fue contundente al señalar que, para los niños, la carne nunca debe presentar jugos rosados ni estar cruda en su interior. "Los adultos tenemos la libertad de elegir, pero cuando hablamos de niños y adultos mayores, debemos ser muy cuidadosos porque tienen las defensas más bajas", advirtió.
Para lograr una cocción pareja, sugirió utilizar fuego medio o lento, evitando el fuego fuerte que puede sellar el exterior y dejar el centro sin la temperatura necesaria para eliminar los microorganismos.
Prevención de la contaminación cruzada
La contaminación cruzada es otro de los factores de riesgo más comunes. Menéndez explicó que el contacto entre alimentos crudos y aquellos listos para consumir —como verduras lavadas— es una vía frecuente de transmisión.
Por ello, recomendó mantener una estricta separación en la heladera, colocando siempre la carne en la parte inferior y dentro de recipientes para evitar que los jugos goteen sobre otros productos.
Asimismo, la licenciada destacó la importancia de higienizar correctamente las frutas y verduras. El procedimiento recomendado consiste en lavarlas bajo el chorro de agua y luego sumergirlas en agua con unas gotas de lavandina apta para alimentos, respetando las concentraciones adecuadas.
Del mismo modo, el lavado de manos frecuente y la utilización de tablas de cortar en buen estado, que no acumulen residuos en sus ranuras, son barreras fundamentales para evitar la propagación de bacterias.
Finalmente, Menéndez recordó que el agua utilizada para el consumo debe ser segura. En caso de dudas sobre su potabilidad, se debe proceder a su desinfección mediante el uso de lavandina.
La especialista también destacó el trabajo de investigación y capacitación que se realiza en Tandil en la UNICEN, donde un equipo brinda acompañamiento constante a diversas instituciones para reducir la incidencia de estas enfermedades en la comunidad.