Terremoto en Venezuela: vive en Tandil y relató cómo su familia se tuvo que resguardar en un club en Caracas
Katy, una residente que vive en nuestra ciudad, relató la desesperante situación que atraviesa su familia tras los terremotos que sacudieron al país caribeño, dejando a sus familiares evacuados y con lo puesto.
La noticia de los terremotos en Venezuela tomó por sorpresa a Katy Moscovitz durante la noche, mientras se encontraba en su hogar. Al enterarse a través de las redes sociales, la incertidumbre y el miedo se apoderaron de ella, iniciando una desesperada búsqueda de comunicación con sus seres queridos que residen en la zona de Altamira, en Caracas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email"Anoche estaba cenando, vi en Facebook que decía terremoto en Venezuela y me paré a llamar como loca a mi mamá por WhatsApp", relató durante su participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1.
Según explicó, logró un contacto breve mientras su madre descendía por las escaleras del edificio, momento en el que la comunicación se interrumpió abruptamente.
La situación en el edificio donde residen sus familiares es crítica. El inmueble, ubicado en la segunda transversal de Altamira, sufrió daños estructurales severos, incluyendo la caída de paredes en los primeros pisos y la destrucción de mobiliario dentro de su vivienda, situada en el piso 13.
Mientras evacuaban, el agua corría por las escaleras, en un escenario de caos ante la falta de planes de evacuación claros en una zona donde los sismos de gran magnitud no son habituales.
"Es una impotencia total porque no hay forma de llegar hasta allá ni de ayudarlos de otra manera", expresó conmovida. Actualmente, su madre y su hermano se encuentran refugiados en un club cercano, donde aguardan noticias sobre si podrán regresar a su hogar para recuperar documentos, ropa y elementos básicos, ya que salieron del edificio con lo puesto.
La crisis se extiende por diversas regiones del país, siendo La Guaira una de las zonas más afectadas, con el derrumbe de al menos 25 edificios y daños significativos en la infraestructura del aeropuerto.
La falta de suministros médicos y la precariedad en la atención sanitaria, sumadas a las fallas técnicas en los sistemas de búsqueda de personas desaparecidas, agravan el panorama para las familias venezolanas dispersas por el mundo.
Katy destacó la solidaridad internacional que se ha puesto a disposición para enviar ayuda humanitaria, un factor clave ante la magnitud del desastre.
Mientras tanto, la espera se vuelve interminable para quienes, desde la distancia, intentan sostener el vínculo con sus familiares a través de dispositivos móviles que se quedan sin energía, en medio de una incertidumbre que golpea profundamente a la comunidad venezolana.