Cómo interpretar el lenguaje de las plantas en invierno para evitar que se sequen
El parquero y jardinero Mariano Ulloa brindó recomendaciones clave sobre cómo identificar las señales para asegurar su supervivencia y correcto desarrollo.
Durante la temporada invernal, las plantas de interior requieren una atención especial debido a las condiciones ambientales propias de la estación.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSegún explicó el especialista Mariano Ulloa en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, las hojas actúan como el principal indicador del estado de salud de los ejemplares, permitiendo a los dueños detectar problemas antes de que sea demasiado tarde.
Uno de los síntomas más frecuentes es el amarillamiento de las hojas, un fenómeno muy común en especies como los potus. Contrario a lo que suele pensarse, esta coloración no siempre indica falta de agua.
"La hoja amarilla lo que va a indicar es que hay un exceso de riego en la planta", señaló el parquero y jardinero. El experto explicó que, en invierno, la tierra retiene la humedad por más tiempo, lo que reduce el oxígeno disponible para las raíces y puede derivar en el deterioro del ejemplar.
La importancia de la ubicación y el riego
Otro problema habitual es la aparición de puntas marrones y secas, que suelen confundirse con quemaduras. Según el jardinero, esto es una señal clara de que el ambiente es demasiado seco, ya sea por la calefacción o por la falta de humedad en el hogar.
En estos casos, el consejo principal es evitar el riego excesivo y, en su lugar, evaluar la humedad real del sustrato antes de añadir más agua.
Por otro lado, la falta de luz provoca "que la planta pierda la capacidad de absorber agua y vemos que tiene un tallo largo, débil, con hojas chiquitas", detalló.
En esta situación, la planta busca desesperadamente cualquier fuente de luz, lo que altera su estructura y firmeza. El especialista recomendó observar estas señales y, si es necesario, limpiar la planta retirando las hojas dañadas para permitir que las nuevas broten con mayor fuerza.
El caso particular de los ficus
El ficus representa un desafío especial para los aficionados a la jardinería. Ulloa advirtió que esta especie es extremadamente sensible a los cambios de ubicación.
"Es de las primeras plantas que responde a los cambios de lugar; se empieza a secar y se cae la hoja sin siquiera llegar a ponerse marrón", explicó.
Para estos casos, la recomendación es intentar devolver la planta a su posición original o buscar un sitio que cumpla estrictamente con sus necesidades de luz y temperatura, evitando siempre las corrientes de aire frío.
Finalmente, el jardinero destacó que el mantenimiento de las plantas a menudo posee un fuerte valor sentimental.